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viernes, 14 de marzo de 2014

Hallan nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros en Teruel


Paleontólogos de la Fundación Dinópolis de Teruel y de la Universidad de Colorado Denver (EEUU) han identificado nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros. Se trata de un rastro con grandes huellas tridáctilas que casi alcanzan los 60 cm de longitud y de un gran diente procedentes de los yacimientos turolenses de El Castellar y de Formiche Alto respectivamente. Ambos hallazgos se enmarcan en sedimentos de la Formación Villar del Arzobispo (Titoniense-Berriasiense, tránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años de antigüedad)

Las huellas tridáctilas localizadas en el yacimiento El Castellar poseen características únicas en comparación con otras huellas producidas por grandes terópodos en cualquier parte del mundo. Por este motivo, en el estudio científico se define un nuevo tipo de huellas: Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande"). Además, los investigadores dividen las huellas de grandes terópodos del Jurásico Superior de Europa, Norteamérica y Asia en dos grupos distintos, cuyos productores fueron probablemente terópodos alosáuridos y megalosáuridos.

Por otro lado, el nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido, como otros tres grandes dientes de Riodeva y Galve (Teruel) y de Alpuente (Valencia). Estos dinosaurios pudieron llegar a alcanzar los 12 metros de longitud y poseían dientes de hasta 10 cm de corona.

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, los investigadores han concluido que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios mega-carnívoros de gran tamaño. Además, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas. Es el caso del saurópodo Turiasaurus Riodevensis (conocido como 'El Gigante Europeo') que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel; concretamente en Riodeva.

El resultado de la investigación sobre estos fósiles se ha publicado en la prestigiosa revista científica 'Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology' y responde al trabajo realizado por un equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología) y de la Universidad de Colorado Denver: Alberto Cobos, Martin G. Lockley, Francisco Gascó, Rafael Royo-Torres y Luis Alcalá.

Yacimiento El Castellar

Este yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural (Conjunto de Interés Cultural-Zona Paleontológica) por el Gobierno de Aragón en el año 2004, promoviendo su investigación y conservación.

Con la definición del Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande") el yacimiento El Castellar se convierte en un referente de la icnología europea, ya que en él se han definido hasta el momento dos nuevos tipos de huellas de dinosaurios.

A las mencionadas huellas de carnívoros se suman las de Deltapodus ibericus ("pie triangular de Iberia"). Estas pisadas fueron producidas por estegosaurios; dinosaurios cuadrúpedos y comedores de plantas que estaban caracterizados por poseer dos filas de placas y/o espinas desde el cuello hasta el final de la cola. Estas huellas también fueron definidas por científicos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en esta misma revista científica (en el año 2010), convirtiendo a El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios.

Fuente:  heraldo.es

domingo, 3 de abril de 2011

Dinosaurio hallado en China fue uno de los grandes carnívoros


Zhuchengtyrannus magnus es el nombre con el que fue bautizada una nueva especie de dinosaurio terópodo gigante, cercano al mítico Tiranosaurus rex, que pudo ser identificada a partir de huesos fosilizados del cráneo y la mandíbula descubiertos en China, según una investigación publicada por la revista científica Cretaceous Research.

Científicos de varios países que participaron en el estudio precisaron que el animal debe haber medido unos 11 metros de largo y 4 metros de alto y alcanzado las 6 toneladas de peso, lo que lo convierte en uno de los grandes reptiles carnívoros que se conocen hasta el momento, comparable en tamaño y escala con los legendarios Tiranosaurus rex.

Esta nueva especie, añade la publicación, forma parte de un grupo de terópodos gigantes llamados tyrannosaurines, entre los que estaban el Tiranosaurus rex y el Asia Tarbosaurus, que habitaron en América del Norte y el este de Asia durante el Cretácico Tardío, que se prolongó entre hace 95 y 65 millones de años.

El Zhuchengtyrannus “puede distinguirse de otros tyrannosaurines por una combinación de características únicas en el cráneo que no se ve en otros terópodos”, explica en el artículo el doctor David Hone, de la Escuela de Biología y Ciencias Ambientales de la Universidad College de Dublín.

“Con sólo una parte del cráneo y huesos de la mandíbula para trabajar, es difícil medir con precisión el tamaño de este animal. Sin embargo, los huesos que tenemos son sólo unos pocos centímetros más pequeños que los equivalentes en la mayor muestra de Tiranosaurus rex. Así que no hay duda de que era un Zhuchengtyrannus tyrannosaurine enorme”.

Hone precisa que el nombre de este ejemplar se debe a que sus huesos fueron encontrados en la ciudad de Zhucheng, en la provincia de Shandong, al este de China.

Entre los científicos que forman parte del equipo de investigación sobre el Zhuchengtyrannus magnus está el profesor Xu Xing, del Instituto de Paleontología de Vertebrados de Pekín y Paleoantropología de China, quien ha identificado más de 30 dinosaurios, convirtiéndose en el líder mundial en la descripción de nuevas especies de reptiles.

Los tyrannosaurines, el grupo que incluye al Tiranosaurus rex y sus parientes más cercanos, se caracterizan por incluir grandes carnívoros con dos dedos de las manos y poderosas mandíbulas con una poderosa mordedura aplastante. Fueron probablemente depredadores y carroñeros.

Fuente:spanish.china.org

martes, 6 de abril de 2010

Hallan evidencias de forma de la alimentación de dinosaurio carnívoro, el Velociraptor.

Evidencias fósiles revelan los hábitos dietéticos del velociraptor, una especie de dinosaurio carnívoro, divulgó la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology. Investigadores de la Academia de Ciencias de China encontraron en Bayan Mandahu, Mongolia, dientes de velociraptor incrustados en huesos de un protoceratópsido carnudo, lo cual sugiere que el depredador cazaba o se alimentaba de la carroña de sus parientes herbívoros muertos.

Las pruebas de la alimentación de los terópodos escasean, las existentes antes de este hallazgo datan de 1971 cuando se descubrieron restos de una pelea entre dos dinosaurios, uno herbívoro y otro carnívoro.

El más reciente hallazgo muestra que los encuentros entre ambas especies posiblemente no eran casuales, y si eso ocurrió con frecuencia, entonces el velociraptor tenía que enfrentar a un animal mucho más pesado que él.

"Las marcas estaban en y alrededor de partes de la quijada. El Protoceratops probablemente pesó mucho más que el Velociraptor y tenía muchos músculos que servían de alimento", indicó David Hone, autor principal del estudio.

El científico cree que si el dinosaurio perdió los dientes, es muy probable que mordiera huesos con algo de carne de un protoceratópsido carnudo.

"Los animales como el Velociraptor probablemente se alimentaron de otros como el Protoceratops de forma regular, posiblemente tanto de su carroña como cazándolos", señaló Hone.

Fuente: prensa-latina.cu

miércoles, 17 de junio de 2009

Descubren un dinosaurio que explica la formación de las alas en los pájaros. Gobi, China.


Unos fósiles de un nuevo dinosaurio terópodo hallados por un grupo de científicos en China aportan una explicación lógica a la evolución experimentada por las aves y ayudan a entender cómo es posible que las "manos" de cinco dedos de los dinosaurios se convirtieran en alas.

La teoría de que los pájaros descienden de los terópodos ha sido comúnmente aceptada, pero todavía había incógnitas por despejar sobre su evolución hasta la aparición de los huesos del "eslabón perdido" entre unos y otros, un dinosaurio terópodo llamado "Limusaurus inextricabilis".

Los terópodos conocidos hasta ahora tenían cinco dedos en su mano, de los cuáles los tres primeros estaban más desarrollados que los otros dos.

Sin embargo, la observación de los embriones de las aves sugerían que éstas proceden de la evolución de los tres dedos centrales.

Los fósiles del "Limusaurus" -hallados en 2008 en el desierto de Gobi, al noroeste de China- tienen, al contrario que el resto de terópodos conocidos hasta ahora, el primer dedo sensiblemente más reducido y los tres centrales más desarrollados, lo que sí coincide con la evolución experimentada por las aves.

La investigación, publicada hoy por la revista "Nature", ha sido llevada a cabo por el profesor Xing Xu, del Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de Pekín (China), y el profesor James Clark, de la universidad George Washington (EEUU).

Los "Limusaurus" fueron unos dinosaurios picudos, pequeños y herbívoros, otro detalle, este último, que los diferencia de la mayoría de terópodos conocidos, como el "Tiranosaurio Rex", que eran carnívoros.

Los fósiles analizados apuntan a que vivió hace cerca de 160 millones de años, además de ser uno de los primeros miembros del grupo de terópodos conocido como ceratosaurios.

La creencia de que las aves proceden de los terópodos se debe a que estos dinosaurios se sostenían en sólo dos piernas y tenían tanto sus extremidades inferiores como la pelvis similares a los de los pájaros actuales.

Según los autores de este estudio, el hallazgo del "Limusaurus" demuestra que los dinosaurios del período jurásico eran más diversos de lo que se pensaba hasta ahora.

"Este nuevo animal es fascinante en sí mismo y puesto en el contexto de la evolución de las especies ofrece pruebas de cómo la mano de las aves evolucionó", señaló el profesor Clark.

Su colega, el profesor Xu Xing, subrayó: "Este descubrimiento es verdaderamente importante, ya que cambia lo que pensábamos que sabíamos acerca de la mano de los dinosaurios. Es increíble encontrar coincidencias entre los huesos de hace millones de años y moléculas de las aves

Fuente: adn.es