miércoles, 9 de abril de 2014

Descubren la causante del fin de los dinosaurios


Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) afirman haber encontrado evidencia que explica la mayor extinción de la vida en la Tierra producida en el período Pérmico-Triásico. De acuerdo a los científicos, este súbito final se produjo a causa de unos microrganismos que emiten metano y alteraron el clima, generando condiciones catastróficas para la vida.


Dado que se trata de una situación extrema de la situación que vivimos hoy, los científicos advierten un inminente riesgo para la humanidad. Los estadounidenses aseguran que el daño que en su momento generaron los microrganismos a través del metano, hoy se están generando a raíz de la acción humana, dando lugar al cambio climático en el que ya estamos inmersos.

¿Qué trajo el fin de la era de los dinosaurios?

Estos microrganismos, conocidos como microbios Methanosarcina, producen el gas metano, uno de los causantes del efecto invernadero y es el principal componente del gas natural (97% de concentración de metano). Si bien para poder observarse es necesario un microscopio, estas pequeñas partículas parecen ser la causante de lo que hasta ahora se adjudicaba a una lluvia de asteroides o explosiones volcánicas.

Los investigadores afirman que las evidencias son contundentes y abundantes, y estiman que en esa época se generó una explosión repentina de Methanorsacina en los océanos, y esto generó la liberación masiva de metano, lo que afectó letalmente el clima y el pH de los mares. Para generar esta liberación masiva, la Methanorsacina se alimentó del carbono orgánico y del níquel, generado por el gran número de volcanes del planeta, para su eclosión.
Las evidencias son de 3 tipos: geoquímica (aumento exponencial del dióxido de carbono en los océanos), genética (alteraciones de la Methanosarcina que les permitió producir metano mediante la acumulación de carbono orgánico) y el exceso de níquel depositada en los sedimentos en esa época.

El análisis de la genética microbiana
Los sucesos pudieron comprobarse gracias al análisis genómico de la Methanosarcina. Estos microrganismos lograron encontrar una manera muy rápida de crear metano que se debió a la transferencia de genes de otro microbio a finales del Pérmico.


Fue gracias a transferencia que los microbios pudieron expandirse rápidamente y consumieron así también la reserva de carbono orgánico presente en los sedimentos orgánicos. Sin embargo, si no hubiesen contado con la cuantiosa reserva de nutrientes minerales, tal explosión de metano jamás se hubiese producido, aseguran los científicos.


El níquel fue ese mineral, cuya abundancia pudo demostrarse a través del análisis de sedimentos en China y que ha generado un aumento drástico tras las erupciones de Siberia, generando el combustible para la explosión.

Mal augurio para la raza humana

Este proceso ha llevado a la explosión del metano a causa de los microbios, generando así un incremento de niveles de CO2 en los océanos y causando la acidificación del agua, es similar a la que hoy podría ocasionar el cambio climático producido por el hombre.


Estiman además que las emisiones de CO2 no reguladas a causa de la actividad humana está llevando a una alteración de la acidez de las aguas, lo que podría dar lugar a la extinción de los ecosistemas que hoy se conocen. De acuerdo con el grado de acidificación que hoy tenemos,  el Programa Internacional Geosfera-Biosfera estima que de seguir aumento esto llevaría a la desaparición del 30% de las especies marinas en 75 años.


Fuente: http://noticias.universia.es

Hallan fósil similar a un camarón de hace 520 millones de años


Científicos encontraron un fósil de una criatura similar a un camarón que vivió hace 520 millones de años con un corazón y vasos sanguíneos exquisitamente preservados, que representan el sistema cardiovascular más antiguo que se conoce.

Llamada ‘Fuxianhuia protensa’, la criatura era un artrópodo primitivo, un grupo de invertebrados con esqueletos externos que incluye a crustáceos como cangrejos, langostas y camarones así como a insectos, arañas y ciempiés.

El asombroso fósil, descubierto en la provincia de Yunnan, en el sudoeste de China, data de la "explosión cámbrica", un momento crucial en la historia de la vida en la Tierra, hace más de 500 millones de años, cuando aparecieron por primera vez los principales grupos de animales.

"Es un caso extremadamente raro e inusual que este sistema de órganos tan delicado pueda conservarse en uno de los fósiles más antiguos y con detalles exquisitos", dijo la paleontóloga Xiaoya Ma, del Museo de Historia Natural de Londres, una de las investigadoras del estudio publicado en la revista “Nature Communications”.

Las partes blandas del cuerpo del animal tienden a decaer después de la muerte, lo que significa que los fósiles normalmente conservan las partes duras como huesos, dientes y conchas. "Sin embargo, bajo circunstancias muy excepcionales, tejidos blandos y sistemas de órganos también se pueden conservar en fósiles", dijo Ma.

En el caso del ‘Fuxianhuia protensa’, el fósil muestra un corazón tubular en el medio del cuerpo y con un rico y elaborado sistema de vasos sanguíneos que iba hasta los ojos, antenas, cerebro y piernas del animal.

El sistema cardiovascular, que incluye el corazón y los vasos sanguíneos, es un órgano importante que permite que la sangre circule alrededor del cuerpo así como el reparto de oxígeno y nutrientes. La mayoría de los animales tienen este sistema, aunque otros sin cuerpo real como las medusas o los gusanos planos carecen de él.

PARECIDO CON ESPECIES ACTUALES

Este descubrimiento arroja nueva luz sobre la evolución de la organización del cuerpo de los animales y muestra que incluso las primeras criaturas se parecen a sus parientes vivos en la actualidad, dijeron los investigadores.

“Esto muestra que hace ya unos 520 millones de años se había desarrollado un sistema de este tipo con una complejidad considerable, especialmente con respecto a la rica vascularización en la cabeza”, dijo el neurocientífico de la Universidad de Arizona Nicholas Strausfeld, otro de los investigadores.
“Esto sugiere que el cerebro de estas especies requería un buen suministro de oxígeno para su funcionamiento", agregó.

El ‘Fuxianhuia protensa’ medía hasta aproximadamente 11 centímetros de largo, estaba cubierto por un exoesqueleto, poseía numerosos pares de patas y tenía una "cabeza escudo" similar a las que pueden verse en los camarones.

Tenía pares de antenas y ojos que podían rotar para permitirle ver en distintas direcciones, dijeron los científicos. Abundante en mares pocos profundos, probablemente nadaba y caminaba por el fondo marino, dijeron. No está claro si fue un depredador activo o un carroñero.



Fuente: http://elcomercio.pe

martes, 25 de marzo de 2014

Demuestran la utilidad de los fósiles para analizar fenómenos cíclicos de hace millones de años


Una investigación realizada en la Universidad de Granada ha demostrado que los fenómenos cíclicos que afectan al medio ambiente, como los cambios en el clima, en la dinámica atmósfera-océano e incluso las perturbaciones orbitales de los planetas, existen desde hace cientos de millones de años y pueden ser estudiados mediante el análisis de fósiles.

Así lo atestiguan los datos paleontológicos analizados, que han permitido caracterizar cambios paleo-ambientales cíclicos de escala variable, con una duración que fluctúa desde menos de un día hasta millones de años, según informa en un comunicado la Universidad de Granada.

Este trabajo, realizado por Francisco J. Rodríguez-Tovar, catedrático de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada, ha analizado cómo el registro fósil puede ser utilizado como una herramienta clave para caracterizar esos fenómenos cíclicos de diferente escala temporal.

Los resultados de esta investigación han sido publicados en la prestigiosa revista Annual Reviews of Earth and Planetary Sciences, la segunda revista en la categoría de Geosciences, Multidisciplinary en el ranking del Journal Citation Reports, tras Nature Geosciences, con un índice de impacto cercano a 9. Nunca antes ningún científico español había logrado publicar en ella.

Según apunta el doctor Rodríguez-Tovar, se trata de fenómenos cíclicos de escala variable, desde menores al día a superiores al millón de años, con diferente manifestación en el registro fósil.
Respecto de los que poseen una duración entre menos de un día y el año, "se trata de fenómenos de escala ecológica fundamentalmente asociados a variaciones mareales y solares, que quedaron registrados en los modelos de crecimiento de organismos como los bivalvos o corales. Así, encontramos evidencias de ellos en fósiles que datan del Paleozoico, hace más de 500 millones de años", apunta el investigador de la UGR.

PERIODO GLACIAL

En su artículo, el catedrático ha estudiado, asimismo, fenómenos cíclicos cuya duración osciló entre el año y los 10.000 años, como los asociados al fenómeno del Niño (fenómeno climático cíclico que provoca el calentamiento de las aguas sudamericanas), los conocidos como ciclos Dansgaard-Oeschger o los eventos Heinrich.

Estos últimos tuvieron lugar durante el último periodo glacial y determinaron variaciones en la abundancia, distribución y diversidad de poblaciones y especies marinas y terrestres.

También ha analizado fenómenos cíclicos entre los 10.000 años y el millón de años, fundamentalmente asociados a cambios climáticos determinados por variaciones orbitales (ciclos de Milankovitch), que son registrados en los patrones evolutivos de determinadas especies, dando lugar incluso a su extinción.

Por último, el investigador ha estudiado cambios cíclicos con una duración superior al millón de años, acaecidos a lo largo del Fanerozoico, cuya interpretación está asociada a fenómenos extraterrestres (impactos meteoríticos, como el ocurrido durante el límite Cretácico/Terciario, hace unos 65 millones de años) o terrestres, como el vulcanismo de gran escala.

"Estos cambios se relacionan con extinciones periódicas mayores, que afectaron a un alto porcentaje de la biota, ya que en la mayoría de los casos se extinguieron más del 65 por ciento de los organismos vivientes", destaca Rodríguez-Tovar.


Fuente: EuropaPress

viernes, 14 de marzo de 2014

Hallan nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros en Teruel


Paleontólogos de la Fundación Dinópolis de Teruel y de la Universidad de Colorado Denver (EEUU) han identificado nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros. Se trata de un rastro con grandes huellas tridáctilas que casi alcanzan los 60 cm de longitud y de un gran diente procedentes de los yacimientos turolenses de El Castellar y de Formiche Alto respectivamente. Ambos hallazgos se enmarcan en sedimentos de la Formación Villar del Arzobispo (Titoniense-Berriasiense, tránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años de antigüedad)

Las huellas tridáctilas localizadas en el yacimiento El Castellar poseen características únicas en comparación con otras huellas producidas por grandes terópodos en cualquier parte del mundo. Por este motivo, en el estudio científico se define un nuevo tipo de huellas: Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande"). Además, los investigadores dividen las huellas de grandes terópodos del Jurásico Superior de Europa, Norteamérica y Asia en dos grupos distintos, cuyos productores fueron probablemente terópodos alosáuridos y megalosáuridos.

Por otro lado, el nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido, como otros tres grandes dientes de Riodeva y Galve (Teruel) y de Alpuente (Valencia). Estos dinosaurios pudieron llegar a alcanzar los 12 metros de longitud y poseían dientes de hasta 10 cm de corona.

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, los investigadores han concluido que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios mega-carnívoros de gran tamaño. Además, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas. Es el caso del saurópodo Turiasaurus Riodevensis (conocido como 'El Gigante Europeo') que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel; concretamente en Riodeva.

El resultado de la investigación sobre estos fósiles se ha publicado en la prestigiosa revista científica 'Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology' y responde al trabajo realizado por un equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología) y de la Universidad de Colorado Denver: Alberto Cobos, Martin G. Lockley, Francisco Gascó, Rafael Royo-Torres y Luis Alcalá.

Yacimiento El Castellar

Este yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural (Conjunto de Interés Cultural-Zona Paleontológica) por el Gobierno de Aragón en el año 2004, promoviendo su investigación y conservación.

Con la definición del Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande") el yacimiento El Castellar se convierte en un referente de la icnología europea, ya que en él se han definido hasta el momento dos nuevos tipos de huellas de dinosaurios.

A las mencionadas huellas de carnívoros se suman las de Deltapodus ibericus ("pie triangular de Iberia"). Estas pisadas fueron producidas por estegosaurios; dinosaurios cuadrúpedos y comedores de plantas que estaban caracterizados por poseer dos filas de placas y/o espinas desde el cuello hasta el final de la cola. Estas huellas también fueron definidas por científicos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en esta misma revista científica (en el año 2010), convirtiendo a El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios.

Fuente:  heraldo.es

martes, 18 de febrero de 2014

La extinción del Pérmico ocurrió en un suspiro geológico





La extinción masiva más grande en la historia de la vida animal ocurrió hace unos 252 millones años, acabando con más del 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de la vida en la tierra, incluyendo los insectos más grandes que se sabe han habitado la Tierra.

   Múltiples teorías han intentado explicar la causa de lo que ahora se conoce como la extinción de finales del Pérmico, incluyendo un impacto de asteroide, erupciones volcánicas masivas, o una cascada catastrófica de acontecimientos ambientales. Pero la determinación exacyta de la causa de esta extinción exige mejores medidas de la duración de este periodo de extinción.

   Ahora, los investigadores del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets) han determinado que la extinción de finales del Pérmico se produjo en unos 60.000 años, más o menos 48.000 años, lo que viene a ser prácticamente instantánea desde el punto de vista geológico. La nueva escala de tiempo se basa en técnicas de datación más precisas, e indica que la más grave extinción en la historia pudo haber ocurrido más de 10 veces más rápido de lo que los científicos habían pensado previamente.

   "Hemos determinado la extinción en una duración de tiempo absoluto", dice Sam Bowring, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias del MIT", explicó. ¿Cómo acabas con un 96 por ciento de todo lo que vivió en los océanos en unas decenas de miles de años? Podría ser que una extinción excepcional requiera una explicación excepcional, añadió.

   Además de establecer la duración de la extinción, Bowring y un colega del Instituto Nanjing de Geología y Paleontología también encontraron que 10.000 años antes de desencadenarse la mortandad , los océanos experimentaron un pulso liviano de carbono, lo que probablemente refleja una adición masiva de dióxido de carbono a la atmósfera. Este cambio dramático puede haber llevado a una acidificación del océano generalizada y al aumento de la temperatura del mar en 10 grados centígrados o más, matando a la mayoría de la vida marina.

   Pero ¿qué provocó el aumento en el dióxido de carbono? La teoría que prevalece para los geólogos y paleontólogos tiene que ver con daños extensos y duraderos debido a erupciones volcánicas en una región de Rusia cuyas colinas escalonadas son el resultado de repetidas erupciones de magma. Para determinar si estas erupciones provocaron un masivo incremento en el dióxido de carbono oceánico, Bowring está utilizando técnicas de datación similar para establecer un calendario para las erupciones volcánicas del período Pérmico que se estima habría cubierto más de cinco millones de kilómetros cúbicos.

   "Está claro que lo que desencadenó la extinción debió haber actuado con gran rapidez ", dice Burgess , autor principal de un artículo que informa de los resultados en la revista Proceedings, "lo suficientemente rápido como para desestabilizar la biosfera antes de que la mayoría de los la vida vegetal y animal tenga un tiempo de adaptación en un esfuerzo por sobrevivir".

   En 2006 , Bowring realizó un viaje a Meishan, China, una región cuyas formaciones de roca tienen evidencias de la extinción de finales del Pérmico; geocronólogos y paleontólogos han acudido a la zona para buscar pistas en sus capas de roca sedimentaria . En particular, los científicos se han centrado en una sección de roca que se cree que delinea el final del Pérmico y el inicio del Triásico, con base en pruebas tales como el número de fósiles encontrados en las capas de roca circundante.

   Después de analizar las rocas en el laboratorio, su equipo informó en 2011 de que el fin del Pérmico probablemente duró menos de 200.000 años. Sin embargo, este período de tiempo todavía no era lo suficientemente preciso como para permitir sacar conclusiones acerca de lo que causó la extinción.

   Ahora, el equipo ha revisado sus estimaciones utilizando técnicas de datación más precisas sobre la base de una mejor comprensión de las incertidumbres en las mediciones de escala de tiempo.

   Con este conocimiento, Bowring y sus colegas volvieron a analizar muestras de roca recolectadas de cinco camas de ceniza volcánica en el límite del Pérmico y el Triásico. Los investigadores pulverizaron rocas y separaron cristales de circón diminutos que contienen una mezcla de uranio y plomo. Se aisló entonces el uranio del plomo, y se midieron las proporciones de ambos isótopos para determinar la edad de cada muestra de roca.

ERUPCIONES MASIVAS

   A partir de sus mediciones, los investigadores determinaron un modelo mucho más preciso para la extinción de finales del Pérmico , que ahora parece haber durado unos 60.000 años - con una incertidumbre de 48.000 años - y fue precedida inmediatamente por un fuerte aumento del dióxido de carbono en los océanos .

   Esta nueva línea de tiempo añade peso a la teoría de que la extinción fue provocada por erupciones volcánicas masivas siberianas que liberaron productos químicos volátiles como el dióxido de carbono a la atmósfera y los océanos. Con una línea de tiempo de extinción tan corto, Bowring dice que es posible que un solo pulso catastrófico de actividad magmática desencadenó un colapso casi instantáneo de todos los ecosistemas globales.

   Para confirmar si los volcanes siberianos son de hecho la causa irrefutable de la extinción, Burgess y Bowring planean determinar una línea de tiempo igual de precisa para estas erupciones, y compararla con la nueva línea de tiempo de extinción para ver donde los dos eventos se superponen. Los investigadores investigan áreas adicionales en China para ver si la duración de la extinción puede ser aún determinada con mayor precisión.

Fuente: europapress.es

viernes, 6 de diciembre de 2013

Algunos dinosaurios desarrollaron picos como los de las aves modernas






Los picos son una característica típica de las aves modernas y se pueden ser de una gran variedad de formas, pero se conoce menos que los picos cubiertos de queratina ya habían evolucionado en diferentes grupos de dinosaurios durante el periodo Cretácico. Una nueva investigación explica que estos picos queratínicos sirvieron para estabilizar la estructura del esqueleto durante la alimentación. Descubren un dinosaurio con un sistema respiratorio similar al de las aves actuales.

Mediante el empleo de la tomografía de rayos X computarizada (TC) y simulaciones por ordenador de alta resolución, el doctor Stephan Lautenschlager y la doctora Emily Rayfield, de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, junto al doctor Perle Altangerel, de la Universidad Nacional de Mongolia, y el profesor Lawrence Witmer, de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, utilizaron modelos digitales para investigar más a fondo estos picos de dinosaurios.

El estudio se centró en el cráneo del género 'Erlikosaurus andrewsi', un gran dinosaurio herbívoro de entre tres y cuatro metros de la especie 'Therizinosaurus', que vivió hace más de 90 millones de años durante el periodo Cretácico en lo que hoy es Mongolia y cuyo hocico estaba cubierto por un pico de queratina. Este nuevo estudio revela que los picos queratínicos jugaron un papel importante en la estabilización de la estructura del esqueleto durante la alimentación, haciendo del cráneo menos susceptible a la flexión y la deformación.

El autor principal, el doctor Stephan Lautenschlager, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de Bristol, en Reino Unido, explicó: "Clásicamente, se ha asumido que los picos evolucionaron para reemplazar los dientes y, por lo tanto, ahorrar peso, como requisito para la evolución al vuelo. Sin embargo, nuestros resultados inidican que el pico de queratina era, de hecho, beneficioso para mejorar la estabilidad del cráneo durante la mordedura y la alimentación".

Según la coautora Emily Rayfield, profesora de Paleobiología en Bristol, gracias al uso de 'Finite Element Analysis', una técnica de modelado informático utilizada habitualmente en ingeniería, el equipo pudo deducir con mucha precisión cómo la mordedura y la fuerza muscular afectaban al cráneo del 'Erlikosaurus' durante la alimentación. "Esto nos permitió identificar la importancia de las estructuras de los tejidos blandos, como el pico de queratina, que normalmente no se conserva en los fósiles", dijo.

El profesor de Paleontología del Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, Lawrence Witmer, resume: "Los picos se desarrollaron en varias ocasiones durante la transición de los dinosaurios a las aves modernas, por lo general, acompañados por la pérdida parcial o completa de los dientes y nuestro estudio muestra ahora que los picos cubiertos de queratina representan una innovación funcional durante la evolución de los dinosaurios".

fuente: http://ecodiario.eleconomista.es

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Presentan en Miramar una nueva especie prehistórica de dos millones de años.


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Recientemente un grupo de investigadores argentinos dieron a conocer una nueva especie de Gliptodonte, al cual bautizaron como Neosclerocalyptus castellanosi, que vivió en la provincia de Buenos Aires hace dos millones de años

Luego de varias temporadas visitando nuestra localidad y recorriendo los acantilados costeros debido a la vocación por buscar restos fósiles, Francisco Osvaldo y Francisco Nahuel De Cianni no se imaginaron que iban a descubrir una nueva especie de animal prehistórico. 

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Se trata de un cráneo y un fragmento de coraza de un animal pariente de los peludos actuales y de los gigantescos Gliptodontes extintos de las antiguas pampas, el cual ha sido bautizado como Neosclerocalyptus castellanosi.

El tamaño en vida del mismo era de casi dos metros de largo y unos 200 kilos de peso. El trabajo de investigación que dio como resultado de que se trataba de una especie nueva para la ciencia fue realizado por el paleontólogo especialista, Dr. Alfredo Zurita (Centro de Ecología Aplicada del Litoral – Conicet), junto a los científicos Matías Taglioretti (Inst. Geología de Costas – UNMDP), Martín Zamorano y  Gustavo Scillato-Yané (Dpto Científico de paleontología - Museo de La Plata), Carlos Luna (Museo Cs. Nat. Región de Ansenuza); Museólogo Daniel Boh y el biólogo Mariano Magnussen Saffer, estos dos últimos del Museo Municipal “Punta Hermengo” de Miramar, quienes recuperaron el material, procesaron y comunicaron su importancia.

El informe fue presentado en la publicación internacional ZOOTAXA, en la que se inscriben todas las nuevas especies zoológicas del mundo y cuya sede está en Auckland, Nueva Zelanda.

La particularidad de estos animales eran sus huesos nasales (hocico) los cuales le daban un aspecto inflado a su rostro y cuya función tendría que ver con algún tipo de “acondicionamiento” del aire o posiblemente un adorno atractivo para sus congéneres. Las especies más “modernas”, de unos 120.000 años, tenían esta característica muy notoria, en cambio las más antiguas que se conocían mostraban diferencias notables y tenían hasta un millón de años. La nueva especie hallada en las inmediaciones de Miramar es bastante diferente y su antigüedad sería superior a los dos millones de años, lo que indica que fueron cambiando en forma gradual y son más antiguas de lo que se creía.

Neosclerocalyptus fue la más pequeña de todas las especies de los Glyptodontidos que habitaron en América del Sur. Tenia un caparazón alargado y bajo, con placas fáciles de identificar por el predominio en su diseño de la figura central. Su cabeza estaba protegida por un escudete óseo y su cola recubierta por cuatro anillos móviles y un tuvo largo y cilíndrico, capas de ser usado como arma.

De esta forma el Museo Municipal “Punta Hermengo” tiene la responsabilidad de conservar este ejemplar ya que a partir de ahora se convierte en un “Holotipo” o sea el primero en ser descripto y al cual se van a referir los futuros investigadores del tema.
Nuestra región ya ha sido estudiada desde hace más de cien años pero aún sigue aportando a la ciencia importantes novedades.     

Mas info. www.museodemiramar.com.ar         

jueves, 31 de octubre de 2013

Así caminaba el mayor dinosaurio conocido


Medía 40 metros de largo y pesaba 80 toneladas, y es el vertebrado terrestre más grande que jamás ha caminado por la tierra. Un equipo de científicos de la Universidad de Manchester ha realizado una compleja simulación para tratar de entender cómo caminaba Argentinosaurus huinculensis, el gigante que caminó por nuestro planeta hace unos 95 millones de años.

Para el trabajo, publicado esta semana en PLOS ONE, los científicos utilizaron unos 30.000 procesadores y realizaron un escáner tridimensional del esqueleto de argentinosaurio montado en el Museo Municipal Carmen Funes, en Argentina. La simulación propone una nueva hipótesis sobre la mecánica del desplazamiento de estos animales, que se moverían a un paso muy lento y moviendo los pares de patas laterales. Tal que así:

A pesar de todo, los investigadores dejan en el aire una gran incógnita: ¿cómo podía ser eficiente energéticamente mover un cuerpo de estas dimensiones? Su reconstrucción, afirman, es consistente desde el punto de vista mecánico, pero se necesitan más datos para conocer cómo semejantes monstruos pudieron desplazar una masa de ese tamaño.

Por qué eran tan grandes

Comparación de tamaño entre los más grandes dinosaurios. 


La revista PLOS ONE presenta precisamente un especial sobre esta cuestión, el gigantismo de los saurópodos y las causas que llevaron a alcanzar esas dimensiones. El paleontólogo Martin Sander y su equipo aseguran que se produjo una cascada de cambios evolutivos (incluidas exaptaciones e innovaciones) que convirtieron a los saurópodos en auténticos colosos, y presenta su "receta para hacer un dinosaurio gigante", que resumen en la revista Discover. Para Sander, estos fueron los factores que favorecieron el gigantismo: tener muchas crías pequeñas, carecer de un molinillo gástrico, las características de sus pulmones, un alto metabolismo y no masticar la comida.

Este último punto - el de no masticar - indica que los saurópodos consumían ingentes cantidades de comida sin tener que perder tiempo en masticarla, y su sistema digestivo parece que era bastante rápido. Este es el motivo - la no necesidad de grandes mandíbulas - de que creciera tantísimo su cuerpo pero sus cabezas siguieran siendo pequeñas y abrió la puerta a que sus cuellos se alargaran. Inmóviles desde una misma posición, explican en Discover, estas criaturas podían devorar grandes zonas de vegetación sin tener que mover un músculo y sin gastar demasiada energía.

Referencia: March of the Titans: The Locomotor Capabilities of Sauropod Dinosaurs (PLOS ONE) | Más info: Discover

Fuente: fogonazos.es

miércoles, 30 de octubre de 2013

Las abejas se extinguen casi al mismo tiempo que los dinosaurios


Hace 65 millones millones de años, justo al mismo tiempo que los dinosaurios y la mayor parte de las plantas con flores desaparecían bruscamente de la faz de la Tierra, se produjo también una extinción mucho menos visible, la de las abejas. Ahora, y por primera vez, un grupo de científicos de la Universidad de New Hampshire ha conseguido documentar este fenómeno, que puede ayudar a explicar, y quizá a poner remedio, a la actual disminución de especies de abejas en todo el mundo.
Los investigadores se centraron en la extinción masiva del grupo de abejas Xylocopinae, o abejas carpinteras, que se produjo justo entre los periodos Cretácico y Terciario, período que se conoce como el límite KT.

Estudios anteriores habían sugerido una extinción generalizada de las plantas con flores precisamente en el límite KT, y durante mucho tiempo se había asumido que las abejas que dependían de esas plantas habrían corrido la misma suerte. Sin embargo, a diferencia de los dinosaurios, "el registro fósil de las abejas es relativamente pobre, lo que dificulta la confirmación de dicha extinción", comenta Sandra Rehan, profesora de ciencias biológicas en la Universidad de New Hampshire, autora principal del trabajo que se publica esta semana en la revista PLOS ONE.

Rehan y sus colegas superaron la falta de evidencias fósiles de abejas con una técnica llamada filogenética molecular. Así, después de analizar las secuencias de ADN de cuatro "tribus" de 230 especies de abejas carpinteras de todos los continentes, excepto de la Antártida, para conocer a fondo sus relaciones evolutivas, los investigadores comenzaron a descubrir patrones consistentes con una extinción masiva.
Después, combinando los registros fósiles con el análisis de ADN, pudieron introducir el factor tiempo en la ecuación, aprendiendo no sólo las relaciones genéticas de estas abejas, sino también cuánto tiempo hace de episodio que se pretende estudiar. "Los datos nos dijeron que algo importante estaba pasando en cuatro grupos diferentes de abejas al mismo tiempo", afirma Rehan, "y eso sucedía en el mismo momento en el que los dinosaurios se extinguieron".

Crisis mundial de abejas


Si bien gran parte de la obra anterior de Rehan se ha basado en la observación directa del comportamiento de las abejas nativas del noreste de América del Norte, esta investigación ha necesitado de la vertiente informática, pues ha sido preciso volcar y comparar en el ordenador los datos genómicos para aclarar las similitudes y diferencias entre las distintas especies de abejas según su evolución temporal.

Al casar las observaciones de campo con los datos genómicos, comenta Rehan, se obtiene un panorama más completo de las conductas de estas abejas a través del tiempo. "Si se pudiera contar toda su historia, tal vez la gente se preocuparía más por la protección de las abejas". En efecto, los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones que pueden arrojar luz ante la preocupación actual por la pérdida en la diversidad de las abejas, una criatura fundamental para la agricultura y la biodiversidad. "La descripción de su extinción y los efectos de la disminución de abejas en el pasado puede ayudarnos a entender el declive de estas polinizadoras hoy en día, y la crisis mundial de las abejas en estos momentos", explica Rehan.

Fuente: abc.com