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domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Qué provocó la gran explosión de la vida hace 500 millones de años?


La explosión de la vida animal en la Tierra hace unos 520 millones de años fue el resultado de una combinación de factores relacionados entre sí en lugar de una sola causa subyacente, según revela un nuevo estudio publicado en la revista «Science». En las últimas décadas, se habían presentado decenas de teorías individuales sobre la rápida diversificación de las especies animales en el periodo Cámbrico temprano del tiempo geológico. Sin embargo, un trabajo del profesor Paul Smith, de la Universidad de Oxford, y el profesor David Harper, de la Universidad de Durham, ambas en Reino Unido, sugiere que se requiere un enfoque más holístico para descubrir las razones detrás de lo que se conoce como la Explosión Cámbrica.

Las teorías de este suceso se clasifican en tres categorías: geológicas, geoquímicas y biológicas, y la mayoría se han señalado como procesos independientes que fueron la principal causa de la explosión. Cualquiera que sea la causa, este importante evento evolutivo condujo a una amplia gama de innovación biológica, incluyendo el origen de los ecosistemas modernos, un rápido aumento de la diversidad animal, el origen de los esqueletos y la primera aparición de modos concretos de vida como habitar en madrigueras y nadar.

Entre las criaturas extrañas y maravillosas que surgieron a principios del Cámbrico están los Anomalocaris, un género de animales extintos que están lejanamente relacionados con los antrópodos modernos (cangrejos y langostas), que eran depredadores, nadadores, con una boca compuesta por 32 placas superpuestas que pueden constreñirse para aplastar a sus presas. Los animales vertebrados, los antepasados de los peces modernos, reptiles, aves y mamíferos, también hicieron su primera aparición en la explosión del Cámbrico.

Científicos en Groenlandia

Este equipo de científicos pasaron cuatro años trabajando con información de un sitio en el extremo norte de Groenlandia, frente al Océano Ártico. El lugar, en Siriuspasset, está situado en 83° N , a sólo 500 kilómetros del Polo Norte, en una zona remota del norte de Groenlandia, que, aunque logísticamente es muy difícil de alcanzar, atrajo al equipo debido a la alta calidad de su material fósil y los conocimientos que proporciona.

El profesor Smith, autor principal del informe y director del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford, explicó: «Este es un periodo de tiempo que ha llamado mucho la atención porque es cuando los animales aparecen abruptamente en el registro fósil y en gran diversidad. A raíz de este evento, nacieron casi todos los principales grupos de animales que conocemos hoy. Debido a que es un evento biológico tan importante, se han generado diversas opiniones y especulaciones sobre su causa».

Descrito por los investigadores como una «cascada de acontecimientos», las causas que interactúan detrás de la explosión de la vida animal es probable que hayan comenzado con un aumento del nivel del mar en el Cámbrico temprano, lo que generó un gran aumento del área del fondo marino habitable, que a su vez condujo a un aumento de la diversidad de los animales. Estos primeros eventos se traducen en una compleja interacción de los procesos biológicos, geoquímicos y geológicos descritos en las hipótesis individuales.

Reacción en cadena

Harper, profesor de Paleontología en el Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Durham, añadió: «La Explosión Cámbrica es uno de los eventos más importantes en la historia de la vida en nuestro planeta, el establecimiento de los animales como la parte más visible de los ecosistemas marinos del planeta». «Sería ingenuo pensar que una sola causa activó esta excepcional explosión de vida animal. Por el contrario, una reacción en cadena que implicó una serie de controladores biológicos y geológicos activó el engranaje, incrementando la diversidad del planeta durante un intervalo relativamente corto de tiempo. La Explosión Cámbrica sentó las bases para gran parte de la posterior vida marina que fabricó en cascada circuitos de retroalimentación, uniendo a los organismos con su medio ambiente, lo que se desarrolló por primera vez hace unos 520 millones de años», relató Harper.

Por su parte, el profesor Smith agregó que el trabajo en el sitio Siriuspasset en el norte de Groenlandia cimentó su conclusión de que en lugar de centrarse en una sola causa, había que analizar la interacción de una serie de mecanismos diferentes. «La mayoría de las hipótesis tienen al menos algo de verdad, pero cada una no es suficiente para haber sido la única causa de explosión del Cámbrico», dijo este investigador. Por ello, señaló la necesidad de centrarse en la secuencia de acontecimientos interconectados y cómo se relacionan entre sí, es decir, los factores desencadenantes geológicos iniciales que dieron lugar a los efectos geoquímicos, seguidos por una serie de procesos biológicos.

Fuente: abc.es

jueves, 8 de diciembre de 2011

El primer gran predador de los océanos veía muy bien

El hallazgo de las lentes fósiles del extraño Anomalocaris indica que tenía ojos con decenas de miles de lentes

Ilustración del gran predador marino Anomalocaris.- KATRINA KENNY/UNIVERSITY OF ADELAIDE

Unos ojos grandes y muy complejos hallados por paleontólogos en Australia han resultado pertenecer al Anomalocaris, el primer gran predador marino de la historia, que es todo un símbolo de las extrañas formas de vida del Cámbrico, hace más de 500 millones de años.

Nunca antes se habían encontrado lentes conservadas de Anomalocaris, ni en Burgess Shale ni en Chengjiang ni en Fezouata, tres de los yacimientos más importantes del mundo de esta época, indica Diego García Bellido, del CSIC y miembro del equipo de científicos que han estudiado los fósiles en el yacimiento de Emu Bay (sur de Australia). Se infería la composición compleja del ojo a partir de su tamaño y forma, lo único observable en otros fósiles, explican los investigadores, liderados por John Paterson, de la Universidad de Nueva Inglaterra, en la revista Nature.

Uno de los ojos prominentes de Anomalocaris hallados en el sur de Australia.Las flechas indican el límite con la superficie visual y (en la imagen pequeña) las complejas lentes.- JOHN PATERSON

Además, el hallazgo es espectacular porque muestra que el Anomalocaris tenía una agudeza visual extraordinaria, ya que los pares de ojos (pedunculares) tienen entre dos y tres centímetros de diámetro y al menos 16.000 lentes hexagonales cada uno. Son comparables a los ojos más complejos de los artrópodos actuales. Esta agudeza refuerza los indicios de que estos animales, de hasta un metro de longitud, eran predadores que utilizaban su buena visión para moverse rápidamente en el agua y alcanzar sus presas.


Ojo de libélula actual, con decenas de miles de lentes distintas.- ALEXIS TINDALL

"En vida, sus ojos pedunculares hubieran tenido forma similar a la de un chupachups, por lo que el fósil comprimido sólo muestra una mitad y suponemos que el número total de lentes podría ascender hasta las 30.000", añade García Bellido. Cada lente proporciona el equivalente a un píxel en una imagen digital, por lo que este nivel de resolución es comparable al de los artrópodos con la vista más aguda de la actualidad, las libélulas, con unas 28.000 lentes. La cifra es, a su vez, muy superior al de la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster) y el cangrejo cacerola (Limulus), con entre 800 y 1.000 lentes en cada ojo. Además, el Anomalocaris es el animal más grande descubierto en el Cámbrico, y por su desarrollado par de apéndices frontales cazadores, una boca circular armada de afiladas placas y su gran capacidad visual, se le atribuye un hábito depredador: "Sería el gran tiburón blanco de los mares de aquella época" afirma García-Bellido.

Los fósiles indican que los ojos complejos evolucionaron antes que los exoesqueletos duros y confirman que estas criaturas están relacionadas con los artrópodos (como los insectos y crustáceos actuales). Curiosamente la composición de los fósiles no es única, unos ojos se preservan como óxidos de hierro y otros como fosfato cálcico.

Algunos fósiles de tipo Burgess Shale ya se habían encontrado en Emu Bay Shale en la década de los setenta, pero solo se conocían de los afloramientos de la costa (ahora protegidos por ley). A unos 400 metros tierra adentro está la nueva localidad, que ya ha producido más de 5.000 ejemplares y unas 50 especies distintas, la mayoría nuevas para la ciencia.

Fuente: www.elpais.com

domingo, 4 de diciembre de 2011

Primeros organismos que habitaron Mendoza, Argentina

Reconstrucción artística de Bathyuriscus mendozanus (dibujo realizado por Pedro Pablo Spalluto).

En los comienzos de la Era Paleozoica, hace unos 510 millones de años, durante mediados del Período Cámbrico, la mayor parte de la actual provincia de Mendoza estaba cubierta por un mar tropical, cuyas aguas cálidas y translúcidas eran como las del actual mar Caribe.

Los trilobites son una clase de invertebrados ubicada dentro del Filum Artrópoda. Estos organismos están totalmente extinguidos y hoy los conocemos por sus fósiles. Tenían un caparazón externo en posición dorsal subdividido en tres lóbulos, motivo por el cual toman el nombre de tri-lobites, llamados céfalo, tórax y pigidio.

Estos pequeños artrópodos, cuyos tamaños sólo llegaban a medir unos pocos centímetros, tenían el cuerpo segmentado y articulado y eran los dominadores de aquellos remotos fondos marinos.

Con sus múltiples apéndices y antenas removían el fango en busca de alimento microplanctónico. Vivían en comunidades segregadas en diferentes grupos o Familias adaptadas a las cambiantes condiciones ambientales que imperaban en cada sector particular del fondo marino.

Es por ello que al estudiar sus restos petrificados, se puede conocer la forma de vida y el ambiente que ocupaban estos antiguos organismos.

Los estudios paleontológicos realizados en los últimos años por investigadores del Ianigla- Conicet de Mendoza (Bordonaro y Banchig, 2007, Bordonaro et al. 2006 y Bordonaro y Fojo, 2011) permitieron hallar numerosos ejemplares de trilobites en rocas calizas de la precordillera.

Entre los restos fósiles se pudo reconocer una especie de amplia dispersión en Mendoza y San Juan. La especie llamada Bathyuriscus mendozanus, ya había sido descubierta por Rusconi en 1945, aunque en aquella oportunidad fue clasificada erróneamente y su identidad permanecía desconocida.

Los nuevos estudios paleontológicos permitieron resucitar a la especie mendocina, en base al hallazgo de cientos de ejemplares, que proceden de las localidades de San Isidro y Sierra del Alojamiento en Mendoza, como de la Sierra del Tontal en San Juan.

Esta especie estaba ampliamente dispersada por la región cuyana en un período de la Era Paleozoica que se llama Cámbrico (hace unos 510 millones de años).

Bathyuriscus mendozanus es un trilobites de unos 3 cm de largo por 1 cm de ancho, cuyo caparazón está integrado por varios segmentos articulados que le permitían enrollarse como el actual “bicho bolita”.

Una característica de la especie es la presencia de espinas en el sector dorsal central, que seguramente utilizaría como elementos de defensa ante la agresión de los depredadores.

Patrimonio paleontológico

Sin la espectacularidad que poseen los grandes fósiles, estos pequeños invertebrados marinos de la precordillera nos permiten conocer las condiciones ambientales, ecológicas y geográficas que imperaban en esta región en épocas muy antiguas.

Todos los fósiles, por pequeños que sean, son registros muy particulares de la vida pasada e historia geológica de un lugar y nos ayudan a entender la relación que siempre existió entre los organismos y su ambiente.

Por ello, es importante rescatar estas riquezas paleontológicas para que puedan ser estudiadas e incorporadas al patrimonio paleontológico de Mendoza. Los fósiles son testimonios irrefutables de la remota historia de nuestro terruño y sus restos deben ser preservados y protegidos en repositorios adecuados para que las futuras generaciones puedan conocerlos.

Los ejemplares de este estudio se hallan depositados en los repositorios del Museo de Ciencias Naturales Cornelio Moyano y del Ianigla - Conicet Mendoza.

Bibliografía

- Bordonaro, O.L., Banchig, A., 2007. Biofacies de trilobites cámbricos en la Formación Alojamiento, Precordillera de San Juan y Mendoza. Ameghiniana 44 : 91-107.

- Bordonaro, O. L. y Fojo, C.F. 2011. Bathyuriscus mendozanus (Rusconi, 1945), trilobites del Cámbrico Medio de la Precordillera argentina. Revista Española de Paleontología, 26: 11-23.

- Bordonaro, O.L., Banchig, A., Pratt, B.R., y Raviolo, M.- 2008. Trilobite-based biostratigraphic model (biofacies and biozonation) for the Middle Cambrian carbonate platform of the argentine Precordillera. Geologica Acta, 6:115-129.

- Rusconi, C. 1945. Trilobites silúricos de Mendoza. Anales de la Sociedad Científica Argentina, 139: 216-219.

Fuente: losandes.com.ar

jueves, 12 de agosto de 2010

Gondwana rotó 60 grados sobre la superficie terrestre durante el Cámbrico.


El supercontinente de Gondwana se vio sometido a una rotación de 60 grados sobre la superficie de la Tierra durante el período Cámbrico, de acuerdo con las nuevas pruebas descubiertas por un equipo de geólogos de la Universidad de Yale. Gondwana estaba formado por la mitad meridional de Pangea, el supercontinente gigante que constituía toda la superficie emergida de la Tierra antes de que se dividiera en los distintos continentes que conocemos hoy.

El estudio, que aparece en la edición de agosto de la revista Geology, tiene implicaciones para las condiciones ambientales que existían en un período crucial en la historia evolutiva de la Tierra llamada la explosión del Cámbrico, cuando la mayoría de los principales grupos de animales complejos aparecieron rápidamente.

El equipo estudió el registro paleomagnético de la Cuenca de Amadeus en el centro de Australia, que formaba parte del supercontinente Gondwana. Sobre la base de las direcciones de magnetización de la roca antigua, descubrieron que toda la masa continental de Gondwana se sometió a un rápido desplazamiento de 60 grados de rotación, que en algunas regiones alcanzó una velocidad de al menos 16 (+12 / -8) cm/año, hace alrededor de 525 millones Hace años. En comparación, los más rápidos cambios que vemos hoy son a velocidades de unos cuatro centímetros al año.

Esta fue la primera rotación a gran escala que se realizó después de la formación de Gondwana, dijo Ross Mitchell, estudiante graduada de Yale y autora del estudio. El cambio podía ser el resultado de la tectónica de placas (el movimiento individual de las placas continentales con respecto a los demás) o del denominado "verdadero desplazamiento polar", en el que la masa de la parte sólida de la Tierra (hasta el núcleo externo líquido de casi 3.000 km de profundidad ) giró respecto al eje de rotación del planeta, con un cambio de ubicación de los polos geográficos, dijo Mitchell.

El debate sobre el papel del 'verdadero desplazamiento polar verdadero' frente a la tectónica de placas en la definición de los movimientos de los continentes de la Tierra ha estado vivo en la comunidad científica durante décadas, a medida que se recogen más y más evidencias, dijo Mitchell.

En este caso, Mitchell y su equipo sugieren que las tasas de movimientos de Gondwana son superiores a las de "la tectónica de placas normal" según se deduce de las actas de los últimos cientos de millones de años. "De ser cierto que el desplazamiento polar causó el cambio, eso tiene sentido . Si el cambio se debió a la tectónica de placas , tendríamos que llegar a algunas explicaciones bastante novedosas".

Sea cual sea la causa, el desplazamiento masivo ha tenido algunas consecuencias importantes. Como resultado de la rotación , el área que ahora es Brasil pasó rápidamente de cerca del polo sur hacia el trópico. Estos grandes movimientos de masa de tierra han afectado a los factores ambientales tales como las concentraciones de carbono y el nivel de los océanos, dijo Mitchell .

"Además de nuestra comprensión de la tectónica de placas y el desplazamiento polar, esto podría haber tenido consecuencias enormes para la explosión cámbrica de la vida animal en ese momento", agregó.


Fuente: europapress.es imagen: ROSS MITCHELL/YALE UNIVERSITY

miércoles, 26 de mayo de 2010

Los primeros animales de la Tierra no se extinguieron

Uno de los agujeros más profundos en el complejo puzle de la evolución es el que sigue a la explosión del Cámbrico, hace unos 550 millones de años, cuando se desarrollan los primeros animales después de miles de millones de años de vida unicelular. Sin embargo, después de ese florecimiento que dio lugar a una gran diversidad de formas anatómicas nuevas, estos animales desaparecen del registro fósil.



La Tierra en el período Cámbrico, hace unos 500 millones de años. Aparecen en los mares los primeros animales grandes (la "explosión cámbrica"). Las tierras emergidas se sitúan casi todas en el hemisferio sur. Un continente domina en extensión a todos los demás: Gondwana, que reúne tierras de Sudamérica, Africa, Arabia, India, Antártida y Australia.


Los paleontólogos han debatido durante décadas si esa ausencia de fósiles se debe simplemente a una mala preservación, o si es que aquella primera fauna de la Tierra fue diezmada durante un gran episodio de extinción en masa.

En los últimos años, nuevos descubrimientos de fauna post-cámbrica están inclinando la balanza hacia la primera teoría: si no quedan fósiles cámbricos en los periodos siguientes es sencillamente porque se conservan muy pocos. Así lo constata el último hallazgo de fósiles de tejido blando excepcionalmente preservados que ha tenido lugar en Marruecos.

Los animales encontrados (unos 1.500 especímenes) cerca de la localidad de Zagora, datados en unos 480 millones de años -en el periodo Ordovícico-, son formas primitivas de esponjas, gusanos, trilobites y moluscos, muy similares en su forma a aquéllos extraídos del yacimiento cámbrico más conocido, el de Burgess Shale, en las Montañas Rocosas canadienses.

Esto implica que la fauna del Cámbrico posiblemente no se extinguió, sino que continuó evolucionando y, de hecho, creen los autores del descubrimiento, pudo desempeñar un papel importante en la posterior diversificación de formas de vida, conocida como el Gran Evento de Biodiversificación del Ordovícico.

El hallazgo aparece descrito con minuciosidad en el 'Nature' de esta semana y tiene la participación, cómo no, de Derek Briggs, el mayor experto, o al menos el más célebre, en la fauna del Cámbrico desde que describió en los años 70 muchos de los especímenes encontrados hace un siglo en la cantera de Burgess Shale.

Un todavía joven Briggs hizo una aparición estelar en el libro 'La vida maravillosa' del difunto paleontólogo Stephen Jay Gould, pese a lo cual mantuvo posteriormente una amarga disputa con este último.

Autor: Tana Oshima

Fuente: madrimasd.org / imagen: homepage.mac.com

martes, 18 de mayo de 2010

DESCUBREN 1500 FOSILES MARINOS DE MAS DE 450 MILLONES DE AÑOS DE ANTIGUEDAD


Los paleontólogos han descubierto una rica variedad de fósiles excepcionalmente conservados de animales marinos que vivieron entre 480 millones y 472 millones de años atrás, durante la primera parte de un período conocido como el Ordovícico.

Los ejemplares son la más antigua colección jamás descubierta con cuerpo suave de fósiles del Ordovícico, un período marcado por biodiversificación intensa. Los hallazgos, que aparecen en la edición del 13 de mayo de la revista Nature, amplia considerablemente nuestra comprensión de las criaturas marinas y los ecosistemas que existieron en un momento crucial en la historia evolutiva, cuando la mayor parte de la vida animal en el planeta se encontraba en los océanos.

El equipo dirigido por Peter Van Roy , un asociado postdoctoral de Yale, y Derek Briggs , el profesor Federico Guillermo Beinecke de Geología y Geofísica y director del Museo Peabody de Historia Natural de Yale-descubrió más de 1.500 fósiles de animales marinos de cuerpo blando – recientemente descubiertos en el sureste de Marruecos en una expedición de campo del año pasado. Muchos son fósiles completos e incluyen esponjas, gusanos anélidos, moluscos y cangrejos de herradura, en particular, una especie similar al cangrejo de herradura de hoy, que apareció unos 30 millones de años antes de los previamente conocidos.

El período Cámbrico, conocida por la “Explosión Cámbrica”, que vio la repentina aparición de todos los grupos animales más importantes y la creación de ecosistemas complejos, fue seguido por el “Gran Evento de biodiversificación Ordovícico,” cuando el número de géneros de animales marinos aumentó de forma exponencial en un período de 25 millones de años.

debido a que las conchas duras se fosilizan y se conservan con más facilidad que los tejidos blandos, los científicos tienen una visión incompleta y sesgada de la vida marina que existió durante el periodo Ordovícico hasta ahora.

“El Ordovícico temprano era un momento crítico en la diversificación masiva, pero estábamos viendo sólo una pequeña porción de la imagen que se basó casi exclusivamente en el registro de fósiles de conchas”, dijo Briggs. “Normalmente las faunas están dominadas por los organismos de cuerpo blando que sabíamos que faltaban, por lo que estos fósiles excepcionalmente bien conservado ha llenado en gran parte la imagen que faltaba.”

El sitio en Marruecos, donde fueron hallados los fósiles, se contribuye a mantener incluso los tejidos blandos de las criaturas que vivían en sus aguas hace mucho tiempo, gracias a las aguas en calma, el entierro ocasional rápido que protegió a los animales de buscadores, y las condiciones químicas favorables dentro de el sedimento que permitió la rápida mineralización de los tejidos blandos.

Además de proporcionar un conocimiento más completo de la vida marina en ese momento, el descubrimiento del equipo voltea una creencia largamente sostenida de que la llamada fauna ”Burgess Shale”, típica del Temprano y Medio Cámbrico, desapareció al final de la época Medio cámbrica, algunos 499 millones de años atrás.

“No fue una anomalía en el registro fósil. La mayoría de estos animales sólo parecían desaparecer al final del Cámbrico Medio “, dijo Van Roy, primer autor del artículo.

El equipo encontró que estas especies de tipo “Burgess Shale” sobrevivió hasta bien entrado el período Ordovícico, que habría tenido un gran impacto en los ecosistemas y su evolución, dijo Van Roy.

El equipo espera encontrar fósiles que representan aún más a otras especies en las futuras expediciones previstas en Marruecos. “Sólo estamos arañando la superficie”, dijo Van Roy. “Estoy seguro de que habrá fósiles más espectaculares que saldrán de este sitio en un futuro próximo”.

Otros autores del papel incluyen a Patrick J. Orr (University College de Dublín), Joseph P. botting (Leeds Museo Discovery Centre), Lucy Muir A., Jakob Vinther (Yale University), Bertrand Lefebvre (Université de Lyon) y Khadija El Hariri (Université Cadi Ayyad). Los yacimientos de fósiles fueron descubiertos por un coleccionista local marroquí, Mohammed Said Ben Moulla Ou.

Esta investigación fue financiada por la Agencia de Innovación de Ciencia y Tecnología (TVN) becas de doctorado, un irlandés Consejo de Investigación para la Ciencia, Ingeniería y Tecnología (IRCSET) beca postdoctoral, y un National Geographic Society de Investigación y Exploración de subvención.

Fuente: universitam.com

lunes, 8 de junio de 2009

Encuentran en Murero nuevas especies que poblaron los mares hace 530 millones de años, Zaragoza, España.



En la imagen, una nueva especie de esponja fósil descuerta en el yacimiento cámbrico de la pequeña localidad zaragozana de Murero en el año 2007. EFE/Archivo - EFE

El grupo de investigación Murero de la Universidad de Zaragoza ha encontrado nuevos fósiles primitivos equinodermos del Cámbrico que poblaron los mares que cubrían este yacimiento de la provincia zaragozana hace 530 millones de años.

El grupo de investigación acaba de publicar en la revista internacional Acta Palaeontologica Polonica el hallazgo de estas nuevas especies fósiles de invertebrados: dos nuevos equinodermos eocrinoideos, que incluyen a erizos y estrellas de mar y que se encuentran en un estado de conservación excelente.

Estos fósiles serán de una ayuda "imprescindible" para reconstruir cómo era la comunidad de organismos que poblaron los mares de Murero y aportarán nuevos datos sobre la explosión de diversidad del Cámbrico, informan fuentes de la Universidad de Zaragoza en una nota de prensa.

Los eocrinoideos son un grupo de equinodermos extinto y sus fósiles son "extremadamente raros" en el Cámbrico de todo el mundo.

Estos extraordinarios fósiles presentaban una estructura anatómica única, aunque semejante a los crinoideos actuales.

Su característica más sobresaliente era la enorme corona de brazos flexibles dispuestos hacia arriba para captar partículas alimenticias y llevarlas hacia la boca, situada en el centro de un cuerpo globoso y lleno de poros destinados a la respiración.

Las dos nuevas especies son la "Gogia pasleyi", que representa el primer eocrinoideo descrito en el Cámbrico de Aragón y sus ejemplares proceden de la Formación Murero en el Parque Natural del Moncayo, y la "Gogia sp", aún en estudio y procedente del yacimiento de Murero.

Estos eocrinoideos vivían en fondos fangosos y para no hundirse se fijaban a trozos de trilobites.

El yacimiento de Murero es conocido internacionalmente como "la Capilla Sixtina de los trilobites" por su excepcional fosilización, enorme abundancia de especímenes y el alto número de especies encontradas de estos conocidos artrópodos primitivos extintos que poblaron los mares paleozoicos durante 300 millones de años, antes de extinguirse.

Las investigaciones que se desarrollan en Murero sirven para conocer las causas de la explosión de la vida animal en la tierra, que sucedió en el Cámbrico, y permiten comprobar cómo evolucionaban las especies en un yacimiento, como el de Murero, que ha conseguido alcance internacional.

El proyecto Murero, en el que participan distintas universidades españolas y europeas, fue aprobado por el Ministerio de Educación y Ciencia en el año 2006 y tiene una duración de cinco años.

El catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, Eladio Liñán, y director del grupo de investigación Murero, espera que los datos que se obtienen de estas investigaciones sirvan para poner en valor didáctico y científico el yacimiento de Murero.

Estos hallazgos han sido publicados por los investigadores R. Gozalo y Eladio Liñán bajo el título Middle Cambrian gogiid echinoderms from the Northeast Spain: Taxonomy, palaeoecology and palaeogeographic implications, en la revista "gacta Palaeontologica Polonica 54".

Los nuevos ejemplares se expondrán próximamente en la Sala Lucas Mallada del Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza.

Fuente:publico.es