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domingo, 27 de noviembre de 2011

Paleontólogos rescatan fósiles de cementerio de ballenas en Caldera, Chile.

Los científicos del Instituto Smithsoniano hicieron escaneos en 3D de las piezas encontradas. El proyecto, liderado por David Rubilar, del Museo Nacional de Historia Natural (de rojo), cuenta con el financiamiento de National Geographic.

CALDERA.- Un importante descubrimiento de hizo en las afueras de Caldera producto de los trabajos de ensanchamiento de la Panamericana Norte: se encontró el más grande cementerio de ballenas del hemisferio sur, con cerca de 80 fósiles ballenas, con una parte importante de ellas en muy buen estado e incluso con algunas completas.

El sitio había sido descubierto por el curador del museo paleontológico de Caldera, Mario Suárez, a comienzos de la década pasada, pero sólo el año pasado se tomó conciencia de la importancia del lugar tras el inicio de los trabajos en la carretera. Tras los primeros estudios se concluyó que los fósiles datan de hace 7 millones de años, por lo que pertenecen al Mioceno Superior.

Actualmente se está haciendo un trabajo de rescate, llevado a cabo por paleontólogos del Museo de Historia Natural, del Museo Paleontológico de Caldera, la Universidad de Chile, el Instituto Smithsoniado y National Geographic.

Dentro de los trabajos que se realizan actualmente está el escaneo en 3D de las piezas encontradas para poder hacer un análisis digital de los fósiles. Otra parte importante del trabajo es un intento por comprender el entorno en que se han conservado los huesos.

Por los mismos trabajos de exploración y rescate se han descubierto restos de un periodo más reciente, el Pleitoceno, sobre el sitio del cerro Ballena. Ahí encontraron los restos del que sería el lobo de mar más antiguo de Chile y una gran diversidad de restos de peces.

Fuente: emol.com

viernes, 17 de septiembre de 2010

El ave más grande que jamás surcó los cielos,la "Pelagornis chilensis' de casi 6 metros.



... hace unos seis millones de años, convivieron con varias especies de aves de gran tamaño. Entre ellas, destaca la recién descubierta Pelagornis chilensis, cuya envergadura ósea de más de cinco metros la convierte en el ave voladora "con el mayor esqueleto" de la historia, según explica a Público el paleontólogo del Instituto de Investigación de Senckenberg (Alemania) responsable de la investigación, Gerald Mayr.

El fósil fue descubierto en el yacimiento de Bahía Inglesa al norte de Chile y contenía el 70% del esqueleto, según el artículo publicado en Journal of Vertebrate Paleontology. La extensión de sus alas alcanza los 5,2 metros, aunque "sus huesos son muy finos y ligeros", aclara Mayr. Por ello, a pesar de su gran envergadura, su peso sólo oscilaba entre los 16 kilos y los 29 kilos. Esta estimación "no está muy por encima de la masa de las aves vivas más pesadas" que se han descubierto, afirma.


Dudas en el podio

Otras dos especies de aves prehistóricas han sido caracterizadas con envergaduras superiores a la del chilensis. No obstante, según Mayr, estas cifras son "algo especulativas y desmesuradas". Esto se debe a que la envergadura total de un ave se establece en función de sus plumas, por lo que es imposible determinarla con exactitud en función de un registro fósil.

"Hemos sido muy conservadores en nuestras estimaciones", añade el paleontólogo, ya que sus finos huesos "no habrían soportado el peso de un gran plumaje". Según los investigadores, "las plumas principales del chilensis sólo pudieron llegar a medir unos 40 centímetros".

A pesar de su gran tamaño, Mayr no duda en afirmar que el chilensis "era capaz de volar grandes distancias". Otro rasgo característico de la especie radica en su singular pico, ya que sus restos revelan la presencia de prolongaciones en su mandíbula que utilizaba a modo de falsos dientes. Este es un rasgo común en la familia de los pelagornítidos, dentro de la que se ha incluido al chilensis.

La falsa dentadura de esta ave marina le servía para cazar "presas escurridizas como los calamares", opina Mayr. Según el científico, el chilensis nadaba rozando la superficie del mar con la parte inferior de su mandíbula sumergida en el agua hasta que enganchaba una presa.

Mayr afirma que el gran tamaño de esta especie se debe a un rasgo evolutivo para evitar la competencia con otras aves. No obstante, esta característica también tiene sus desventajas. Las crías del chilensis debían emplear más tiempo en su desarrollo, lo que las hacía más susceptible frente a sus posibles depredadores.

Funete: publico.es / imagenes: 1 AFP 2. El mundo

viernes, 20 de agosto de 2010

El ataque del 'Andalgalornis', el ave del terror

Cráneo fosilizado del Andalgalornis comparado con el de un águila y el de un ser humano

Unas aves prehistóricas, de metro y medio de alto y que no podían volar, se convirtieron en el Mioceno (hace entre 23 y 5 millones de años) en la peor pesadilla de sus presas.

El 'Andalgalornis', también conocido como 'el ave del terror', empleaba su tremendo pico para golpear repetidamente a sus víctimas, como si fuera un boxeador, hasta noquearlas.

Con un cráneo grande y rígido, que podía alcanzar hasta 40 centímetros, rematado por un pico curvo (como un halcón) y puntiagudo, esta criatura propinaba golpes precisos hasta acabar con sus presas, según revela un estudio publicado en la revista PLoS ONE.

Un equipo de científicos ha conseguido recrear sus movimientos en un ordenador (en 3D) y es la primera investigación que ha permitido analizar el método de ataque de estos ejemplares.

"Nadie antes había intentado llevar a cabo un análisis biomecánico tan completo de un ave del terror", explica el responsable del estudio, Federico Degrange, del Museo de la Plata/CONICET en Argentina.

El pico, la base de su ataque

El ejemplar estudiado vivió en hace seis millones de años, medía casi metro y medio de altura (1,40 cms) y pesaba aproximadamente 40 kilos. Su cráneo tenía 37 centímetros y un pico curvado, como los halcones.

A pesar de la solidez y la feroz apariencia de su pico, es donde se encontraba su único punto débil. Era hueco. Por lo que sólo podía usarlo en vertical, de arriba hacia abajo, pero no de lado, porque corría peligro de romperse. Sobre todo si su presa se rebeleba.

Los investigadores también midieron la fuerza de sus dentelladas, pero era muy inferior a la que se esperaba. Para acabar con sus presas las golpeaba con su pico como un hacha, con golpes verticales muy precisos. Atacaba y se protegía, como si fuera un boxeador.

Gracias a esta estrategia, los 'Andalgalornis', que se alimentaban de mamíferos hoy extintos, se convirtieron en los principales depredadores de su entorno. Y al menos una de ellas, el 'Titanis', llegó a Norteamérica hace unos tres millones de años. Posteriormente, poco tiempo después, se extinguió.

Pero su ataque, gracias a las nuevas tecnologías, podrá ser recordado como uno de los más temibles de todos los tiempos.

Fuente: rtve.es / Imagen : EFE

jueves, 13 de mayo de 2010

Hallan una «guardería» de tiburones gigantes de 10 millones de años



Las zonas de cría de tiburones son muy poco conocidas, pero si además esa «guardería» tiene millones de años, el descubrimiento es sorprendente. Investigadores de la Universidad de Florida han encontrado en Panamá un antiquísimo «vivero» de 10 millones de años donde criaban los megalodon gigantes, también conocidos como «Gran diente» y considerados el tiburón más grande de todos los tiempos.

La bestia podía superar los 20 metros de largo y tenía el aspecto de un enorme y pesado tiburón blanco. Los científicos llegaron a la conclusión de que habían descubierto el «nido» tras encontrar 400 dientes fosilizados de tiburón en una marina panameña que conectaba el Océano Pacífico y el Caribe durante el Mioceno. La mayoría de las piezas eran sorprendentemente pequeñas. No se trataba de una cuestión de tamaño, sino de edad.

«El comportamiento no se fosiliza, pero hemos sido capaces de interpretar las estrategias de protección de los tiburones extintos con sus crías», explica la autora principal del estudio, Catalina Pimiento, investigadora del Museo de Historia Natural de Florida.

El equipo recogió 400 dientes entre 2007 y 2009 de la Formación Gatún, que conectaba el Pacífico y el Caribe durante el Mioceno tardío. La mayoría de los 28 Carcharocles megalodon a los que pertenecían los dientes eran muy pequeños.


Un investigador compara el tamaño de un diente de megalodon juvenil de Panamá con el de un adulto de Florida

Al principio, los investigadores creían que se trataba de piezas pequeñas de la mandíbula o a un tamaño menor de la especie, pero análisis más exhaustivos determinaron que, en realidad, la mayoría se trataba de crías, con tamaños nada desdeñables de entre 2 y 10,5 metros de longitud. Posiblemente, las madres dejaban a sus retoños en las aguas someras que cubrían Panamá antes de la formación del istmo para protegerlos de posibles predadores. Los pequeños pasaban en esta área de crianza sus primeros años.

El descubrimiento, publicado en la revista PLoS ONE, puede proporcionar nuevas pistas para conocer mejor a esta especie todavía tan enigmática.

Fuente : abc.com

jueves, 9 de julio de 2009

Monstruos marinos del Mioceno

Se denomina Mioceno al cuarto período geológico de la Era Cenozoica. Comenzó hace 23,03 millones de años y terminó hace 5,332 millones de años.

En este período continuó la elevación de cordilleras como los Pirineos, los Alpes y el Himalaya. La erosión favorecida por estas orogénesis originó sedimentos y depósitos de petróleo en zonas que eran cuencas marinas de poca profundidad. La temperatura era más baja que la actual y se originaron las masas de hielo en la Antártida.

Las plantas y los animales del Mioceno eran bastante modernos. El nombre de Mioceno procede del Griego y significa “menos nuevo” aludiendo a que presenta un 18% menos de invertebrados marinos modernos que el Plioceno. Los mamíferos y las aves estaban bien establecidos. Proliferaron las especies de mamíferos, entre ellos el rinoceronte, el gato, el camello y el caballo con las formas primitivas; entre estos están incluidos los grandes simios, que además de África, vivían en Asia y en el sur de Europa. En los mares, proliferaron ballenas y focas.



Los continentes continuaron la deriva hacia sus posiciones actuales. De las modernas características geológicas, sólo estaba ausente el puente terrestre entre Sudamérica y Norteamérica, aunque Sudamérica se estaba aproximando a la zona de subducción occidental en el Océano Pacífico, provocando tanto el aumento de los Andes como una extensión hacia el sur de la península mesoamericana.

La orogénesis continuó en el oeste de Norteamérica y Europa. Tanto los depósitos marinos como continentales del Mioceno son comunes en todo el mundo con abundantes afloramientos marinos cerca de las costas modernas. Exposiciones continentales bien estudiadas se encuentran en las Grandes Llanuras de los Estados Unidos y en Argentina.

La India continuó chocando con Asia, aumentando el Himalaya. La vía Tetis continuó disminuyendo y se cerró cuando África colisionó con Eurasia en la región turco-arábica hace entre 19 y 12 millones de años. El posterior levantamiento de las montañas en la región del Mediterráneo occidental y un descenso global del nivel del mar se combinaron para causar una desecación temporal del Mar Mediterráneo (conocida como la crisis salina del Mesiniense) cerca del final del Mioceno.

A principio del Mioceno, el clima se hizo más cálido después del gran enfiamiento del Oligoceno en el que se produjo la formación de la Corriente Circumpolar Antártica y la glaciación de la Antártica. Conforme transcurría el período, la tendencia mundial fue hacia una creciente aridez causada principalmente por el enfriamiento global que redujo la capacidad de la atmósfera para absorber humedad. La elevación de África oriental en el Mioceno Tardío fue en parte responsable de la disminución de las selvas tropicales en la región. Australia se hizo más seca, ya que entró en una zona de baja precipitación en el Mioceno Tardío. En la Antártida oriental había algunos glaciares durante el Mioceno temprano (hace 23-15 millones de años), pero hace alrededor de 15 millones de años la capa de hielo del hemisferio sur comenzó a crecer, produciéndose una reglaciación de la Antártica, tendencia que continuó hasta alcanzar su extensión actual.

Retrocedamos en el tiempo a los mares prehistoricos del Mioceno para conocer al mitico Carcharodon Megalodon (más conocido como Megalodon o ” tiburón blanco gigante “) y al Zygophyseter varolai, un cachalote prehistorico contemporaneo del Megalodon, tan poderoso y aterrador como el mismo Megalodon.












Fuente: portalhispanos.es / youtube.com