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viernes, 20 de abril de 2012

Hallan fósiles prehistóricos a sólo 40 km de la Capital Argentina

Investigadores. Más de 300 fósiles de animales fueron hallados

Desde un gliptodonte bebé (un animal prehistórico, primo lejano de la “mulita”) hasta una manada completa de mastodontes. Fósiles de caballos, guanacos, ciervos, tortugas, comadrejas. Más de 300 fósiles de animales prehistóricos fueron descubiertos ayer. Lo asombroso es que el hallazgo se produjo en dos canteras de Marcos Paz, a sólo 40 kilómetros de la Ciudad.

“Se trata de un descubrimiento de gran valor científico”, dijo a Clarín el investigador Leopoldo Soiblezon, director del trabajo, docente de la Universidad Nacional de La Plata e investigador del CONICET. “Hemos encontrado una fauna completa en una zona que hasta ahora no tenía registro fósil. Esto abre puertas para nuevas investigaciones”.

Las piezas tendrían hasta 32 mil años y fueron halladas en apenas 1.000 metros cuadrados. La investigación comenzó hace casi 3 años e involucró a docentes, alumnos y vecinos de Marcos Paz. “Acostumbrados a encontrar menos animales en extensiones de al menos 100 kilómetros cuadrados, el hallazgo llamó la atención por la abundancia y la calidad de conservación”, dijo David Piazza, responsable de Paleontología de Marcos Paz.

Los investigadores sostienen que en el lugar debió existir una depresión del relieve que provocó la acumulación de gran cantidad de fósiles, como puede ser el recodo de un río, que arrastró los restos hacia un mismo lugar. La acidez del terreno y el fango en el que quedaron enterrados pudo influir en la conservación de los restos.

También encontraron vizcachas, aves, anfibios y peces, mastodontes que medían cuatro metros del suelo al lomo y perezosos de la misma longitud. El hallazgo más importante fue un cráneo y una mandíbula de Macrauquenia, un mamífero gigante que no dejó parientes actuales.

Fuente:clarin.com

domingo, 14 de agosto de 2011

Un fósil desvela que los plesiosaurios daban a luz a sus crías en lugar de poner huevos


El Institute del Natural History Museum de Los Ángeles muestra la público, por primera vez, un fósil "único" de un embrión de un reptil marino contenido en el fósil de su madre.

Con 78 millones de años de edad y 4,5 metros de largo, el ejemplar adulto es un Polycotylus latispinus, uno de los reptiles gigantes y carnívoros de cuatro aletas conocidos como plesiosaurios, que vivieron durante la Era Mesozoica. El esqueleto embrionario que contiene muestra un cuerpo en desarrollo, incluyendo las costillas, 20 vértebras, los hombros y las caderas. Ambos fósiles representan la primera evidencia de que los plesiosaurios daban a luz a sus crías, en vez de incubarlas en huevos en la tierra.

Aunque la viviparidad ha sido ya documentada en otros varios grupos de reptiles acuáticos del Mesozoico, no existía ninguna evidencia en el orden de los plesiosaurios. Los doctores O'Keefe y Chiappe también han determinado que los plesiosaurios eran únicos entre los reptiles acuáticos al dar a luz a una sola cría, ya grande, y que pueden haber vivido en grupos sociales comprometidos en el cuidado de las crías.

"Los científicos han sabido por mucho tiempo que los cuerpos de los plesiosaurios no se adaptaban bien a subir extensiones de tierra y poner huevos en un nido", ha declarado O'Keefe, "así que la falta de pruebas de la viviparidad en los plesiosaurios ha sido siempre desconcertante".

Por ello, los expertos señalan que este descubrimiento de un fósil embrionario dentro del fósil de su madre, finalmente "resuelve el misterio". Además, destacan que el embrión es mucho más grande de lo que uno podría esperar en comparación con otros reptiles.

"Muchos de los animales vivos hoy en día que dan a luz a una sola cría de considerable tamaño son animales sociales y se dedican al cuidado materno. Creemos que los plesiosaurios pueden haber manifestado un comportamiento similar, por lo que su vida social sería más similar a las de los modernos delfines que a la de otros reptiles", ha apuntado el científico.

Del mismo modo, han indicado que los plesiosaurios no tienen parientes vivos conocidos, pero eran comunes en los océanos durante la Edad de los Dinosaurios. Estas criaturas se contaban entre los principales depredadores de la vía marítima interior occidental, la extensión tropical de agua que separó América del Norte durante el Cretácico, cuando se unieron las aguas del Océano Ártico y el Golfo de México inundando el continente.

El notable espécimen fue descubierto en 1987 por Charles Bonner en un rancho del condado de Logan, Kansas (Estados Unidos) y ahora se muestra la público en la nueva exposición de 14.000 metros cuadrados del Natural History Museum, con más de 300 fósiles y 20 montajes completos de dinosaurios y criaturas del mar.

Fuente:20minutos.es

martes, 8 de marzo de 2011

Paleontólogos desmienten que en la era del dinosaurio el clima fuera cálido

Entre los fósiles encontrados en la biota de Jehol se encontraron ejemplares con plumas que pudieron servir de aislante térmico.

Un equipo de paleontólogos de Francia y de China ha revelado que durante una parte del Cretácico inferior se dieron temperaturas más frías de las supuestas hasta ahora, lo que explica la abundancia de dinosaurios "con plumas" en los yacimientos fósiles de ese periodo.

El estudio divulgado hoy, en el que han participado el Centro Nacional galo de Investigación Científica (CNRS) y el Instituto de Paleontología y Paleoantropología Vertebrada de Pekín, demuestra que pese a la creencia de que en la era de los dinosaurios el clima fue globalmente cálido, esos animales no siempre disfrutaron temperaturas "clementes".

El trabajo, publicado durante esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se centró en una región del noreste de China donde se desarrolló la biota de Jehol hace entre 125 y 110 millones de años.

Entre los fósiles encontrados en ese yacimiento, según los expertos, hay numerosos dinosaurios recubiertos de estructuras filamentosas propias de pájaros con plumas, y sobre las que diversos científicos habían sugerido que cumplían una función de aislante térmico.

Los paleontólogos autores del estudio buscaron determinar las temperaturas de la época a partir de fósiles de dinosaurios, cocodrilos, tortugas y peces de esa región y de yacimientos contemporáneos de otras zonas de China, Japón y Tailandia.

El equipo analizó la composición isotópica del oxígeno de cada muestra, que se preservó durante la fosilización, con el objetivo de reconstruir la temperatura aérea del medio de vida de los dinosaurios asiáticos en el Cretácico inferior.

Y los resultados muestran que las temperaturas medias de ese periodo eran muy similares a las que se registran hoy en latitudes equivalentes, por lo que la fauna del Jehol vivía bajo un clima frío moderado caracterizado por "inviernos rigurosos".

En ese periodo, según el comunicado, los animales de sangre fría debían hibernar, mientras que los de sangre caliente como los mamíferos, los pájaros y los dinosaurios sacaban provecho de su pelo y de su plumaje para mantener su actividad en invierno.

Los científicos precisan que este estudio contribuye a conocer mejor una época sobre la que no se disponía más que de archivos geológicos, pero no se aventuran a sacar conclusiones precipitadas sobre el origen de las plumas.

"Estos resultados no prueban para nada que las plumas surgieran para un rol aislante, sino que suponen que el plumaje debía procurar a los dinosaurios del Jehol una ventaja fisiológica respecto a sus contemporáneos con escamas", explica Romain Amiot, científico del CNRS.

Fuente: EFE/ CNRS.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Descubren en China fósiles de dinosaurios de 150 millones de años


Un conjunto de fósiles de dinosaurios en buen estado de conservación fue descubierto en fecha reciente en el área suburbana del condado de Qijiang, en la municipalidad de Chongqing. El conjunto de fósiles ha sido preliminarmente identificado por los arqueólogos como restos de un dinosaurio saurópodo que vivió durante el período Jurásico, hace 150 millones de años. Según las fuentes, el dinosaurio saurópodo fue el más grande de los animales terrestres durante el período Jurásico.



El sitio de la excavación de los fósiles se encuentra en el Grupo No º 1 del poblado de Heba, en la calle Gunan, distrito de Qijiang, también conocido como el "Borde de la Tierra." Los arqueólogos empezaron a excavar los fósiles el 29 de noviembre, tras lo cual llegaron una tras otra las sorpresas. Según las mismas fuentes, el distrito de Qijiang es rico en recursos geológicos y tiene la mayor concentración de restos de dinosaurios del suroeste de China, incluidas especies no encontradas en otros lares. En la actualidad, el distrito de Qijiang está solicitando el establecimiento del "Bosque Pétreo de Chongqing en Qijiang – Parque Geológico Nacional de Huellas de Dinosaurios”.

Fuente: Pueblo en linea

viernes, 19 de noviembre de 2010

En Colombia, Huila, hallan fósiles de animales prehistóricos.


En un gran acontecimiento se ha convertido en el municipio de Villavieja el hallazgo de dos fósiles. Se trata de restos de un Glyptodonte que habitó las tierras huilenses hace más de 10 millones de años y una tortuga gigante que por su tamaño no ha podido ser extraída en su totalidad.

Gladis Vanegas, coordinadora del Museo paleontológico de esta población del norte del Huila, le explicó a Caracol Radio que el Glyptodonte fue un animal similar al armadillo que alcanzaba los cuatro metros de altura por tres metros de largo. Sus restos fueron encontrados por moradores de la vereda la Victoria de Villavieja.

La comisión de Ingeominas, integrada por geólogos, paleontólogos y expertos en fósiles, sigue en la población investigando y sacando los restos de una tortuga gigante que fue hallada en el Desierto de la Tatacoa.

Recordemos que en el Desierto de la Tatacoa más de 700 fósiles han sido encontrados en diferentes fechas y que hoy pueden ser apreciados en el Museo Paleontológico del Huila.


titulo original "En Villavieja, Huila, hallan fósiles de animales prehistóricos"

Fuente: caracol.com.co

martes, 5 de octubre de 2010

Hallan el fémur de dinosaurio más grande de Europa en Francia


Un fémur de 2,20 metros de largo hallado por un grupo de investigadores galos en el centro de Francia se ha convertido en el más grande encontrado nunca en Europa al superar los 1,92 metros de longitud del que se presentó la semana pasada en la provincia española de Teruel.

"A priori se trata del más grande de Europa", indicó hoy a Efe el paleontólogo Ronan Allain, uno de los responsables de la excavación de Audoin, en la localidad gala de Angeac en Charente, uno de los yacimientos más ricos de Francia.

El fémur, que todavía se encuentra en el yacimiento, sobrepasa los 2,20 metros, por lo que los responsables del sitio piensan que se trata de un

que pudo pesar unas cuarenta toneladas y medir alrededor de 35 metros de largo, explicaron en un comunicado conjunto el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia y la Universidad de Rennes.

El hueso pertenece a un herbívoro denominado saurópodo que vivió hace 130 millones de años en la actual Europa, durante el período conocido como Cretácico Inferior.

Se trata de los restos fósiles de ejemplar de una especie animal que "se asemeja a las de las especies conocidas en la misma época en España", indicaron los investigadores.

El hallazgo francés bate el récord del yacimiento de "San Lorenzo" de Riodeva, en la localidad turolense en la que el pasado 23 de septiembre, un grupo de científicos españoles encontró el que hasta ahora se consideraba el fémur más grande de Europa, con una talla de 1,92 metros.

El fémur francés se encuentra en un yacimiento en el que los investigadores han encontrado más de 400 huesos, todos del Cretácico Inferior, que sorprenden "por la calidad de la conservación", gracias al rápido enterramiento de los restos en sedimentos arcillosos, agregaron los científicos del CNRS.

Aunque poco común en los yacimientos paleontológicos de este tipo, los investigadores han podido recolectar hojas y semillas de que les permitirán "reconstruir la flora del lugar en el que vivían los animales" en aquella prehistórica época.

"Gracias a estos hallazgos excepcionales, los científicos esperan poder describir mejor los ecosistemas del Cretácico inferior, una época inédita y poco conocida en esta parte de Europa", agregan las fuentes.

El espacio paleontológico situado en Angeac-Charente fue descubierto en enero de 2010, y la primera campaña de excavaciones fue iniciada el pasado verano.

Fuente: EFE

miércoles, 16 de junio de 2010

Hallan los primeros fósiles en España del "Cangrejo violinista" de hace 4 millones de años


Un grupo de paleontólogos de varias zonas del mundo han localizado en La Antilla (Huelva) las primeras evidencias en España de fósiles de "Uca tangeri" -llamado localmente "Boca" o también popularmente "cangrejo violinista" o "barrilete", cuya antigüedad se cifra en unos cuatro millones de años.

El paleontólogo onubense Fernando Muñiz ha explicado a Efe que el trabajo lo ha coordinado su colega eslovaco Matus Hyny, del Departamento de Geología y Paleontología de la Comenius University en Bratislava, que pudo reconocer restos pertenecientes al género Uca, al que también pertenecen la especie existente en nuestro litoral "Uca tangeri" o "Boca".

Ésta es la primera evidencia fósil que ha permitido además que sus madrigueras o estructuras de bioturbación fosilizadas también hayan podido determinarse, gracias a un trabajo previo realizado por el propio Muñiz y Jordi María de Gibert y Zain Belaústegui, ambos de la Universidad de Barcelona.

Con respecto al material determinado, se trata de varios caparazones y pinzas pertenecientes a unos ejemplares machos.

Por otra parte, estos fósiles de "Boca" hallados en Huelva, junto con las madrigueras también fosilizadas, permiten corroborar datos sobre el medio sedimentario y ecosistema que existía en la localidad hace unos cuatro millones de años, durante el periodo geológico del Plioceno, cuando el litoral de Lepe estaba dominado por un gran estuario.

El hallazgo se realizó durante las Jornadas Internacionales sobre Bioturbación Fósil y Reciente de Crustáceos celebradas en La Antilla (Lepe), que han concluido recientemente, con una valoración muy positiva por parte de los organizadores y participantes, que se han mostrado asimismo muy satisfechos por los trabajos científicos expuestos, conferencias, discusiones y mesas redondas planteadas.

Durante las jornadas, organizadas conjuntamente por el Ayuntamiento de Lepe y las Universidades de Huelva y Barcelona, los científicos debatieron sobre diversos aspectos, como la ecología actual y del pasado de los crustáceos, o líneas de trabajo entre paleontólogos y biólogos, entre otras cuestiones de interés.

Fuente:EFE

sábado, 29 de mayo de 2010

Un impactante reptil gigante volador, desenterrado en Marruecos


Impresión artística del Alanqa saharica / Davide Bonadonna

Un equipo de investigadores irlandeses ha desenterrado en Marruecos los restos de un inquietante lagarto volador gigante, un pterosaurio de 95 millones de años desconocido hasta ahora y que puede ser el más antiguo jamás encontrado. El animal, bautizado como Alanqa saharicafrom («Al Anq» en árabe significa Fénix, la extraordinaria criatura mitológica que resurgía de sus cenizas) tenía una extraordinaria envergadura de seis metros y un aspecto aterrador. El descubrimiento aparece publicado en la revista científica PLoS ONE.

Encontrado en tres piezas separadas por paleontólogos de la University College de Dublín, Alanqa tenía un hueso de la mandíbula de casi 35 centímetros, lo que nos da idea del tamaño del animal. Los paleontólogos tuvieron la suerte de que cada pieza apareció bien conservada, sin aplastar. A diferencia de la mayoría de los fósiles de pterosaurios hallados hasta el momento, éste mantiene su original forma en tres dimensiones, lo que puede ayudar a conocer más sobre las características del reptil y su forma de vida.

Como el pico de una garza«Este pterosaurio se distingue de todos los demás por su mandíbula inferior en forma de lanza. No tenía dientes y parecía más bien el pico de una garza», explica Nizar Ibrahim, responsable de la expedición en Marruecos. «Durante la excavación, se descubrieron vértebras parciales del cuello que probablemente pertenecieron al mismo animal, de las que la salían las alas, lo que da a entender que tenía una envergadura de seis metros».

En la misma región donde aparecieron los fósiles de Alanqa han sido descubiertos previamente restos de otros pterosaurios distintos, lo que sugiere que varios tipos de estos animales vivieron en el mismo lugar y en la misma época, probablemente cada uno en un nicho ecológico diferente, alimentándose cada uno de su presa preferida. «Cuando estos pterosaurios estaban vivos, el desierto de Sahara era una cuenca de río con exuberantes plantas tropicales y vida animal», explica Ibrahim. Un escenario completamente diferente.

Fuente: abc.es

miércoles, 26 de mayo de 2010

El calamar carnívoro: un misterio de 500 millones de años

Reconstrucción del Nectocaris pteryx / Marianne Collins

Un calamar carnívoro de 500 millones de años conocido como Nectocaris pteryx, un especimen previamente inclasificable, ha desvelado algunos de sus misterios gracias al trabajo de paleontólogos de la Universidad de Toronto y del Museo Real de Ontario.

La criatura, que los investigadores consideran «extremadamente rara», ha resultado ser un antepasado de los calamares y los pulpos modernos, lo que significa que los cefalópodos se originaron 30 millones de años antes de lo que se creía, mucho más cerca de la aparición de los animales más complejos durante la explosión cámbrica.

Durante ese período aparecieron por primera vez en el registro fósil organismos pluricelulares más complejos que las esponjas o las medusas. El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, también ofrece una nueva interpretación de los orígenes de este grupo de animales marinos.

La investigación ha sido posible gracias al descubrimiento de 91 nuevos fósiles que fueron recogidos en el famoso yacimiento de Burgess Shale, en el parque nacional Yoho (parte de las Montañas Rocosas Canadienses que la Unesco considera patrimonio mundial).

«Anteriormente, todo el conocimiento que teníamos del Nectocaris vino de un ejemplar solitario descrito en 1976», explica Martin Smith, investigador del departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Toronto.

Como sus características eran tan ambiguas, se mantuvo sin clasificar. Sin embargo, los nuevos análisis revelan que el especimen es similar a los miembros conocidos del grupo de los cefalópodos modernos, que incluye a los calamares, pulpos, sepias y nautilus, así como a fósiles comunes como ammonites y belemnites que ya se han extinguido.


Fósil del Nectocaris descubierto en el yacimiento de Burgess Shale / Jean-Bernard Caron

Propulsión a chorro

Los nuevos especímenes, de entre dos y cinco centímetros de largo, muestran que los nectocaris tienen forma de cometa aplanada, los ojos grandes y un par de largos tentáculos que los científicos creen que utilizaban para buscar a sus presas y consumirlas.

Además, la criatura nadaba con la ayuda de grandes aletas laterales y, como los cefalópodos modernos, probablemente se movía con propulsión a chorro. «Algunas de las branquias de los especímenes grandes estaban llenas de barro, lo que sugiere que los animales quedaron fosilizados después de ser atrapados en un flujo de lodo bajo el agua», apunta Smith.

Como explica el paleontólogo, «sabemos muy poco acerca de las relaciones entre los principales grupos de moluscos. Los fósiles como Nectocaris nos ayudarán a conocer cómo están relacionados los grupos vivos actuales y su evolución, y cómo se originó la diversidad biológica en el pasado. Nos ayudará a comprender el rico tapiz de la vida actual».

Los cefalópodos modernos, como los pulpos, son muy complejos y demuestran una inteligencia intrincada y sorprendente. «Pasamos de una forma de vida muy simple en el pre-Cámbrico a algo tan complejo como los cefalópodos en un abrir y cerrar de ojos geológicos, lo que ilustra lo rápida que puede ser la evolución».


Fuente: abc.es

Los primeros animales de la Tierra no se extinguieron

Uno de los agujeros más profundos en el complejo puzle de la evolución es el que sigue a la explosión del Cámbrico, hace unos 550 millones de años, cuando se desarrollan los primeros animales después de miles de millones de años de vida unicelular. Sin embargo, después de ese florecimiento que dio lugar a una gran diversidad de formas anatómicas nuevas, estos animales desaparecen del registro fósil.



La Tierra en el período Cámbrico, hace unos 500 millones de años. Aparecen en los mares los primeros animales grandes (la "explosión cámbrica"). Las tierras emergidas se sitúan casi todas en el hemisferio sur. Un continente domina en extensión a todos los demás: Gondwana, que reúne tierras de Sudamérica, Africa, Arabia, India, Antártida y Australia.


Los paleontólogos han debatido durante décadas si esa ausencia de fósiles se debe simplemente a una mala preservación, o si es que aquella primera fauna de la Tierra fue diezmada durante un gran episodio de extinción en masa.

En los últimos años, nuevos descubrimientos de fauna post-cámbrica están inclinando la balanza hacia la primera teoría: si no quedan fósiles cámbricos en los periodos siguientes es sencillamente porque se conservan muy pocos. Así lo constata el último hallazgo de fósiles de tejido blando excepcionalmente preservados que ha tenido lugar en Marruecos.

Los animales encontrados (unos 1.500 especímenes) cerca de la localidad de Zagora, datados en unos 480 millones de años -en el periodo Ordovícico-, son formas primitivas de esponjas, gusanos, trilobites y moluscos, muy similares en su forma a aquéllos extraídos del yacimiento cámbrico más conocido, el de Burgess Shale, en las Montañas Rocosas canadienses.

Esto implica que la fauna del Cámbrico posiblemente no se extinguió, sino que continuó evolucionando y, de hecho, creen los autores del descubrimiento, pudo desempeñar un papel importante en la posterior diversificación de formas de vida, conocida como el Gran Evento de Biodiversificación del Ordovícico.

El hallazgo aparece descrito con minuciosidad en el 'Nature' de esta semana y tiene la participación, cómo no, de Derek Briggs, el mayor experto, o al menos el más célebre, en la fauna del Cámbrico desde que describió en los años 70 muchos de los especímenes encontrados hace un siglo en la cantera de Burgess Shale.

Un todavía joven Briggs hizo una aparición estelar en el libro 'La vida maravillosa' del difunto paleontólogo Stephen Jay Gould, pese a lo cual mantuvo posteriormente una amarga disputa con este último.

Autor: Tana Oshima

Fuente: madrimasd.org / imagen: homepage.mac.com

martes, 30 de marzo de 2010

Descubren dinosaurio mononykus en la Provincia central china de Jenan

Un grupo de científicos chinos ha descubierto fósiles de una nueva especie de dinosaurios mononykus -un terópodo llamado Xixianykus- en el sitio de yacimientos de huevos del reptil fósil ubicado en Xixia de la Provincia de Henan, centro de China.

Según los científicos del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología subordinado a la Academia China de Ciencias, los fósiles del referente dinosaurio de “garra”, con las largas patas traseras y las delanteras cortas y robustas, se encuentran en el yacimiento del crestáceo posterior. El descubrimiento tiene importante significado para conocer el proceso de evolución de la familia de esos reptiles. La foto muestra la imagen tratada del especimen en postura original, considerado por los científicos como el primer de su tipo descubierto en el país.

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Los Alvarezsauridos no fueron parientes de las aves

Mediante una expedición al Desierto del Gobi en la China, un equipo de científicos ha verificado que un grupo de dinosaurios, pese a lucir un aspecto similar al de las aves, fue independiente de éstas.
El descubrimiento extiende el registro fósil de la familia Alvarezsauridae, un raro grupo de dinosaurios parecidos a las aves con una gran garra en la mano, y brazos muy cortos y fuertes, distanciando más de las aves al grupo en el árbol evolutivo.

Hasta ahora, no había prueba directa alguna de que los dinosaurios de este tipo vivieran durante el Jurásico Tardío, hace aproximadamente 160 millones de años.

Esta investigación aporta nuevos datos sobre la poco conocida evolución inicial de las aves en el Jurásico Tardío en China, al descartar a los alvarezsáuridos como los antepasados de los pájaros.

Jonah Choiniere, científico de la Universidad George Washington, ha dado nombre a la especie de dinosaurio recién descubierta: Haplocheirus sollers.

Éste es un fósil de transición, debido a que muestra un paso evolutivo temprano en la manera en que evolucionaron las raras manos de los alvarezsáuridos desde los dinosaurios depredadores anteriores. El fósil también confirma las predicciones de que la familia Alvarezsauridae debió haber evolucionado durante el Jurásico Tardío.

El fósil de la nueva especie contiene varios rasgos característicos que lo vinculan a la familia Alvarezsauridae, en la cual se incluyen especies como el Mononykus.

A pesar de la semejanza entre los esqueletos, la investigación de Choiniere demuestra que la familia Alvarezsauridae evolucionó en forma paralela a las aves.

La nueva especie muestra algunas de las primeras etapas evolutivas en el desarrollo de un brazo corto y fuerte con una sola garra funcional que podría haber sido usada para escarbar en los termiteros.

El esqueleto del espécimen de Haplocheirus sollers, de más de 3 metros de largo y casi completo, fue encontrado conservado en rocas de río en la Región Autónoma de Xinjiang, en el noroeste de China, una región conocida por sus fósiles del Jurásico Tardío.

Fue recolectado durante una serie de expediciones a Xinjiang codirigidas por James Clark de la Universidad George Washington y Xu Xing de la Academia China de Ciencias.

Fuentes: 1. spanish.peopledaily.com.cn 2.amazings.com

martes, 9 de febrero de 2010

Guía de fósiles en Barcelona


Caminando por las calles de Barcelona puedes encontrarte con todo tipo de personajes, edificios, performances, actividades, etc. Y, si te fijas bien, encontrarás fósiles en las fachadas de Barcelona.

Hace 50 millones de años, cuando la península Ibérica estaba sumergida bajo el mar, los peces nadaban por lo que hoy es la ciudad de Barcelona. Y en muchas de las piedras que revisten los edificios y las calles de la ciudad encontramos sus huellas.

Las fachadas barcelonesas esconden muchos restos fósiles, que pueden hallarse muchas veces a simple vista. También se encuentran muchos en los bancos de la avenida de la Catedral y en toda la pavimentación de la avenida de Icària. El Eixample y el Casc Antic son los barrios más pródigos en descubrimientos, debido a la abundancia de piedras calcáreas y calcarenitas, muy comunes en las edificaciones más antiguas.

Conchas, caracoles, numulitos y rudistas que datan de la Era Secundaria, unos 200 millones de años.

La paleontóloga Anna Cornella y su esposo, Bernat Sanz, han recorrido las calles de la ciudad condal inventariando y fotografiando los fósiles que se encuentran en las fachadas de Bercelona. La guía está disponible desde la página del Illustre Col-legi Oficial de Geolegs.

Más informacion: www.colgeocat.org/ca/Noticies/16/92/Colgeocat_publica_la_Guia_Fossils_Urbans_dAnna_Cornella/

Fuente: diariodelviajero.com

jueves, 15 de octubre de 2009

Hallan en una ciudad Argentina el resto fósil de un reptil volador

El resto fosilizado estaba incrustado en una laja de piedra con la que está recubierta la vereda y, de acuerdo a los análisis, se trata de un hueso de unos 20 centímetros de una de las extremidades de un pterosaurio. EFE

Los restos fósiles de un reptil volador con una antigüedad calculada en 150 millones de años fueron encontrados en una acera (vereda) de la ciudad argentina de Zapala, en el suroeste del país, informaron hoy expertos en paleontología.

El resto fosilizado estaba incrustado en una laja de piedra con la que está recubierta la vereda y, de acuerdo a los análisis, se trata de un hueso de unos 20 centímetros de una de las extremidades de un pterosaurio, según informó el paleontólogo Alberto Garrido, del Museo "Juan Olsacher", de Zapala.

La laja con los restos fósiles, de la que se tenía conocimiento hace tiempo, será retirada de la vereda mañana jueves y será llevada al museo para su preservación y estudio en profundidad.

Garrido explicó a la prensa local que es "muy frecuente" ver fósiles en las veredas de Zapala, porque la piedra laja que se utiliza se extrae de niveles "muy fosilíferos de la zona", aunque este hallazgo llama la atención pues lo más común es encontrar restos de amonites, una especie de caracoles marinos fosilizados.

"Por el tipo de roca tiene una antigüedad de 150 millones de años y no existen muchos restos de este tipo de animales en la provincia ni en el ámbito de Argentina", explicó el experto en declaraciones a la agencia oficial Télam.

Fuente: telecinco.es

martes, 6 de octubre de 2009

Courel, un arca de Noé geológica con fósiles únicos en la península Ibérica

Panorámica del plegamiento de Campodola en la sierra de O Courel
FOTO: angar

La sierra lucense alberga yacimientos del Precámbrico con 650 millones de años de antigüedad ·· En estas montañas se conservan también restos humanos de los primeros ancestros gallegos genuinos

La sierra de O Courel es una de las zonas geológicas más ricas de la península Ibérica, aunque su patrimonio no suele figurar en las guías y folletos turísticos promocionales. Se trata de una especie de arca de Noé geológica que guarda fósiles y otros restos únicos de hace cientos de millones de años, cuando los primeros seres multicelulares empezaron a poblar la tierra.

O Courel destaca en la geografía gallega, además de por sus espectaculares parajes naturales, por su riqueza botánica y faunística, es decir, por su biodiversidad, pero apenas se hace referencia a su excepcional y casi única geodiversidad.

Esta reflexión la hace el director del Instituto Universitario de Geología Isidro Parga Pondal, el profesor Juan Ramón Vidal Romaní, catedrático de Geología en la Universidade da Coruña. Este profesor asegura que uno de los mayores valores de la sierra de Courel y que está sujeto a riesgo de destrucción -en alusión a las pizarreras que desarrollan su actividad en la zona- es su geodiversidad. Advierte "la des­trucción de una formación geológica es imposible de restituir". Vidal Romaní considera que la geodiversidad de O Courel debería ser uno de los elementos de mayor peso a la hora de planificar el parque natural que la Xunta pretende sacar adelante en esta zona de la montaña lucense. Este excepcional patrimonio no solo incluye los parajes más conocidos de este paraíso verde, como son el plegamiento de Campodola o la laguna glaciar de Lucenza.

Los restos desconocidos de la montaña de O Courel que figurarían en un top ten de la geología Ibérica serían, según el profesor Vidal Romaní, los yacimientos fósiles del período Precámbrico, una etapa en la evolución de la vida en la Tierra que finalizó hace la friolera de 570 millones de años y de un enorme interés para los científicos, por la escasez de restos hallados de esa época.

Estos fósiles localizados en O Courel, con un DNI de unos 650 millones de años de antigüedad, corresponden a fauna ediacárica, de los que solo se conocen una cuarentena de yacimientos en todo el mundo. De hecho, en la península Ibérica, solo hay otro similar en los Montes de Toledo. Y en el resto de Europa solo se encuentran en las Islas Británicas y pocos sitios más.

Entre otras joyas, en las tierras de O Courel también se conservan, según Vidal Romaní, vestigios de graptolites y trilobites, con 500 millones de años de edad, y en la zona limítrofe, en las fosas terciarias de Quiroga y Monforte, de 23 millones de años de antigüedad, se conserva el único registro tectónico intacto del Terciario en Galicia.

Pero además, estos parajes de la montaña lucense guardan los restos humanos de los que pueden considerarse los primeros gallegos, fechados hace siete mil años. Estos restos de galaicos de las cavernas fueron hallados en cuevas calizas junto a restos de fauna ya extinguida como hienas, osos y leones cavernarios, rinocerontes, mamuts o uros, según el profesor Vidal Romaní.

Para el director del Instituto Universitario de Geología, O Courel conserva la secuencia más completa de la historia geológica de Galicia, "algo que merece preservarse por encima de todo", asegura. "Es un libro vivo para mostrar la evolución de la tectónica, que bien podría aprovecharse para un itinerario didáctico y cultural", sentencia el experto en geología.

Fuente: elcorreogallego.es

martes, 18 de agosto de 2009

Una supererupción volcánica, hace 260 millones de años atrás.

Ha sido descubierta por un grupo de científicos de la Universidad de Leeds. Una erupción volcánica gigante desconocida hasta ahora que, según todos los indicios, causó la extinción global en masa de 260 millones de años atrás.

La erupción, en la provincia de Emeishan del suroeste de China, liberó alrededor de medio millón de kilómetros cúbicos de lava, cubriendo un área 5 veces mayor que Gales, y diezmando la vida marina en todas partes del mundo.

Los científicos lograron en este estudio algo inusual: pudieron precisar la época exacta de la erupción con respecto a las señales dejadas por otros fenómenos geológicos, y vincularla directamente a un evento de extinción en masa. Lo consiguieron gracias a que la erupción se desencadenó en un mar poco profundo, lo que significa que la lava aparece hoy como una capa distintiva de roca ígnea intercalada entre capas de roca sedimentaria que contienen vida marina fosilizada cuya antigüedad se puede estimar fácilmente.

La capa de roca fosilizada directamente después de la erupción muestra la extinción en masa de diferentes formas de vida, vinculando de manera evidente esa erupción con una enorme catástrofe medioambiental.

El efecto global de la erupción se debió también a la proximidad del volcán a un mar poco profundo. La colisión de la lava, que fluía rápidamente, con el agua, causó una explosión violenta al comienzo de la erupción o sucesión de erupciones, lanzando grandes cantidades de dióxido de azufre a la estratosfera.

Cuando el magma de poca viscosidad fluye con rapidez y se encuentra con el mar poco profundo, el efecto es como verter agua en una sartén con aceite hirviendo: Hay una explosión espectacular que produce nubes gigantescas de vapor.

La inyección de dióxido de azufre a la atmósfera habría conducido a la formación de grandes nubes que se expandieron por todo el mundo, enfriando el planeta y produciendo finalmente torrenciales lluvias ácidas. Los científicos estiman a partir del registro fósil que el desastre medioambiental se desató al comienzo de la erupción.

La extinción abrupta de cuantiosas formas de vida marina que hoy se aprecia con toda claridad en el registro fósil relaciona firmemente una erupción volcánica gigante con una catástrofe medioambiental global, una correlación que a menudo ha sido tema de encendido debate y de polémicas.


Fuente: NC&T

miércoles, 29 de julio de 2009

¿Pudo la vida animal surgir de un lago?

Investigadores recogen muestras de rocas en el sur de China / M. Kennedy - UC Riverside

Las evidencias de la vida en la Tierra se remontan a miles de millones de años atrás, cuando los organismos unicelulares como las bacterias eran los reyes del planeta. Los animales complejos aparecieron más tarde y se diversificaron a gran velocidad.

La teoría convencional dice que estos seres comenzaron a desarrollarse en el océano para después sacar su cabeza de la aguas, arrastrarse por las costas y adaptarse a la vida terrestre. Sin embargo, un equipo de geólogos estadounidenses de la Universidad de California Riverside ha apuntado una nueva versión de la historia. Según han podido comprobar, la vida animal no surgió de los mares, sino de los lagos.

La prueba reside en los fósiles de animales encontrados en la formación rocosa de Doushantuo, en el sur de China, que han resultado ser los más antiguos hallados hasta la fecha. Tras analizarlos, los investigadores han comprobado que estos restos de hace 600 millones de años proceden de los sedimentos de antiguos lagos, y no del mar como se pensaba. Los geólogos llegaron a esta conclusión porque los minerales encontrados en la zona son incompatibles con el medio marino.

Algo «inesperado»El descubrimiento de los científicos estadounidenses abre un nuevo interrogante sobre dónde habitaron los primeros animales y cómo evolucionaron. «Sabemos que la vida en los océanos es muy distinta de la de los lagos, ya que, al menos en el mundo actual, los oceanos son medios más estable y consistentes comparados con los lagos», explica uno de los geólogos, el profesor Martin Kennedy. Por este motivo, «es sorprendente que la primera evidencia de animales que tenemos esté asociada con los lagos».

Según el autor principal del estudio, Tom Bristow, el hallazgo más llamativo en la región del sur de China donde se halla la formación de Doushantuo fue el de un mineral de arcilla llamado esmectita, que para formarse requiere unas condiciones específicas del agua, normalmente presentes en lagos salados y alcalinos.

Los científicos recogieron cientos de muestras de rocas de diversas localidades del sur de China que fueron sometidas a análisis geoquímicos y por rayos X. «Todos los análisis demostraron que los minerales y la composición geoquímica de las rocas no eran compatibles con la sedimentación en el agua de mar», ha señalado Bristow. Además, sólo encontraron esmectita en algunas zonas y no de modo uniforme, como se hubiera esperado de unos depósitos marinos, lo que según el equipo refuerza su hipótesis.

Por su parte, Kennedy ha calificado de «inesperado» que estos primeros fósiles no procedieran de sedimentos marinos. «Es posible también que otros organismos más antiguos o de la misma edad existieran en el medio marino y no los hayamos encontrado», ha advertido. Pero el estudio «demuestra que el hábitat de los primeros animales puede ser más variado de lo que se pensaba y abre la emocionante posibilidad de que la evolución comenzara en los lagos».

La formación de Doushantuo no contiene fósiles adultos. La mayoría son grupos de células considerados embriones, por lo que algunos científicos han puesto en duda que se trate de los animales más antiguos conocidos. El informe se publica en la revista Proceedings.

Fuente: abc.es

martes, 30 de junio de 2009

Más informacion del Mastodonte de Ecuador que descubre huellas del pasado

INFOGRAFÍA: Freddy Fiallos

Continuando con el seguimiento de la investigacion de Mastodontes o Mamuts de San Vicente, Manabí, que publicamos el 15 y 21 de Junio.

El hallazgo sería el tercer fósil intacto encontrado en subsuelo nacional. Este yace en San Vicente, Manabí. El INPC junto a otros entes promueven su análisis.

A Galo Rivadeneira, agricultor del sector La Unión, en San Vicente de Manabí, la construcción de un pozo le dio un giro a la historia de los terrenos de su hacienda. Allá por octubre de 2008 él, con el apoyo de jornaleros, excavó. A una profundidad de 10 metros halló restos óseos de lo que ahora se conoce como mastodonte. Su nombre propio es Stegomastodon, de la especie waringi y su procedencia data de alrededor de 20.000 años.

Inquieto, recuerda Manuel Andrade que Rivadeneira fue hasta su domicilio en busca de respuestas. Ante el categórico hallazgo, dudaron qué era, pero por su tamaño supieron que no existía animal en la actualidad que se asemejaría a lo que veían en el fondo del pozo. Los molares de lo que en principio se presumió un megaterio (especie tropical de perezoso gigante) eran del tamaño de una toronja grande.

Andrade, director de Cultura de la saliente administración municipal de San Vicente, es uno de los gestores para que el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) ponga su eje de acción en este sitio, hoy acordonado y protegido.

FOTOS: AMAURY MARTÍNEZ /para El Telégrafo

José Luis Román (d), paleontólogo quiteño, estuvo a cargo de recoger muestras del fósil y determinar su especie y sus años.

Al sector de La Unión se ingresa en vehículo propio. Aunque no hay señalización, la gente de los poblados vecinos conoce bien del reciente hallazgo arqueológico en estas tierras.

Para ver de cerca el fósil de mastodonte, si se viene de Guayas, Santa Elena o la Sierra central, hay que pasar por Bahía de Caráquez para tomar una gabarra y cruzar la entrada del océano Pacífico. Luego de un sinuoso y polvoriento camino se llega a una especie de valle repleto de árboles grandes, sonidos de aves y abundante vegetación.

Allí, ahora hay maquinarias que, según dice Andrade, son de la Prefectura de Manabí. Estas apoyaron a realizar una excavación en forma de pirámide invertida. Son 30 metros cúbicos los que fueron removidos y, ocho meses después, hay dos arqueólogos y un ayudante que remueven lentamente la tierra para extraer la osamenta del mamífero milenario. “Tratamos de mantener en reserva este trabajo, pues enseguida se empieza a especular”, sostiene Daysi León, a cargo de la obra de ingeniería para la remoción del terreno de parte del INPC.

Precisamente para tener certezas sobre el hallazgo, el pasado 18 de junio el geólogo José Luis Sánchez y el biólogo especializado en paleontología José Luis Román acudieron al sitio para determinar datos técnicos del fósil.

En una jornada de medio día tomaron muestras. Recogieron los primeros huesos, extrajeron el agua de alrededor y removieron la tierra. Ya en la tarde, con los resultados previos, los datos arrojaron que, al contrario de lo que se anunció, se trataba de un mastodonte, una ejemplar antecesor del elefante moderno.
Para ponerlo en palabras científicas era un Stegomastodon waringi. Sobre la superficie del sitio de excavación, hasta la semana anterior, se observaba solo la mandíbula del animal de 3 m de alto.

La investigación de los restos está a cargo del INPC Regional 5, aunque le corresponde a la Regional 4.

Esto sucedió porque el hallazgo se hizo cuando el INPC antes se dividía por 4 regiones (Costa, Sierra, Oriente y Galápagos); ahora esto corresponde a la sección que se maneja desde Manabí (Regional 4), ente que controla también Santo Domingo de los Tsáchilas y la región Insular.

Alfredo Moreira, director del INPC Regional 4, dice que los restos, una vez que se hagan los análisis pertinentes, se quedarán a cargo de la oficina patrimonial de Manabí. Al momento ya están bajo el control de INPC matriz y la Regional 5 que dirige Jean Paul Demera.

Román, quien labora para la Escuela Politécnica Nacional de la capital, continúa estos análisis sobre los restos del animal. La primera recomendación fue colocar consolidante (adhesivo usado para la restauración ósea) sobre los huesos una vez que se extrajeran del sitio donde están incrustados. “Con ello se evitará la degradación, porque en el sitio hay filtración de agua y los vuelve (los huesos) sensibles”, dice el experto.

FOTOS: AMAURY MARTÍNEZ /para El Telégrafo

La mandíbula fue el elemento que encontró Galo Rivadeneira cuando pretendía construir un pozo para los cultivos de su hacienda.

En el país, con el hallazgo de San Vicente, hay tres fósiles intactos. Uno en Quito, en el Museo de Ciencias Naturales (sitio en reciente remodelación); y el otro en la provincia de Santa Elena, en el museo de la Universidad Politécnica de Santa Elena (UPSE).

La siguiente precisión a la que llegó Román es la edad del los restos. El experto dice que se calcula entre los 20.000 años. Esto lo dice en basado en los estratos geológicos (capas de tierra).

No obstante, precisa que, “para conocer la edad más exacta, se deben realizar estudios de Radioisótopos (análisis químicos) en los fósiles”.

De este modo en la era cuaternaria el hallazgo correspondería al período del pleistoceno superior del Ecuador (entre 10.000 - 20.000 años antes del presente).

Durante las excavaciones en busca de los demás huesos, el geólogo Sánchez vio que la capa que circundaba al esqueleto es de arcilla arenosa. Esto, para el arqueólogo Eduardo Amén, permitió una buena conservación de los restos.

Tanto para Amén como para Román, el estado del fósil permitirá conocer el medio ambiente del animal.

Incluso, -dicen los expertos- es posible que los restos fecales del fósil puedan estar intactos.

“Encontrar un coprolito (heces fosilizadas) ayuda más que nada a conocer el tipo de alimentacion de las especies, además de algunos grupos de plantas y otros organismos presentes al mismo tiempo que esa especie”, dice Román.

FOTOS: AMAURY MARTÍNEZ /para El Telégrafo

Los técnicos y trabajadores removieron 30 metros cúbicos de tierra en forma piramidal para extraer el esqueleto del fósil.

Estos y posteriores estudios permitirán determinar otros aspectos “acerca de los organismos que vivieron en épocas pasadas en esta parte del planeta, su forma de vida y las condiciones climáticas de los lugares en los que vivieron, es decir los paleoambientes, y compararlos con los actuales”, agrega el biólogo quiteño.

Luego de retirar los huesos del subsuelo los procesos que se desarrollarán son análisis anatómicos, morfológicos, tafonómicos (todo el proceso desde la muerte del animal, hasta el día de su hallazgo), si es posible análisis químicos para conocer mejor la edad abosoluta del mastodonte.

Demera explica que, aunque están bajo su jurisdicción los trabajos, las demás regionales del INPC apoyan. Al momento está a la espera de los análisis que tienen que configurar Sánchez y Román.

En tanto, aunque hay una cierta protección del espacio de la hacienda de Galo Rivadeneira, los turistas y curiosos siguen frecuentando el lugar señala Demera. Pese a que la autoridad explica que la Policía hace lo posible por impedir el paso a la gente, en ratos la situación no se controla.

Moreira advierte que los restos que aún están por extraer del subsuelo no deben tener contacto más que con expertos, de lo contrario se pondrían en peligro las osamentas y, con ello, la veracidad de datos. Hasta entonces las investigaciones sobre el Stegomastodon waringi siguen.

Fuente: telegrafo.com.ec

martes, 23 de junio de 2009

Otra excavación descubre más de 80 restos de dinosaurios en Cinctorres, Valencia, España.


El yacimiento de Anna suma ya el hallazgo de casi 700 huesos de animales prehistóricos

JOSEP DOMINGO ­Un grupo de paleontólogos dirigidos por Andrés Santos ha localizado en Cinctorres más de 80 piezas de restos de dinosaurio que vivieron en els Ports hace 115 millones de años, en el Cretácico Inferior. Se trata de huesos de diferente tamaño que se han excavado sobre una superfície de 80 metros cuadrados. Diez paleontólogos han trabajado para sumar estos huesos a los más de 600 que ya se han localizado en el yacimiento de Anna de la misma localidad. Algunos de estos restos, localizados en sucesivas campañas, han sido restaurados y pueden contemplarse en el museo de dinosaurios de Cinctorres.

Las sucesivas excavaciones han permitido distinguir cuatro de los seis tipos de dinosaurios que se han localizado en la comarca de els Ports. Dos de los dinosaurios descubiertos en Anna son carnívoros y otros dos herbívoros. Ahora, las piezas localizadas en esta campaña de excavaciones serán restauradas y, posteriormente, se procederá a su investigación científica. Este año, además, se han localizado dientes de cocodrilo que también aportan datos interesantes a la investigación.

Participación desde Holanda

Asimismo, en las investigaciones llevadas a cabo en la presente campaña, que se han desarrollado durante un mes, han participado geólogos llegados desde Holanda. Además del trabajo de análisis sobre la flora y la fauna de la época del Cretácico Inferior, un geólogo holandés, investigador de la Universidad de Vilnius (Lituania) ha trabajado sobre cómo eran las formaciones geológicas en la comarca hace 115 millones de años. Con los restos localizados se han podido restaurar tres esqueletos de dinosaurios.

Uno de ellos, el de un Iguanodon, se puede contemplar ya en el museo de dinosaurios del Palau dels Sant Joans. El resto de esqueletos se ubicarán en el museo a medida que se vaya ampliando. Además del esqueleto de Iguanodon se ha reproducido un Dromeosaurio y un Iphsilophodon

Fuente: levante-emv.com

domingo, 14 de junio de 2009

Bolivia nos da otro tesoro de restos fósiles en Camargo, Chusquisaca.

PIE Y MANO DE SAURÓPODO . Pertenece a un dinosaurio de cuello largo. Estos restos fueron hallados a seis kilómetros antes de llegar a Camargo.

Se trata de huellas de dinosaurios y restos fósiles similares a las encontradas en Quila Quila y en el río Torotoro. El encuentro fue casual y su extensión podría superar los 180 km y extenderse hasta Argentina.

Un nuevo y gigantesco descubrimiento paleontológico confirma que el sur de Bolivia fue el paraíso de los dinosaurios. El hallazgo en Camargo revela la existencia de una enorme cantidad de huellas y restos de dinosaurios en un sinclinal de más de 180 kilómetros que abarca a Tarija y parte del norte de la Argentina.

En la tierra del “sol y del vino”, como es conocida Camargo, una misión de investigadores de la Prefectura de Chuquisaca estableció la existencia de nuevas huellas pertenecientes a dinosaurios saurópodos (cuello largos) pero, lamentablemente, se hallan erosionados debido a que están expuestos a la intemperie.

La misión de investigadores confirmó la existencia de nuevas huellas de dinosaurios saurópodos (cuello largo), lo mismo que fósiles de la época (60 a 70 millones atrás) como turritélidos y braquiópodos (moluscos marinos), según informó el paleontólogo Omar Medina, quien formó parte del grupo de estudiosos que visitó el lugar distante a 325 kilómetros de la capital Sucre. Se constató “la presencia de astillas y algunos pequeños fragmentos de huesos fosilizados”.

Medina explicó que las huellas encontradas tienen una dimensión de 70 centímetros de diámetro (miembro posterior) similares a algunas huellas encontradas en Cal Orck’o, Quila Quila y río Torotoro. También las marcas dejadas por los miembros superiores de saurópodos tienen un tamaño de 35 x 30 centímetros con una forma ovalada.

El hallazgo se produjo de una manera casual, cuando la maquinaria pesada de la empresa Queiroz Galvao, que realizaba el pavimentado de la carretera entre Camargo y Tarija, se topó con indicios de restos fósiles.

Luego, los investigadores, en sólo cuatro horas de trabajo de la misión, encontraron tesoros paleontológicos. “Esto no es habitual. Por ejemplo, en el caso de las huellas de Icla, descubrimos huellas en el octavo día de trabajo pero ahora con mucha suerte y por la facilidad del acceso, porque prácticamente están sobre el camino a Tarija”.

El descubrimiento ya ha generado interés de científicos, entre ellos Ismar de Sousa, profesor de la Universidad de Paleontología de Río de Janeiro, en el Brasil, quien al recibir los primeros informes sobre el yacimiento calificó de “muy interesante la geología encontrada” y manifestó su interés en realizar un estudio más especializado.

Otros científicos que recibieron los datos son los paleontólogos argentinos Pablo Gallina y Sebastián Apesteguía, y Giovanny Ríos, quien representa a la Asociación Paleontológica Fosilbol, con sede en la ciudad de La Paz.

Medina llama la atención de las autoridades del área para hacer más investigaciones sobre el gran potencial que poseen las provincias de Nor y Sud Cinti. Se requiere de estudios precisos con el objetivo de convertir estos yacimientos paleontológicos en atractivos turísticos, en favor de la economía de la región, dijo.

Un yacimiento de grandes alcances

El descubrimiento logrado en la zona de Camargo confirma que parte del territorio del departamento de Chuquisaca forma parte de la cadena territorial de yacimientos paleontológicos denominado sinclinal (plegamiento de las capas de un terreno) que de acuerdo a las cartas geológicas del Servicio Geológico de Bolivia (Geobol), corresponde al período cretácico superior.

Según datos de esta entidad estatal, en la composición de esta zona geológica se presenta restos de piedras calizas, areniscas calcáreas y margas (arcilla petrificada) característica de la formación El Molino. El sinclinal de aproximadamente 180 kilómetros de extensión comienza en alrededores de la ciudad de Camargo, concretamente desde Suquistaca, luego continúa por Villa Abecia, Las Carreras, El Puente (Tarija) y termina en Yavi (Norte de Argentina).

Ya en 1998, una misión científica determinó que en un farallón cercano a Sucre está ubicado un yacimiento paleontológico con huellas de 150 diferentes tipos de animales prehistóricos.

Hace poco un grupo de albañiles en la misma ciudad descubrió casualmente el caparazón de un armadillo gigante de casi 10.000 años de antigüedad. La pieza de dos metros de largo es quizás una de las más antiguas de América del Sur .

Los hallazgos

Icnitas, Según datos del paleontólogo Omar Medina, se trata de huellas de dinosaurios saurópodos (cuello largo). Miden hasta 70 centímetros de diámetro.

Restos fósiles, Se hallaron piezas —afirma el mismo investigador boliviano— que pueden pertenecer a una época de 60 a 70 millones de años atrás, como turritélidos y braquiópodos (moluscos marinos).

Fuente: la-razon.com

viernes, 5 de junio de 2009

Utah: hallan más huesos de dinosaurio

Científicos en una de las principales canteras de dinosaurios en Utah encontraron entre 60 y 70 huesos en el primer trimestre del año, entre ellos lo que parece ser un hueso del cuello de casi siete metros (20 pies) de largo descubierto esta semana.

Los últimos hallazgos son nuevas evidencias de que el sitio cerca de Hanksville podría convertirse en los próximos años en una fuente grande e importante de restos fósiles de dinosaurios.

"En algunos lugares no se puede extraer un hueso sin encontrar otros cuatro o cinco", dijo Scott Williams, gerente de colecciones y exhibiciones del Museo Burpee de Ciencias Naturales. La institución, con sede en Rockford, Illinois, ha financiado la excavación del lugar.

Los científicos esperan que la mezcla de dinosaurios, árboles y otras especies en el área podrían dar una idea de cómo era la vida hace entre 145 millones y 150 millones de años, incluidos datos sobre el clima en esa época.

El sitio es una especie de atolladero donde restos de dinosaurios habrían sido arrastrados por un antiguo arroyo. En algunos lugares, los huesos "están apilados como leña", dijo Jim Kirkland, paleontólogo del estado de Utah.

Cuadrillas de excavadores han estado trabajando para desenterrar huesos en un área de unos 60 metros (200 pies) de largo por 30 metros (100 pies) de ancho, dijo Williams. Pero las evidencias de huesos expuestos se extienden alrededor de 400 metros (un cuarto de milla), señaló.

"Estamos literalmente raspando la superficie", dijo Williams. Añadió que la labor en el sitio podría durar una década.

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En la internet:

Museo Burpee de Historia Natural: http://www.burpee.org/

Fuente: chron.comre4oik