Mostrando entradas con la etiqueta gliptodonte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gliptodonte. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de junio de 2013

Un Gliptodonte en toda su dimensión.



El Museo Municipal de Miramar dio a conocer entre sus trabajos de preservación y comunicación del patrimonio natural de la región, la restauración y puesta en valor de un gigante armadillo prehistórico, de unos 700 mil años.

Personal del Museo Municipal Punta Hermengo, dependiente de la Secretaria de Turismo y Cultura de la Municipalidad de General Alvarado, dio a conocer una de las nuevas modificaciones que se están llevando adelante en su exhibición de paleontología local, que compara los personajes de la película de La Era de Hielo con las criaturas que alguna vez transitaron la región.

Se trata en una puesta en valor de un gran caparazón de Gliptodonte (Glyptodon munizi), extraído en 1993 en los barrancos del bosque del Vivero Florentino Ameghino. El fósil, en su mayor parte completo, fue restaurado y procesado químicamente para su preservación, y se completo aquellas partes faltantes.

“Se realizo un molde de un fragmento de la coraza, y se lo reprodujo unas 50 veces. De esta forma, se logro llevar a la coraza a su tamaño original – argumento – Mariano Magnussen, biólogo de la institución.

Por su lado, Daniel Boh, museólogo y encargado de la institución miramarense, destaco; “Estos animales estaban representados por unas 65 especies de distintas formas y tamaños. El que tenemos exhibido y restaurado en el museo es uno de los representantes mas grandes que se conocen. En vida tenia 1,5 metros de altura por 3,5 de largo.



Los gliptodonte fueron grandes mamíferos herbívoros que habitaron nuestra zona en los últimos 4 millones de años, aunque los hay mas antiguos. En Miramar y alrededores se han recuperado varios ejemplares y restos aislados. En una vitrina lateral, se pueden observar cráneos, fragmentos de coraza, huesos largos y colas de estos animales. El museo miramarense preserva otras tres corazas muy completas y restos de estos gigantes, que esperan su turno y lugar para ser exhibidos.

El Dr Alfredo Zurita, paleontólogo y uno de los expertos mundiales en Gliptodontitos, visito el museo Punta Hermengo y destaco la importancia de la coraza de Glyptodon munizi, y advirtió de que se trataba de uno de los pocos que se conservan en el mundo, no solo por el estado de conservación, sino también por lo raro de la especie.

En los próximos días, se le incorporara una silueta a tamaño real del cráneo y de la cola acorazada, lo que permitirá al visitante tener una clara idea de lo enorme que fue este Gliptodonte en vida, el cual llego a pesar más de una tonelada.

Fuente: Para conocer mas detalles de este trabajo y otras actividades del museo, visite el sitio web www.museodemiramar.com.ar.

martes, 6 de octubre de 2009

Encontraron un gliptodonte nonato de 30 mil años de antigüedad,Tarija, Bolivia.


Alfredo Zurita y Ángel Miño Boilini dieron con este ejemplar en perfecto estado de preservación en un valle en Tarija, Bolivia. Es una especie de armadillo gigante.

Paleontólogos de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (Cecoal-Conicet) y del Museo de La Plata descubrieron un ejemplar nonato de gliptodonte, una especie emparentada lejanamente con los armadillos, que vivió hace 30 mil años y que de adulto tenía el tamaño de un auto pequeño. El hallazgo es considerado “excepcional”.

El doctor Alfredo Zurita y el licenciado Ángel Miño-Boilini realizaron un viaje en el año 2007 a Tarija (Bolivia), junto al doctor Esteban Soibelzon, del Museo de La Plata, y el ingeniero Freddy Paredes-Ríos, del Museo Arqueológico-Paleontológico de la localidad boliviana.

El equipo de trabajo visitó el Valle de Tarija, una zona paleontológica estudiada de finales del siglo XIX, para continuar con una serie de trabajos que Zurita y Miño-Boilini vienen realizando en cooperación con una universidad del vecino país. Mucha fue la sorpresa cuando dentro de una coraza de gliptodonte encontraron un ejemplar nonato de la especie en excelentes condiciones de preservación.

No era para menos, ya que según explicó el doctor Zurita a la revista Ciencia y Técnica, se trataba del primer hallazgo de este tipo. “El proceso de fosilización es casi un milagro, encontrar un ejemplar nonato de alguna especie es excepcional”, explicó el investigador.

Precisó que del gliptodonte nonato se encontró gran parte del cráneo, la mandíbula y algo del esqueleto poscraneano. Y que “se lo descubrió mientras personal del Museo de Tarija extraía el sedimento de la coraza dada vuelta de un gliptodonte adulto del tamaño de un auto chico”.

El doctor Zurita graficó cómo se ve el pequeño ejemplar descubierto. “El nonato tiene el tamaño de una mano humana”, dijo.

Respecto a qué conclusiones podrían arribarse a partir del descubrimiento, el doctor Zurita estimó que “una de las cosas más importantes es que esto abre la puerta para una serie de estudios acerca de la evolución ontogenética (las etapas en la vida de un organismo, desde que se concibe hasta que muere) de estos animales, una temática de la que se conoce muy poco”.

Los sedimentos del Valle de Tarija son conocidos por los paleontólogos desde principios del siglo XIX por la abundancia de los registros de mamíferos fósiles.

Los gliptodontes fueron un grupo de mamíferos acorazados, semejantes a los actuales armadillos, que en la zona del Litoral se conocen como tatú.

Éstos fueron muy comunes durante la mayor parte del Cenozoico de América del Sur. Es decir, durante los últimos 45 millones de años.

Pero también, durante los últimos dos millones de años (Pleistoceno), algunas formas alcanzaron tamaños gigantescos, de casi dos toneladas de peso, como es el caso del ejemplar en el cual se halló el nonato.

Hace aproximadamente 10.000 años, los gliptodontes, junto con casi todos los grandes mamíferos, se extinguieron, probablemente por la acción combinada de una serie de cambios climáticos y la presión ejercida por los antiguos habitantes a través de las cacerías.

El hallazgo de los investigadores del Cecoal-Conicet motivó la realización de un trabajo científico, que fue dado a conocer a través de una prestigiosa revista francesa, Comptes Rendus Palevol.

Fuente: diariolarepublica.com.ar

lunes, 4 de mayo de 2009

En una cañada hallan fósiles prehistóricos

A unos 45 kilómetros de Melo, en el lecho de una cañada que está sin agua debido a la sequía, encontraron los restos fósiles de un toxodonte y parte del caparazón de un gliptodonte.

Del toxodonte -un antecesor del rinoceronte-, además del cráneo de unos 70 centímetros y mandíbulas en forma de "pala", se logró hallar intactas costillas y vértebras del prehistórico animal. También fueron descubriendo grandes dientes, que se presumen son los incisivos superiores, arqueados y todavía sumamente fuertes, que incluso mantienen el brillo y la capa de esmalte. La parte anterior de la mandíbula tiene el aspecto de una gigante espátula.

El arqueólogo Marcos Sosa, que aún trabaja con mucho sacrificio en el lugar, sostuvo que "la extinción de estos animales sucedió hace aproximadamente 8.500 años. Los toxodontes eran animales muy similares a los actuales rinocerontes, se alimentaban de plantas y vivían normalmente en manadas". Y agregó que "son los fósiles de vertebrados más abundantes en esta zona de América y en la provincia de Buenos Aires"


Según explico Sosa: "Charles Darwin adquirió un cráneo en Colonia del Sacramento en el año 1833 a lugareños".

El miércoles de nochecita un empleado de Alecir Mello, propietario del campo donde se encontraron los fósiles, recorría la zona de Sarandí de Aceguá, cerca de Villa Noblía, en la frontera con Brasil. Buscaba la forma de aumentar el caudal de aguada para la hacienda y palear así la sequía. Primero encontró un largo fémur, luego la mandíbula del animal y por último un diente, que le llamó la atención por sus dimensiones.

Jaime Gómez, vecino del lugar, tomó contacto con autoridades departamentales para llevar un paleontólogo a la zona con las herramientas apropiadas para extraer las piezas.

Ayer, ni el Día de los Trabajadores detuvo las tareas que avanzaron de forma positiva, ya que hallaron un trozo de caparazón de gliptodonte de unos 20 centímetros de largo por 30 de ancho. Este animal es similar al actual tatú, aunque más grande. Tras más de 48 horas de trabajo quedan aún algunas piezas enterradas a unos 4 metros del nivel del suelo, en el lecho de la cañada. Es por eso que la Intendencia de Cerro Largo destinará una retroexacadora para que trabaje hoy en la zona, sobre todo en un barranco cercano al hallazgo. Se estima que la totalidad de las tareas demorarán 7 u 8 días.

Fuente: elpais.com.uy