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domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Qué provocó la gran explosión de la vida hace 500 millones de años?


La explosión de la vida animal en la Tierra hace unos 520 millones de años fue el resultado de una combinación de factores relacionados entre sí en lugar de una sola causa subyacente, según revela un nuevo estudio publicado en la revista «Science». En las últimas décadas, se habían presentado decenas de teorías individuales sobre la rápida diversificación de las especies animales en el periodo Cámbrico temprano del tiempo geológico. Sin embargo, un trabajo del profesor Paul Smith, de la Universidad de Oxford, y el profesor David Harper, de la Universidad de Durham, ambas en Reino Unido, sugiere que se requiere un enfoque más holístico para descubrir las razones detrás de lo que se conoce como la Explosión Cámbrica.

Las teorías de este suceso se clasifican en tres categorías: geológicas, geoquímicas y biológicas, y la mayoría se han señalado como procesos independientes que fueron la principal causa de la explosión. Cualquiera que sea la causa, este importante evento evolutivo condujo a una amplia gama de innovación biológica, incluyendo el origen de los ecosistemas modernos, un rápido aumento de la diversidad animal, el origen de los esqueletos y la primera aparición de modos concretos de vida como habitar en madrigueras y nadar.

Entre las criaturas extrañas y maravillosas que surgieron a principios del Cámbrico están los Anomalocaris, un género de animales extintos que están lejanamente relacionados con los antrópodos modernos (cangrejos y langostas), que eran depredadores, nadadores, con una boca compuesta por 32 placas superpuestas que pueden constreñirse para aplastar a sus presas. Los animales vertebrados, los antepasados de los peces modernos, reptiles, aves y mamíferos, también hicieron su primera aparición en la explosión del Cámbrico.

Científicos en Groenlandia

Este equipo de científicos pasaron cuatro años trabajando con información de un sitio en el extremo norte de Groenlandia, frente al Océano Ártico. El lugar, en Siriuspasset, está situado en 83° N , a sólo 500 kilómetros del Polo Norte, en una zona remota del norte de Groenlandia, que, aunque logísticamente es muy difícil de alcanzar, atrajo al equipo debido a la alta calidad de su material fósil y los conocimientos que proporciona.

El profesor Smith, autor principal del informe y director del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford, explicó: «Este es un periodo de tiempo que ha llamado mucho la atención porque es cuando los animales aparecen abruptamente en el registro fósil y en gran diversidad. A raíz de este evento, nacieron casi todos los principales grupos de animales que conocemos hoy. Debido a que es un evento biológico tan importante, se han generado diversas opiniones y especulaciones sobre su causa».

Descrito por los investigadores como una «cascada de acontecimientos», las causas que interactúan detrás de la explosión de la vida animal es probable que hayan comenzado con un aumento del nivel del mar en el Cámbrico temprano, lo que generó un gran aumento del área del fondo marino habitable, que a su vez condujo a un aumento de la diversidad de los animales. Estos primeros eventos se traducen en una compleja interacción de los procesos biológicos, geoquímicos y geológicos descritos en las hipótesis individuales.

Reacción en cadena

Harper, profesor de Paleontología en el Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Durham, añadió: «La Explosión Cámbrica es uno de los eventos más importantes en la historia de la vida en nuestro planeta, el establecimiento de los animales como la parte más visible de los ecosistemas marinos del planeta». «Sería ingenuo pensar que una sola causa activó esta excepcional explosión de vida animal. Por el contrario, una reacción en cadena que implicó una serie de controladores biológicos y geológicos activó el engranaje, incrementando la diversidad del planeta durante un intervalo relativamente corto de tiempo. La Explosión Cámbrica sentó las bases para gran parte de la posterior vida marina que fabricó en cascada circuitos de retroalimentación, uniendo a los organismos con su medio ambiente, lo que se desarrolló por primera vez hace unos 520 millones de años», relató Harper.

Por su parte, el profesor Smith agregó que el trabajo en el sitio Siriuspasset en el norte de Groenlandia cimentó su conclusión de que en lugar de centrarse en una sola causa, había que analizar la interacción de una serie de mecanismos diferentes. «La mayoría de las hipótesis tienen al menos algo de verdad, pero cada una no es suficiente para haber sido la única causa de explosión del Cámbrico», dijo este investigador. Por ello, señaló la necesidad de centrarse en la secuencia de acontecimientos interconectados y cómo se relacionan entre sí, es decir, los factores desencadenantes geológicos iniciales que dieron lugar a los efectos geoquímicos, seguidos por una serie de procesos biológicos.

Fuente: abc.es

martes, 10 de enero de 2012

Una fecha más precisa para la Gran Extinción de hace 250 millones de años

Los investigadores examinan los sedimentos. (Foto: Charles Henderson)

Es bien sabido que la extinción masiva más grave de la Tierra ocurrió hace alrededor de 250 millones de años. Lo que no ha estado claro, hasta ahora, es el momento específico de la historia en que la aniquilación se produjo. Un equipo de investigadores ha conseguido determinar la fecha más precisa de todas las obtenidas hasta ahora, así como la velocidad a la que se desarrolló la extinción.

Esta nueva información reduce el número de posibles causas de la extinción masiva, ya que cualquier mecanismo de destrucción potencial debe coincidir con esta fecha.

Alrededor del 95 por ciento de la vida marina y el 70 por ciento de la vida terrestre se extinguieron durante la etapa final del Periodo Pérmico, una época en la cual los continentes estaban todos agrupados en una masa de tierra llamada Pangea. El medio ambiente variaba desde el de zonas típicas de desierto hasta las de bosques frondosos. Los vertebrados de cuatro extremidades se estaban diversificando, y entre ellos había anfibios, reptiles y un grupo que, tiempo después, incluiría a los mamíferos.

A través del análisis de varios tipos de técnicas de datación sobre secciones sedimentarias en buen estado de conservación y procedentes de regiones abarcando desde el sur de China hasta el Tíbet, el equipo de Charles Henderson, de la Universidad de Calgary en Canadá, ha determinado que la extinción masiva alcanzo su punto más álgido hace unos 252.280.000 años, y duró menos de 200.000 años, con el pico máximo de extinción durando sólo unos 20.000 años.

Existe desde hace tiempo un debate sobre si la aniquilación de la vida marina y la aniquilación de la terrestre coincidieron, y también acerca de cuáles fueron los mecanismos de exterminio de seres vivos.

La conclusión a la que se ha llegado en el nuevo estudio es que las aniquilaciones de la mayoría de las formas de vida marinas se produjeron al mismo tiempo que las aniquilaciones de la mayoría de las formas de vida terrestres.

Y el desencadenante, según lo sugerido por estos y otros investigadores, fue la liberación masiva de CO2 de un gigantesco mar de lava escupida por supervolcanes en Siberia.

Fuente: noticiasdelaciencia.com

jueves, 12 de agosto de 2010

Gondwana rotó 60 grados sobre la superficie terrestre durante el Cámbrico.


El supercontinente de Gondwana se vio sometido a una rotación de 60 grados sobre la superficie de la Tierra durante el período Cámbrico, de acuerdo con las nuevas pruebas descubiertas por un equipo de geólogos de la Universidad de Yale. Gondwana estaba formado por la mitad meridional de Pangea, el supercontinente gigante que constituía toda la superficie emergida de la Tierra antes de que se dividiera en los distintos continentes que conocemos hoy.

El estudio, que aparece en la edición de agosto de la revista Geology, tiene implicaciones para las condiciones ambientales que existían en un período crucial en la historia evolutiva de la Tierra llamada la explosión del Cámbrico, cuando la mayoría de los principales grupos de animales complejos aparecieron rápidamente.

El equipo estudió el registro paleomagnético de la Cuenca de Amadeus en el centro de Australia, que formaba parte del supercontinente Gondwana. Sobre la base de las direcciones de magnetización de la roca antigua, descubrieron que toda la masa continental de Gondwana se sometió a un rápido desplazamiento de 60 grados de rotación, que en algunas regiones alcanzó una velocidad de al menos 16 (+12 / -8) cm/año, hace alrededor de 525 millones Hace años. En comparación, los más rápidos cambios que vemos hoy son a velocidades de unos cuatro centímetros al año.

Esta fue la primera rotación a gran escala que se realizó después de la formación de Gondwana, dijo Ross Mitchell, estudiante graduada de Yale y autora del estudio. El cambio podía ser el resultado de la tectónica de placas (el movimiento individual de las placas continentales con respecto a los demás) o del denominado "verdadero desplazamiento polar", en el que la masa de la parte sólida de la Tierra (hasta el núcleo externo líquido de casi 3.000 km de profundidad ) giró respecto al eje de rotación del planeta, con un cambio de ubicación de los polos geográficos, dijo Mitchell.

El debate sobre el papel del 'verdadero desplazamiento polar verdadero' frente a la tectónica de placas en la definición de los movimientos de los continentes de la Tierra ha estado vivo en la comunidad científica durante décadas, a medida que se recogen más y más evidencias, dijo Mitchell.

En este caso, Mitchell y su equipo sugieren que las tasas de movimientos de Gondwana son superiores a las de "la tectónica de placas normal" según se deduce de las actas de los últimos cientos de millones de años. "De ser cierto que el desplazamiento polar causó el cambio, eso tiene sentido . Si el cambio se debió a la tectónica de placas , tendríamos que llegar a algunas explicaciones bastante novedosas".

Sea cual sea la causa, el desplazamiento masivo ha tenido algunas consecuencias importantes. Como resultado de la rotación , el área que ahora es Brasil pasó rápidamente de cerca del polo sur hacia el trópico. Estos grandes movimientos de masa de tierra han afectado a los factores ambientales tales como las concentraciones de carbono y el nivel de los océanos, dijo Mitchell .

"Además de nuestra comprensión de la tectónica de placas y el desplazamiento polar, esto podría haber tenido consecuencias enormes para la explosión cámbrica de la vida animal en ese momento", agregó.


Fuente: europapress.es imagen: ROSS MITCHELL/YALE UNIVERSITY

miércoles, 26 de mayo de 2010

El calamar carnívoro: un misterio de 500 millones de años

Reconstrucción del Nectocaris pteryx / Marianne Collins

Un calamar carnívoro de 500 millones de años conocido como Nectocaris pteryx, un especimen previamente inclasificable, ha desvelado algunos de sus misterios gracias al trabajo de paleontólogos de la Universidad de Toronto y del Museo Real de Ontario.

La criatura, que los investigadores consideran «extremadamente rara», ha resultado ser un antepasado de los calamares y los pulpos modernos, lo que significa que los cefalópodos se originaron 30 millones de años antes de lo que se creía, mucho más cerca de la aparición de los animales más complejos durante la explosión cámbrica.

Durante ese período aparecieron por primera vez en el registro fósil organismos pluricelulares más complejos que las esponjas o las medusas. El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, también ofrece una nueva interpretación de los orígenes de este grupo de animales marinos.

La investigación ha sido posible gracias al descubrimiento de 91 nuevos fósiles que fueron recogidos en el famoso yacimiento de Burgess Shale, en el parque nacional Yoho (parte de las Montañas Rocosas Canadienses que la Unesco considera patrimonio mundial).

«Anteriormente, todo el conocimiento que teníamos del Nectocaris vino de un ejemplar solitario descrito en 1976», explica Martin Smith, investigador del departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Toronto.

Como sus características eran tan ambiguas, se mantuvo sin clasificar. Sin embargo, los nuevos análisis revelan que el especimen es similar a los miembros conocidos del grupo de los cefalópodos modernos, que incluye a los calamares, pulpos, sepias y nautilus, así como a fósiles comunes como ammonites y belemnites que ya se han extinguido.


Fósil del Nectocaris descubierto en el yacimiento de Burgess Shale / Jean-Bernard Caron

Propulsión a chorro

Los nuevos especímenes, de entre dos y cinco centímetros de largo, muestran que los nectocaris tienen forma de cometa aplanada, los ojos grandes y un par de largos tentáculos que los científicos creen que utilizaban para buscar a sus presas y consumirlas.

Además, la criatura nadaba con la ayuda de grandes aletas laterales y, como los cefalópodos modernos, probablemente se movía con propulsión a chorro. «Algunas de las branquias de los especímenes grandes estaban llenas de barro, lo que sugiere que los animales quedaron fosilizados después de ser atrapados en un flujo de lodo bajo el agua», apunta Smith.

Como explica el paleontólogo, «sabemos muy poco acerca de las relaciones entre los principales grupos de moluscos. Los fósiles como Nectocaris nos ayudarán a conocer cómo están relacionados los grupos vivos actuales y su evolución, y cómo se originó la diversidad biológica en el pasado. Nos ayudará a comprender el rico tapiz de la vida actual».

Los cefalópodos modernos, como los pulpos, son muy complejos y demuestran una inteligencia intrincada y sorprendente. «Pasamos de una forma de vida muy simple en el pre-Cámbrico a algo tan complejo como los cefalópodos en un abrir y cerrar de ojos geológicos, lo que ilustra lo rápida que puede ser la evolución».


Fuente: abc.es

Los primeros animales de la Tierra no se extinguieron

Uno de los agujeros más profundos en el complejo puzle de la evolución es el que sigue a la explosión del Cámbrico, hace unos 550 millones de años, cuando se desarrollan los primeros animales después de miles de millones de años de vida unicelular. Sin embargo, después de ese florecimiento que dio lugar a una gran diversidad de formas anatómicas nuevas, estos animales desaparecen del registro fósil.



La Tierra en el período Cámbrico, hace unos 500 millones de años. Aparecen en los mares los primeros animales grandes (la "explosión cámbrica"). Las tierras emergidas se sitúan casi todas en el hemisferio sur. Un continente domina en extensión a todos los demás: Gondwana, que reúne tierras de Sudamérica, Africa, Arabia, India, Antártida y Australia.


Los paleontólogos han debatido durante décadas si esa ausencia de fósiles se debe simplemente a una mala preservación, o si es que aquella primera fauna de la Tierra fue diezmada durante un gran episodio de extinción en masa.

En los últimos años, nuevos descubrimientos de fauna post-cámbrica están inclinando la balanza hacia la primera teoría: si no quedan fósiles cámbricos en los periodos siguientes es sencillamente porque se conservan muy pocos. Así lo constata el último hallazgo de fósiles de tejido blando excepcionalmente preservados que ha tenido lugar en Marruecos.

Los animales encontrados (unos 1.500 especímenes) cerca de la localidad de Zagora, datados en unos 480 millones de años -en el periodo Ordovícico-, son formas primitivas de esponjas, gusanos, trilobites y moluscos, muy similares en su forma a aquéllos extraídos del yacimiento cámbrico más conocido, el de Burgess Shale, en las Montañas Rocosas canadienses.

Esto implica que la fauna del Cámbrico posiblemente no se extinguió, sino que continuó evolucionando y, de hecho, creen los autores del descubrimiento, pudo desempeñar un papel importante en la posterior diversificación de formas de vida, conocida como el Gran Evento de Biodiversificación del Ordovícico.

El hallazgo aparece descrito con minuciosidad en el 'Nature' de esta semana y tiene la participación, cómo no, de Derek Briggs, el mayor experto, o al menos el más célebre, en la fauna del Cámbrico desde que describió en los años 70 muchos de los especímenes encontrados hace un siglo en la cantera de Burgess Shale.

Un todavía joven Briggs hizo una aparición estelar en el libro 'La vida maravillosa' del difunto paleontólogo Stephen Jay Gould, pese a lo cual mantuvo posteriormente una amarga disputa con este último.

Autor: Tana Oshima

Fuente: madrimasd.org / imagen: homepage.mac.com

martes, 18 de mayo de 2010

DESCUBREN 1500 FOSILES MARINOS DE MAS DE 450 MILLONES DE AÑOS DE ANTIGUEDAD


Los paleontólogos han descubierto una rica variedad de fósiles excepcionalmente conservados de animales marinos que vivieron entre 480 millones y 472 millones de años atrás, durante la primera parte de un período conocido como el Ordovícico.

Los ejemplares son la más antigua colección jamás descubierta con cuerpo suave de fósiles del Ordovícico, un período marcado por biodiversificación intensa. Los hallazgos, que aparecen en la edición del 13 de mayo de la revista Nature, amplia considerablemente nuestra comprensión de las criaturas marinas y los ecosistemas que existieron en un momento crucial en la historia evolutiva, cuando la mayor parte de la vida animal en el planeta se encontraba en los océanos.

El equipo dirigido por Peter Van Roy , un asociado postdoctoral de Yale, y Derek Briggs , el profesor Federico Guillermo Beinecke de Geología y Geofísica y director del Museo Peabody de Historia Natural de Yale-descubrió más de 1.500 fósiles de animales marinos de cuerpo blando – recientemente descubiertos en el sureste de Marruecos en una expedición de campo del año pasado. Muchos son fósiles completos e incluyen esponjas, gusanos anélidos, moluscos y cangrejos de herradura, en particular, una especie similar al cangrejo de herradura de hoy, que apareció unos 30 millones de años antes de los previamente conocidos.

El período Cámbrico, conocida por la “Explosión Cámbrica”, que vio la repentina aparición de todos los grupos animales más importantes y la creación de ecosistemas complejos, fue seguido por el “Gran Evento de biodiversificación Ordovícico,” cuando el número de géneros de animales marinos aumentó de forma exponencial en un período de 25 millones de años.

debido a que las conchas duras se fosilizan y se conservan con más facilidad que los tejidos blandos, los científicos tienen una visión incompleta y sesgada de la vida marina que existió durante el periodo Ordovícico hasta ahora.

“El Ordovícico temprano era un momento crítico en la diversificación masiva, pero estábamos viendo sólo una pequeña porción de la imagen que se basó casi exclusivamente en el registro de fósiles de conchas”, dijo Briggs. “Normalmente las faunas están dominadas por los organismos de cuerpo blando que sabíamos que faltaban, por lo que estos fósiles excepcionalmente bien conservado ha llenado en gran parte la imagen que faltaba.”

El sitio en Marruecos, donde fueron hallados los fósiles, se contribuye a mantener incluso los tejidos blandos de las criaturas que vivían en sus aguas hace mucho tiempo, gracias a las aguas en calma, el entierro ocasional rápido que protegió a los animales de buscadores, y las condiciones químicas favorables dentro de el sedimento que permitió la rápida mineralización de los tejidos blandos.

Además de proporcionar un conocimiento más completo de la vida marina en ese momento, el descubrimiento del equipo voltea una creencia largamente sostenida de que la llamada fauna ”Burgess Shale”, típica del Temprano y Medio Cámbrico, desapareció al final de la época Medio cámbrica, algunos 499 millones de años atrás.

“No fue una anomalía en el registro fósil. La mayoría de estos animales sólo parecían desaparecer al final del Cámbrico Medio “, dijo Van Roy, primer autor del artículo.

El equipo encontró que estas especies de tipo “Burgess Shale” sobrevivió hasta bien entrado el período Ordovícico, que habría tenido un gran impacto en los ecosistemas y su evolución, dijo Van Roy.

El equipo espera encontrar fósiles que representan aún más a otras especies en las futuras expediciones previstas en Marruecos. “Sólo estamos arañando la superficie”, dijo Van Roy. “Estoy seguro de que habrá fósiles más espectaculares que saldrán de este sitio en un futuro próximo”.

Otros autores del papel incluyen a Patrick J. Orr (University College de Dublín), Joseph P. botting (Leeds Museo Discovery Centre), Lucy Muir A., Jakob Vinther (Yale University), Bertrand Lefebvre (Université de Lyon) y Khadija El Hariri (Université Cadi Ayyad). Los yacimientos de fósiles fueron descubiertos por un coleccionista local marroquí, Mohammed Said Ben Moulla Ou.

Esta investigación fue financiada por la Agencia de Innovación de Ciencia y Tecnología (TVN) becas de doctorado, un irlandés Consejo de Investigación para la Ciencia, Ingeniería y Tecnología (IRCSET) beca postdoctoral, y un National Geographic Society de Investigación y Exploración de subvención.

Fuente: universitam.com

lunes, 19 de octubre de 2009

Presentan una nueva teoría evolutiva sobre el origen de los animales

La comunidad científica considera la explosión cambriana uno de los episodios más relevantes de la historia de la vida sobre la Tierra, con la aparición por primera vez en el registro fósil de la mayor parte de las divisiones de los animales. Pero las causas han sido objeto de debate durante décadas.Ahora una nueva teoría formula que el contenido oceánico de calcio, generado por la actividad volcánica, podría ser clave para entender la explosión de la vida en el Cámbrico.

La pregunta de qué desencadenó la organización de los microorganismos unicelulares de la Era Precambriana (hace 500 millones de años) en organismos multicelulares ha permanecido sin respuesta hasta ahora.

Xavier Fernàndez-Busquets, del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), en Barcelona, y Dario Anselmetti, de la Universidad de Bielefeld, junto con otros investigadores del Friedrich Miescher Institute de Basilea y el Laboratorio de Biología Marina de Woods Hole, publican en el número de noviembre de la revista Molecular Biology and Evolution, ya disponible on line, sus resultados biofísicos de molécula única sobre el efecto del calcio en la interacción de las moléculas de adhesión en esponjas marinas.

Estos organismos tienen una organización simple y carecen de tejidos especializados o células neuronales. Sin embargo, han sobrevivido 600 millones de años casi sin cambios y se consideran un eslabón entre la era Precambriana, dominada por organismos unicelulares, y la Poscambriana, cuando se produjo la gran diversificación de los animales multicelulares (metazoos).

Los investigadores han presentado una nueva teoría según la cual el repentino y masivo incremento en la concentración de calcio en el agua del mar de la era Cambriana -que se cree que fue el resultado de la actividad volcánica de las zonas entre placas tectónicas suboceánicas- constituyó un factor esencial para la agregación y la estabilización de las estructuras multicelulares de las esponjas primitivas. Esto ha permitido formular una nueva teoría en la que el contenido oceánico de calcio podría ser clave para entender la explosión de la vida en la era Cambriana.

Este artículo constituye la primera investigación donde los estudios de espectroscopia de fuerza de molécula única han proporcionado respuestas significativas a una cuestión con profundas connotaciones en biología evolutiva como es el origen de los animales multicelulares y puede representar un hito y un ejemplo de cómo la multidisciplinariedad y la colaboración son esenciales para la excelencia en la ciencia contemporánea.

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Referencia bibliográfica:

Xavier Fernández-Busquets, André Körnig, Iwona Bucior, Max M. Burger, and Dario Anselmetti, “Self-Recognition and Ca2+-Dependent Carbohydrate–Carbohydrate Cell Adhesion Provide Clues to the Cambrian Explosion”. Molecular Biology and Evolution, noviembre de 2009.

Fuente: IBEC / ellibrepensador.com

jueves, 4 de junio de 2009

Los Precursores de la Explosión Cámbrica de la Vida


Un equipo de paleontólogos ha aportado nuevos y esclarecedores datos sobre uno de los misterios más persistentes de la vida en la Tierra: el origen de criaturas que aparecieron repentinamente en el registro fósil hace 530 millones de años, en un evento conocido como la Explosión Cámbrica.

En un trabajo que los llevó hasta Australia, los investigadores consideran que los microfósiles que previamente se creía que eran de algas, pueden en realidad ser de un tipo especializado de cápsula protectora de huevos, procedente de un animal precursor de esa explosión de vida.

La Explosión Cámbrica fue una época decisiva en la historia biológica de la Tierra. En un periodo de tiempo geológico relativamente breve, aparecieron por primera vez en el registro fósil animales de gran tamaño con caparazones duros. El evento también es conocido por la diversidad de vida que generó, incluyendo a casi todos los grandes grupos de animales actuales.

Los científicos han pasado muchos años desconcertados por la repentina aparición de estas complejas criaturas, debido a que tuvieron que haber evolucionado de precursores que parecen estar ausentes del registro fósil precámbrico.

El trabajo dirigido por Phoebe Cohen, con la colaboración de Andrew Knoll, ambos de la Universidad de Harvard, y de Robin Kodner de la Universidad de Washington, ofrece una reinterpretación de los microfósiles de la época inmediatamente anterior al Cámbrico, en el Período Ediacárico. Esta reinterpretación puede solucionar el misterio.

Los científicos saben desde hace tiempo que las rocas precámbricas poseen en abundancia unos fósiles microscópicos inusuales con caparazones duros, espinas, pelos y otros rasgos. Se pensaba que los fósiles eran simplemente de diferentes tipos de algas, de las cuales se sabe que abundaban en los mares precámbricos y muy diferentes de los animales como para ser la fuente de una repentina proliferación de vida animal.

Después de examinar cientos de muestras de estos fósiles, llamados acritarcos, y compararlos con las algas y con los huevos de crustáceos modernos o fosilizados, los investigadores han llegado a una conclusión diferente a la comúnmente aceptada. En vez de asemejarse a las algas, se parecen mucho a una clase especial de huevo de crustáceos modernos que es capaz de permanecer en estado "durmiente" durante años, en espera de condiciones favorables para que pueda completarse el proceso de desarrollo y la cría salga del cascarón.

Si ese es el caso, las criaturas que pusieron esos huevos serían animales pequeños, pero complejos, precursores potenciales de la rápida diversificación que después tuvo lugar.

Fuente: bolsonweb.com.ar

Mas informacion www.hispaseti.org/registro_geologico.php