miércoles, 13 de mayo de 2009

Hallan en Brasil cuevas de armadillos prehistóricos gigantes

Un paleontólogo brasileño descubrió cerca de 60 túneles excavados por una especie de armadillo gigante prehistórico que probablemente habitó Suramérica entre unos 10 millones y unos 10.000 millones de años atrás.

Los túneles fueron hallados a finales del año pasado en el municipio sureño de Nueva Hamburgo por el paleontólogo Francisco Buchmann, investigador de la Universidad del Estado Paulista (Unesp), informó hoy este centro académico en su página en internet.

De acuerdo con la Unesp, los túneles pueden revelar el comportamiento y el ambiente en que vivían estos animales en la región hoy correspondiente a Nueva Hamburgo, municipio de Río Grande do Sul,estado brasileño fronterizo con Uruguay y con Argentina.

Los resultados de la investigación de Buchmann fueron presentados la semana pasada en la 24 Jornada Argentina de Paleontología de Vertebrados, que se celebró en la ciudad argentina de Mendoza.

Generalmente este tipo de túneles es invadido por la lama de las inundaciones sedimentadas a lo largo de miles de años, pero el equipo de Buchmann fue el primero en Brasil en descubrirlos sin obstrucciones y con marcas de las garras y del caparazón del animal gigante que los excavó.

Del equipo también formaban parte el geólogo Heinrich Frank y los especialistas Filipe Caron y Leonardo Lima, investigadores de la Universidad Federal de Río Grande do Sul; y la paleontóloga Ana María Ribeiro y el especialista Renato Pereira Lopes, de la Fundación Zoobotánica de Río Grande do Sul.

"Las excavaciones permiten deducir cuáles eran los hábitos de los armadillos gigantes", asegura Buchmann, cuyos estudios indican que el animal que habitaba los túneles es un armadillo de un género ya extinto, que puede ser el Propraopus o el Eutatus.

Las primeras excavaciones de este tipo de animal prehistórico descubiertas en Suramérica datan al año de 1908 en las ciudades argentinas de Mar del Plata y Miramar.

Las primeras descubiertas en Brasil datan a 1994 en el litoral de Río Grande do Sul.

Los túneles por lo general tienen formatos cilíndricos y continuos que se extienden por decenas de metros.

Mientras que este tipo de cuevas tienen hasta 2 metros de diámetro, las de un armadillo moderno miden entre 10 y 50 centímetros de diámetro.

La mayor cueva descubierta tiene 70 metros de extensión. (Xinhua)

Fuente: spanish.peopledaily.com.cn

martes, 12 de mayo de 2009

El probable homínido 'Toumai' vivió hace unos siete millones de años

El análisis de los restos fósiles del probable homínido 'Toumai' revela que ese primate pobló una zona norcentral de África hace unos siete millones de años, revela un estudio que publicará este fin de semana la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Esos restos consisten en un cráneo casi completo, fragmentos de la mandíbula inferior y tres dientes aislados y fueron descubiertos en el desierto de Chad en 2001 por antropólogos franceses.

El grupo, encabezado por el antropólogo Michel Brunet, bautizó los restos con el nombre científico de 'Sahelantropus tchadensis', aunque es más conocido por el de 'Toumai', que significa 'esperanza de vida' en el dialecto regional de Chad.

Según el informe sobre la investigación, el estudio radiocronológico de los restos fósiles del 'Sahelanthropus tchadensis' establece que tienen entre 6,8 y 7,2 millones de años.

Añade que esa cronología es un dato clave para establecer las primeras etapas de la evolución de los homínidos.

Según Brunet, el 'Sahelanthropus tchedensis' es un testimonio de que la última separación evolutiva entre los chimpancés y seres humanos ocurrió hace unos ocho millones de años, mucho antes de lo que se creía hasta ahora.

Además, el descubrimiento también implicaría que los homínidos evolucionaron rápidamente tras separarse del ancestro común para los otros primates y los seres humanos.

Al darse a conocer el descubrimiento de los restos fósiles en 2001 algunos científicos criticaron su nombre por cuanto, según afirmaron, determina de manera intrínseca su carácter homínido cuando en realidad solamente se trata de un simio que vivió en la región hace millones de años.
Para fundamentar su rechazo señalaron que el cráneo es demasiado plano y no tiene la capacidad de volumen que caracteriza al de los humanos.

El pequeño cráneo indica que se trata de una criatura de no más de 120 centímetros de altura, es decir, la de un chimpancé, indicaron.

Pero los partidarios del carácter homínido de 'Toumai' volvieron a la carga y mediante una reconstrucción informática señalaron que la estructura craneana tenía diferencias claras con las de los gorilas y los chimpancés. Además, sus características revelan que podía ser un bípedo.

'El nuevo homínido exhibe una combinación única de características... que sugieren una estrecha relación con el último ancestro de humanos y chimpancés, lo que a su vez sugiere que es un probable ancestro de los homínidos posteriores', señalaron los científicos en un estudio publicado en 2002 en la revista Science in Africa.

Fuentes: noticias.terra.es

"Dinosaurios: gigantes argentinos", 10 mil personas ya la visitaron en Alemania

“Es un recórd de visitantes” señalaron las autoridades del Centro de Exposiciones de Lokschuppen, en la ciudad de Rosenheim (Baviera, sur de Alemania), quienes en su gacetilla oficial anunciaron que en seis días unas 10 mil personas ya visitaron la megamuestra “Dinosaurios: gigantes argentinos", que cuenta con el apoyo institucional de la cancillería argentina y será exhibida hasta el 25 de octubre de 2009, cuando se trasladará al museo Senkenberg, de Frankfurt. Allí, será una de las actividades destacadas en el marco de la Feria del Libro de esa ciudad alemana, donde la Argentina es invitada de honor, y está previsto que después siga su rumbo por Italia, España y Austria.

Esta gran muestra itinerante no tiene antecedentes por su magnitud: es la mayor exhibición de fósiles argentinos y está integrada por 22 esqueletos completos -entre originales y réplicas- de las especies que habitaron el país, e incluye huevos, embriones y piezas óseas individuales. Tardó cuatro años en montarse y requirió del trabajo conjunto de 7 museos de ciencias naturales de todo el país, coordinados por el Conicet. Se presentó este año en nuestro país en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia.

La vasta colección incluye el Argentinosaurus, el animal terrestre más grande del que se tenga noticia, un herbívoro que llegó a pesar más de 80 toneladas y medir 40 metros. Otra de sus innovaciones es la técnica de presentación, ya que los esqueletos se emplazan de tal forma que adoptan una actitud muy dinámica y casi no tienen sostén a la vista. Se tata de una sofisticada tarea de curación de la muestra (circuito de visita, iluminación, material explicativo y 4 videos de última generación, incluyendo un microcine interactivo con los visitantes). La curación estuvo a cargo del arquitecto argentino Gustavo Vilariño.


El arquitecto argentino Gustavo Vilariño fue el curador de la megamuestra que gira por Europa.

“Se trata de una muestra excepcional que nos permite resaltar el tesoro paleontológico existente en la Argentina y su importancia mundial. Se logra apreciar claramente a través de ella el trabajo extraordinario de expertos argentinos, cuyos descubrimientos se encuentran entre los más sorprendentes a nivel mundial” destacó el canciller Jorge Taiana, a la vez que subrayó “el esfuerzo organizativo que fue necesario para lograr esta gira”.

Todas las piezas fueron buscadas, halladas y estudiadas por argentinos, y reconstruyen los períodos Triásico, Jurásico y Cretácico de la era Mesozoica. Incluye también el dinosaurio más pequeño y el más antiguo, herbívoros y carnívoros, especies recién descubiertas y nunca antes exhibidas, entre otras piezas únicas que deslumbran a la comunidad científica mundial. La muestra recorre el proceso evolutivo de estas especies en una cronología que comienza con ejemplares como el Eoraptor lunensis (de hace unos 235 millones de años) y llegará a otros como el Carnotaurus sastre (de unos 70 millones de años de antigüedad).

Así, se ofrece una visión general sobre toda la etapa de los dinosaurios, desde sus inicios hace 230 millones de años hasta su término hace 65 millones de años y se incluyen numerosas imágenes de las zonas de los hallazgos en Argentina. “Dinosaurios: gigantes argentinos" lleva material inédito, por ejemplo el Panphagia, un herbívoro descubierto este año.

Por otra parte, hay que destacar que el Lokschuppen es un espacio de exhibición de Rosenheim (Baviera), que es muy selectivo a la hora de disponer de sus instalaciones y sólo expone muestras de primer nivel. Para esta mega exhibición argentina se destinaron 2000 metros cuadrados. Sólo el Argentinosaurus huinculensis -el más grande que se conoce- implicó el armado de una nueva sala ya que se trata de un esqueleto de entre 8 y 9 metros de altura, y 38 de largo.

Esta megamuestra fue declarada de interés nacional, gracias al decisivo aporte del Conicet y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (Buenos Aires), Museo de Ciencias Naturales de La Plata (La Plata), Museo Paleontológico Egidio Feruglio (Trelew), Museo Carmen Funes (Plaza Huincul), Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan (San Juan), Museo Municipal de Lamarque (Lamarque), y del Museo Ernesto Bachmann (El Chocón).


Las autoridades del Centro de Exposiciones de Lokschuppen, en la ciudad alemana de Rosenheim anunciaron que en seis días unas 10 mil personas ya visitaron la megamuestra

Fuente: lacapital.com.ar

lunes, 11 de mayo de 2009

Se encuentran huevos de dinosaurio fosilizados en China


Expertos del Museo de Nankang examinan uno de los huevos de dinosaurio fosilizados

El reciente descubrimiento se hizo en un sitio de construcción habitacional ubicado al pie de la colina Nanshan de la zona urbana de Nankang


16 huevos fosilizados de dinosaurios fueron desenterrados el jueves 7 de mayo en la ciudad de Nankang, provincia meridional china de Jiangxi, tras el descubrimiento de otros seis realizado el lunes.

Los huevos recién encontrados, de 10 a 12 centímetros de diámetro y en forma redonda, han sido coleccionados por el Museo Municipal de la ciudad de Nankang, donde se había descubierto huevos fosilizados de dinosarios en forma oval en las décadas de 1960 y 1990.

El reciente descubrimiento se hizo en un sitio de construcción habitacional ubicado al pie de la colina Nanshan de la zona urbana de Nankang

Fuente:eldiarioexterior.com

Hallan rastros de peces del Cretácico en San Vicente de Robres

No sólo de dinosaurios hay huellas en La Rioja. Un paleontólogo riojano y otro francés han descubierto e identificado en San Vicente de Robres rastros fósiles de peces del Cretácico inferior, de unos 120 millones de años de antigüedad. Este nuevo yacimiento, único en la región, posee el interés particular de ser el segundo a nivel mundial con huellas de peces datadas de aquel periodo y, teniendo en cuenta el medio sedimentario, es el primero del Cretácico en depósitos fluviales.

Sus descubridores son los paleontólogos Rubén Ezquerra Miguel y Loïc Costeur (conservador del área de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Basilea, Suiza), autores también de otro hallazgo relevante, el Dinosaurio nadador de Enciso, publicado hace dos años en la prestigiosa revista norteamericana 'Geology'. Científicos de las Universidades de La Rioja, Madrid, Barcelona, Bristol (Inglaterra), Tübingen (Alemania) y Berkeley (California, USA) han avalado la hipótesis de las huellas de peces.


Ezquerra y Costeur indican que la singularidad de estas icnitas radica en su forma sinusoidal. Han deducido que los peces que hicieron aquellas huellas fueron de forma discoide, con cuerpos lateralmente chatos, como los Picnodóntidos, y de una talla comprendida entre 25 y 40 centímetros.
Según los paleontólogos, las huellas habrían sido formadas «por el contacto de la aleta anal con el sedimento mientras los peces se desplazaban moviendo la aleta caudal y la parte trasera del cuerpo». Sólo en Cuenca existe un yacimiento similar, pero en fondo lacustre y no fluvial.
Los Picnodóntidos se extinguieron en el Eoceno y no han dejado representantes hoy en día. «Sin embargo, su forma recuerda a la de algunos peces actuales de la familia Acanthuridae, como el Ctenochaetus hawaiiensis», indica Ezquerra.
El investigador riojano y el francés expusieron un estudio preliminar durante el sexto congreso de la Asociación Europea de Paleontólogos Vertebristas, que se celebró a principios de julio del 2008 en la ciudad eslovaca de Spisská Nová Ves.
El artículo que escribieron posteriormente, Early Cretaceous fish trails from La Rioja, Spain, ya es consultable en Internet y será publicado próximamente en 'Cretaceous Research', revista de paleontología gestionada por editores norteamericanos.

Fuente: larioja.com

viernes, 8 de mayo de 2009

Hallan restos fósiles en el lecho del Salado

Paleontólogas de La Plata investigan los restos hallados en el lecho del río Salado, en Roque Pérez Foto: LA NACION / Santiago Hafford

Un descubrimiento que sólo fue posible por una seca que no se registraba desde hacía 70 años

LA PLATA.- En Roque Pérez y Lobos, partidos del interior bonaerense donde los sucesivos paros del campo se manifestaron con fuerza, suena descabellado que alguien agradezca la prolongada sequía y espere que la lluvia se demore por algún tiempo más. Pero eso es exactamente lo que quiere este grupo de jóvenes especialistas embarrados hasta las rodillas que caminan sobre el lecho reseco del río Salado. Están aquí porque los vecinos del lugar notaron algo llamativo: al retirarse, el agua no sólo había dejado un tendal de peces muertos; el cauce también estaba sembrado de gliptodontes.

Para ser más precisos, el tesoro paleontológico que hallaron los vecinos y ahora desentierran los investigadores consiste en los restos fósiles de nueve gliptodontes y un glosoterio, el esqueleto casi completo de un megaterio y la cabeza de un stegomastodon. Un hallazgo masivo que sólo fue posible a causa de una sequía histórica, que no se registraba desde hace al menos setenta años.

No se amilane, querido lector, por la profusión de nombres extraños. Laura Lisboa, integrante del Centro de Registro de Arqueología y Paleontología de la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural, explica que los animales hallados son los borradores de hace diez o veinte mil años de algunas especies actuales. El stegomastodon era una especie de elefante; el gliptodonte, algo así como un gran armadillo; el megaterio y el glosoterio podrían asimilarse a grandes perezosos.

Todas estas especies eran herbívoras y presas del legendario tigre dientes de sable, otro prehistórico habitante del territorio bonaerense. "Seguro que acá abajo hay dos o tres, pero no hemos encontrado ninguno", dice Fernando Larriestra, licenciado en biología por la Universidad Nacional de La Plata e integrante de la expedición paleontológica, mientras camina por lo que habitualmente sería un río caudaloso. Es el lecho del Salado, que divide los distritos de Lobos y Roque Pérez. El lugar donde aparecieron las osamentas prehistóricas es una franja de unos tres kilómetros, ubicada a unos seis de la ruta provincial 205.

Larriestra no oculta su entusiasmo por los hallazgos que las condiciones climáticas adversas hicieron posibles. Una de las primeras piezas rescatadas fue la cabeza del megaterio, que hubo que levantar junto con el bloque de lodo que la aprisionaba, el procedimiento habitual para evitar su ruptura. El conjunto pesaba un cuarto de tonelada y seis hombres debieron esforzarse para trasladarlo. Para la cabeza del stegomastodon, en cambio, hará falta la intervención de maquinaria: se estima que pesa entre 500 kilos y una tonelada.

El tigre dientes de sable no era la única bestia carnívora que perseguía y cazaba a esas enormes criaturas. También andaba por allí otro predador, el hombre. "Estos animales eran cazados y consumidos", apunta Lisboa.

El rescate de los fósiles se realiza en virtud de convenios entre el Instituto Cultural, la Universidad platense y los municipios de Roque Pérez y Lobos, divididos por el río ahora seco donde se encontraron los restos, pertenecientes al período Pleistoceno superior. Aunque los vecinos empezaron a denunciar el hallazgo de piezas hace un mes y medio, tomó mucho tiempo que los organismos se pusieran de acuerdo para implementar la campaña, explica Luciano Rey, quien se encargó de reclutar al resto de los miembros del equipo. Mientras la burocracia seguía su curso, la lluvia seguía demorándose, algo indeseable para los dueños de los campos de la zona, pero afortunado para los paleontólogos.

Tanto los municipios involucrados como el Museo de Ciencias Naturales de La Plata pondrán en exhibición algunas de las piezas rescatadas. En el caso de Roque Pérez, el hallazgo permitirá montar un museo paleontológico que aún no existe. Funcionará en uno de los galpones que la Municipalidad posee en los terrenos de la estación ferroviaria, junto a una sala de conferencias, adelanta el director de Cultura comunal, Gustavo Lara.

Larriestra respira pesadamente mientras desanda el camino que recorrió para guiarnos entre los distintos fósiles que se están extrayendo. "No esperábamos tanta colaboración de la gente", dice. "Nos ayudaron a sacar la cabeza del megaterio, se quedaron con nosotros mientras trabajábamos y aunque no pudieran ayudarnos nos traían empanadas."

Las esperanzas de Larriestra, cuya especialidad es la botánica a pesar de tener experiencia en excavaciones paleozoológicas, es que entre los sedimentos removidos también haya semillas que puedan brindar información sobre la composición del paisaje local hace diez mil o más años. El especialista supone que se trataba de un cenagal donde los animales quedaban atrapados y morían; un indicio de eso es la posición en que quedaron los restos del megaterio. Si la hipótesis es cierta, el lugar habría sido una especie de cementerio, una trampa mortal para los animales.


Fuente: lanacion.com.ar

Investigadores encuentran un yacimiento de trilobites gigantes en Portugal

Un equipo internacional de paleontólogos, con participación española, ha hallado un yacimiento de trilobites gigantes en una cantera cercana a la localidad de Arouca (distrito de Aveiro, Portugal), con fósiles de hasta 90 centímetros de longitud, cuando su tamaño rara vez excede los diez centímetros.

De estos fósiles marinos invertebrados hay una gran explosión de formas y tamaños y son característicos de la era Paleozoica (era geológica que abarca desde el fin del Precámbrico, hace unos 570 millones de años hasta hace unos 230 millones de años).

Este descubrimiento se publica en el último número de la revista Geology, informa hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los artrópodos marinos encontrados en esta cantera exceden los 30 centímetros y alcanzan incluso los 90, lo que los convierte en los mayores fósiles de trilobites hallados hasta la fecha, según los investigadores.

El coordinador de la investigación, el científico del CSIC Juan Carlos Gutiérrez Marco, ha explicado que "la cantera brinda fósiles de especies conocidas y ampliamente distribuidas, pero lo que resulta excepcional es que los ejemplares adultos se conservan completos y articulados".

Durante el Ordovícico (segundo período de la era Paleozoica, que comenzó hace unos 488 millones de años y terminó hace unos 443), los territorios ibéricos se ubicaban muy cerca de lo que entonces era el polo Sur (el actual Sáhara) y formaban parte de la plataforma marina que circundaba el desaparecido continente de Gondwana.

"Las claves para la formación del yacimiento", ha detallado Gutiérrez Marco, "son las circunstancias ambientales locales, desarrolladas en un pequeño sector de la plataforma marina, en donde se formó una cubeta a salvo de corrientes, que retuvo aguas frías y estancadas pobres en oxígeno".

La fluctuación episódica de los niveles de oxígeno, cerca del fondo marino, "asfixió y conservó in situ los cadáveres de muchos trilobites, sorprendidos por la muerte cuando se juntaban para mudar y reproducirse o cuando se protegían de los depredadores", según este científico.

Gutiérrez Marco ha descrito el yacimiento como "una pequeña pompeya de trilobites en un fondo marino de hace 465 millones de años, en la que muchos invertebrados perecieron sofocados y yacen en el mismo lugar en el que vivieron".

Así, se han encontrado algunos individuos enrollados en posición defensiva u otros que murieron mientras mudaban el caparazón y conservan su vieja muda junto al cadáver.

Esto ha permitido ver que los trilobites no se distribuían aleatoriamente sobre el fondo marino, sino que se congregaban en grandes grupos, según los investigadores.

Tanto la cantera como los fósiles pueden visitarse en el Centro de Interpretación Geológica de Canelas en el Geoparque Arouca.

También hay ejemplares que pueden verse en el Museo Geominero de Madrid, según fuentes de este museo.

En la investigación han participado, además, el portugués Manuel Valerio (propietario de la cantera y fundador del museo) y los españoles Isabel Rábano, del Instituto Geológico y Minero de España, y Diego García-Bellido, del CSIC.

lunes, 4 de mayo de 2009

En una cañada hallan fósiles prehistóricos

A unos 45 kilómetros de Melo, en el lecho de una cañada que está sin agua debido a la sequía, encontraron los restos fósiles de un toxodonte y parte del caparazón de un gliptodonte.

Del toxodonte -un antecesor del rinoceronte-, además del cráneo de unos 70 centímetros y mandíbulas en forma de "pala", se logró hallar intactas costillas y vértebras del prehistórico animal. También fueron descubriendo grandes dientes, que se presumen son los incisivos superiores, arqueados y todavía sumamente fuertes, que incluso mantienen el brillo y la capa de esmalte. La parte anterior de la mandíbula tiene el aspecto de una gigante espátula.

El arqueólogo Marcos Sosa, que aún trabaja con mucho sacrificio en el lugar, sostuvo que "la extinción de estos animales sucedió hace aproximadamente 8.500 años. Los toxodontes eran animales muy similares a los actuales rinocerontes, se alimentaban de plantas y vivían normalmente en manadas". Y agregó que "son los fósiles de vertebrados más abundantes en esta zona de América y en la provincia de Buenos Aires"


Según explico Sosa: "Charles Darwin adquirió un cráneo en Colonia del Sacramento en el año 1833 a lugareños".

El miércoles de nochecita un empleado de Alecir Mello, propietario del campo donde se encontraron los fósiles, recorría la zona de Sarandí de Aceguá, cerca de Villa Noblía, en la frontera con Brasil. Buscaba la forma de aumentar el caudal de aguada para la hacienda y palear así la sequía. Primero encontró un largo fémur, luego la mandíbula del animal y por último un diente, que le llamó la atención por sus dimensiones.

Jaime Gómez, vecino del lugar, tomó contacto con autoridades departamentales para llevar un paleontólogo a la zona con las herramientas apropiadas para extraer las piezas.

Ayer, ni el Día de los Trabajadores detuvo las tareas que avanzaron de forma positiva, ya que hallaron un trozo de caparazón de gliptodonte de unos 20 centímetros de largo por 30 de ancho. Este animal es similar al actual tatú, aunque más grande. Tras más de 48 horas de trabajo quedan aún algunas piezas enterradas a unos 4 metros del nivel del suelo, en el lecho de la cañada. Es por eso que la Intendencia de Cerro Largo destinará una retroexacadora para que trabaje hoy en la zona, sobre todo en un barranco cercano al hallazgo. Se estima que la totalidad de las tareas demorarán 7 u 8 días.

Fuente: elpais.com.uy

La Unne protagoniza importante descubrimiento paleontológico

Investigadores locales, junto con otros de Cecoal, realizaron exploraciones en Chubut y Mendoza y hallaron fósiles que permitirán estudiar los períodos Permo - Triásico y Jurásico. Ahora estudian cuál es la relación de éstos con los cambios de período.

Investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (Cecoal) descubrieron fósiles que permitirán avanzar en el estudio de los períodos Permo-Triásico y Jurásico. Los vestigios fueron hallados tras un trabajo de exploración en Mendoza y Chubut.

El grupo empezó a trabajar sobre dos momentos en la historia del planeta: por un lado cómo afectó la extinción del límite Permo-Triásico, hace más de 251 millones de años, a los invertebrados, y el otro objetivo fue el de determinar las modificaciones en el ambiente y animales que se produjeron en el Período Jurásico cuando se inicia la apertura del océano Atlántico hace 150 millones de años.

“Son áreas de la historia geológica que no son estudiadas lo suficiente y por tanto las conclusiones que pudiéramos extraer podrían ser pioneras en el estudio de estos períodos”, explicó el doctor Oscar Gallego, uno de los coordinadores de la campaña de exploración y profesor de la Unne.

Como resultado de la búsqueda en un conjunto rocoso en cercanías de la ciudad mendocina de San Rafael, se hallaron niveles lacustre y palustre con vegetales fósiles que permitirán ampliar el conocimiento sobre la diversidad de esta unidad lugar, sobre este tiempo geológico y sobre las condiciones ecológicas imperantes. Estas exploraciones permitieron descubrimientos que constituyen para ese lugar geológico el primer registro de restos de plantas neocalamites y megasporas, además del primer y más antiguo registro del Triásico de crustáceos llamados ostrácodos.

Del trabajo realizado en Chubut se recuperaron distintos grupos de invertebrados que habitaron los ambientes lacustres jurásicos como conchostracos, ostrácodos, insectos y moluscos.
Explicó Gallego que los estudios de esos invertebrados permitirán realizar reconstrucciones paleo-ecológicas, conocer acerca de sus relaciones con otras faunas jurásicas, y en algunos casos definir asociaciones faunísticas que caracterizan determinados lapsos de tiempo geológico.

“Ahora las investigaciones realizadas en ambas provincias seguirán en laboratorio donde se analizarán los materiales recolectados y se tratará de dilucidar como fueron afectados por los cambios de períodos”, concluyó.

Fuente:www.diariolarepublica.com.ar