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viernes, 26 de diciembre de 2014

Un grupo de paleontólogos extrae un cuello entero de dinosaurio en el Pallars Jussà


  
Un equipo de investigadores del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont (ICP) y de la Universidad de Zaragoza ha extraído del yacimiento de Orcau (Pallars Jussà) los restos de uno de los dinosaurios más grandes encontrados hasta ahora en el Pirineo. En concreto, se trata de un cuello íntegro que pertenecía a un gran tiranosaurio de más de 20 metros de largo y que pesaba unas 13 toneladas, y que vivió en esta zona hace 68 millones de años. Los restos hallados miden cinco metros de longitud y pesan cerca de 2.500 kilos e incluyen siete u ocho vértebras de la zona del cuello y las primeras costillas del ejemplar.

A pesar de las enormes dimensiones y peso de la pieza, la operación de extracción y traslado se desarrolló sin complicaciones. Los trabajos duraron cinco horas y fue necesario utilizar una potente retroexcavadora, ya que primero se tuvo que abrir un camino para poder acceder al lugar en el que se encontraba el fósil y, posteriormente, cargarlo en el remolque que lo trasladó hasta la localidad más cercana de Isona i Conca Dellà (Pallars Jussà).

Los paleontólogos destacan la importancia del fósil, hallado en 1954, para conocer a esta especie. Para ellos, era interesante extraer el bloque entero porque las vértebras se encuentran en conexión anatómica, es decir, dispuestas tal como estaban en el animal en vida, un hecho bastante excepcional en los restos de dinosaurios que se encuentran en el Pirineo, a menudo formadas por piezas aisladas y dispersas. Àngel Galobart, jefe del grupo de investigación del Mezoico del ICP, manifestó el gran interés científico, divulgativo e histórico, que tiene el hallazgo. "La extracción de esta pieza ha sido la culminación de unos trabajos de excavación que comenzamos hace casi 60 años", afirma. El museo de la Conca Dellà alojará la pieza una vez haya sido estudiada y restaurada. 
Fuente:  elperiodico.com

lunes, 12 de mayo de 2014

Completan un esqueleto de Ceratosaurus portugués


Un equipo de investigadores hispano-luso, del que forma parte la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), ha identificado nuevos restos óseos de un ejemplar de dinosaurio 'Ceratosaurus' en Portugal. Con este descubrimiento se completa un esqueleto que se había identificado en el año 2000 por investigadores del Museo de Lourinha (Portugal).

   Según han explicado los expertos, hace catorce años, el Museo de Lourinha identificó los huesos, hallados en la región costera de Torres Vedra, como los restos de esta especie carnívora. Años después, sería un aficionado a la arqueología el hallaba en la misma región otros huesos. Pero no ha sido hasta ahora, cuando este particular ha decidido donar sus huesos al museo, que se ha sabido que los restos son parte del mismo animal.

   Gracias a la unión de estos dos hallazgos se ha podido obtener el "registro más completo de un 'Ceratosaurio' en la península ibérica", según ha explicado uno de los científicos de este estudio, Francisco Ortega. Además, la suma de todos los fósiles, que datan del Jurásico Superior -hace unos 140 millones de años-, representa el registro más completo del género fuera de América del Norte.

   Los resultados de la investigación, publicada en la revista 'Historical Biology', muestran las diferencias que existen entre los ejemplares portugueses y las formas norteamericanas de 'Ceratosaurus', como por ejemplo la fusión de los huesos de la tibia y el tobillo.

EL SALTO EVOLUTIVO EN EL ATLÁNTICO NORTE

   El 'Ceratosaurus' fue un carnívoro bípedo, bastante primitivo en la historia evolutiva de los dinosaurios terópodos. Los ejemplares adultos podían alcanzar hasta seis metros de longitud y pesar cerca de media tonelada. "Su abundancia en el registro norteamericano ha hecho que este terópodo, provisto de un pequeño cuerno en la parte anterior del rostro, sea uno de los dinosaurios más populares para el público", ha destacado Ortega.

   El nuevo trabajo da pistas sobre cómo hace más de 150 millones de años la aper
tura del Atlántico Norte marcó la evolución de esa especie, al diferenciarse y extenderse un mismo ejemplar jurásico en lo que hoy son dos continentes con miles de kilómetros de distancia.

   "El estudio proporciona nuevas pruebas de que la distribución de 'Ceratosaurus' incluía no solo el territorio que corresponde actualmente a América del Norte sino también Europa", ha subrayado Elisabete Malafaia, autora principal del trabajo.

   En este sentido, en las últimas décadas se viene reconociendo una gran semejanza entre determinados grupos de dinosaurios del Jurásico Superior del oeste norteamericano y los dinosaurios de la península ibérica, en especial, los de la cuenca lusitánica portuguesa.

Fuente: europapress.es

viernes, 14 de marzo de 2014

Hallan nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros en Teruel


Paleontólogos de la Fundación Dinópolis de Teruel y de la Universidad de Colorado Denver (EEUU) han identificado nuevos fósiles de mega dinosaurios carnívoros. Se trata de un rastro con grandes huellas tridáctilas que casi alcanzan los 60 cm de longitud y de un gran diente procedentes de los yacimientos turolenses de El Castellar y de Formiche Alto respectivamente. Ambos hallazgos se enmarcan en sedimentos de la Formación Villar del Arzobispo (Titoniense-Berriasiense, tránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años de antigüedad)

Las huellas tridáctilas localizadas en el yacimiento El Castellar poseen características únicas en comparación con otras huellas producidas por grandes terópodos en cualquier parte del mundo. Por este motivo, en el estudio científico se define un nuevo tipo de huellas: Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande"). Además, los investigadores dividen las huellas de grandes terópodos del Jurásico Superior de Europa, Norteamérica y Asia en dos grupos distintos, cuyos productores fueron probablemente terópodos alosáuridos y megalosáuridos.

Por otro lado, el nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido, como otros tres grandes dientes de Riodeva y Galve (Teruel) y de Alpuente (Valencia). Estos dinosaurios pudieron llegar a alcanzar los 12 metros de longitud y poseían dientes de hasta 10 cm de corona.

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, los investigadores han concluido que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios mega-carnívoros de gran tamaño. Además, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas. Es el caso del saurópodo Turiasaurus Riodevensis (conocido como 'El Gigante Europeo') que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel; concretamente en Riodeva.

El resultado de la investigación sobre estos fósiles se ha publicado en la prestigiosa revista científica 'Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology' y responde al trabajo realizado por un equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología) y de la Universidad de Colorado Denver: Alberto Cobos, Martin G. Lockley, Francisco Gascó, Rafael Royo-Torres y Luis Alcalá.

Yacimiento El Castellar

Este yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural (Conjunto de Interés Cultural-Zona Paleontológica) por el Gobierno de Aragón en el año 2004, promoviendo su investigación y conservación.

Con la definición del Iberosauripus grandis ("pie del lagarto ibérico grande") el yacimiento El Castellar se convierte en un referente de la icnología europea, ya que en él se han definido hasta el momento dos nuevos tipos de huellas de dinosaurios.

A las mencionadas huellas de carnívoros se suman las de Deltapodus ibericus ("pie triangular de Iberia"). Estas pisadas fueron producidas por estegosaurios; dinosaurios cuadrúpedos y comedores de plantas que estaban caracterizados por poseer dos filas de placas y/o espinas desde el cuello hasta el final de la cola. Estas huellas también fueron definidas por científicos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en esta misma revista científica (en el año 2010), convirtiendo a El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios.

Fuente:  heraldo.es

viernes, 6 de diciembre de 2013

Algunos dinosaurios desarrollaron picos como los de las aves modernas






Los picos son una característica típica de las aves modernas y se pueden ser de una gran variedad de formas, pero se conoce menos que los picos cubiertos de queratina ya habían evolucionado en diferentes grupos de dinosaurios durante el periodo Cretácico. Una nueva investigación explica que estos picos queratínicos sirvieron para estabilizar la estructura del esqueleto durante la alimentación. Descubren un dinosaurio con un sistema respiratorio similar al de las aves actuales.

Mediante el empleo de la tomografía de rayos X computarizada (TC) y simulaciones por ordenador de alta resolución, el doctor Stephan Lautenschlager y la doctora Emily Rayfield, de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, junto al doctor Perle Altangerel, de la Universidad Nacional de Mongolia, y el profesor Lawrence Witmer, de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, utilizaron modelos digitales para investigar más a fondo estos picos de dinosaurios.

El estudio se centró en el cráneo del género 'Erlikosaurus andrewsi', un gran dinosaurio herbívoro de entre tres y cuatro metros de la especie 'Therizinosaurus', que vivió hace más de 90 millones de años durante el periodo Cretácico en lo que hoy es Mongolia y cuyo hocico estaba cubierto por un pico de queratina. Este nuevo estudio revela que los picos queratínicos jugaron un papel importante en la estabilización de la estructura del esqueleto durante la alimentación, haciendo del cráneo menos susceptible a la flexión y la deformación.

El autor principal, el doctor Stephan Lautenschlager, de la Facultad de Ciencias de la Tierra de Bristol, en Reino Unido, explicó: "Clásicamente, se ha asumido que los picos evolucionaron para reemplazar los dientes y, por lo tanto, ahorrar peso, como requisito para la evolución al vuelo. Sin embargo, nuestros resultados inidican que el pico de queratina era, de hecho, beneficioso para mejorar la estabilidad del cráneo durante la mordedura y la alimentación".

Según la coautora Emily Rayfield, profesora de Paleobiología en Bristol, gracias al uso de 'Finite Element Analysis', una técnica de modelado informático utilizada habitualmente en ingeniería, el equipo pudo deducir con mucha precisión cómo la mordedura y la fuerza muscular afectaban al cráneo del 'Erlikosaurus' durante la alimentación. "Esto nos permitió identificar la importancia de las estructuras de los tejidos blandos, como el pico de queratina, que normalmente no se conserva en los fósiles", dijo.

El profesor de Paleontología del Colegio de Medicina Osteopática de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, Lawrence Witmer, resume: "Los picos se desarrollaron en varias ocasiones durante la transición de los dinosaurios a las aves modernas, por lo general, acompañados por la pérdida parcial o completa de los dientes y nuestro estudio muestra ahora que los picos cubiertos de queratina representan una innovación funcional durante la evolución de los dinosaurios".

fuente: http://ecodiario.eleconomista.es

jueves, 31 de octubre de 2013

Así caminaba el mayor dinosaurio conocido


Medía 40 metros de largo y pesaba 80 toneladas, y es el vertebrado terrestre más grande que jamás ha caminado por la tierra. Un equipo de científicos de la Universidad de Manchester ha realizado una compleja simulación para tratar de entender cómo caminaba Argentinosaurus huinculensis, el gigante que caminó por nuestro planeta hace unos 95 millones de años.

Para el trabajo, publicado esta semana en PLOS ONE, los científicos utilizaron unos 30.000 procesadores y realizaron un escáner tridimensional del esqueleto de argentinosaurio montado en el Museo Municipal Carmen Funes, en Argentina. La simulación propone una nueva hipótesis sobre la mecánica del desplazamiento de estos animales, que se moverían a un paso muy lento y moviendo los pares de patas laterales. Tal que así:

A pesar de todo, los investigadores dejan en el aire una gran incógnita: ¿cómo podía ser eficiente energéticamente mover un cuerpo de estas dimensiones? Su reconstrucción, afirman, es consistente desde el punto de vista mecánico, pero se necesitan más datos para conocer cómo semejantes monstruos pudieron desplazar una masa de ese tamaño.

Por qué eran tan grandes

Comparación de tamaño entre los más grandes dinosaurios. 


La revista PLOS ONE presenta precisamente un especial sobre esta cuestión, el gigantismo de los saurópodos y las causas que llevaron a alcanzar esas dimensiones. El paleontólogo Martin Sander y su equipo aseguran que se produjo una cascada de cambios evolutivos (incluidas exaptaciones e innovaciones) que convirtieron a los saurópodos en auténticos colosos, y presenta su "receta para hacer un dinosaurio gigante", que resumen en la revista Discover. Para Sander, estos fueron los factores que favorecieron el gigantismo: tener muchas crías pequeñas, carecer de un molinillo gástrico, las características de sus pulmones, un alto metabolismo y no masticar la comida.

Este último punto - el de no masticar - indica que los saurópodos consumían ingentes cantidades de comida sin tener que perder tiempo en masticarla, y su sistema digestivo parece que era bastante rápido. Este es el motivo - la no necesidad de grandes mandíbulas - de que creciera tantísimo su cuerpo pero sus cabezas siguieran siendo pequeñas y abrió la puerta a que sus cuellos se alargaran. Inmóviles desde una misma posición, explican en Discover, estas criaturas podían devorar grandes zonas de vegetación sin tener que mover un músculo y sin gastar demasiada energía.

Referencia: March of the Titans: The Locomotor Capabilities of Sauropod Dinosaurs (PLOS ONE) | Más info: Discover

Fuente: fogonazos.es

miércoles, 30 de octubre de 2013

Las abejas se extinguen casi al mismo tiempo que los dinosaurios


Hace 65 millones millones de años, justo al mismo tiempo que los dinosaurios y la mayor parte de las plantas con flores desaparecían bruscamente de la faz de la Tierra, se produjo también una extinción mucho menos visible, la de las abejas. Ahora, y por primera vez, un grupo de científicos de la Universidad de New Hampshire ha conseguido documentar este fenómeno, que puede ayudar a explicar, y quizá a poner remedio, a la actual disminución de especies de abejas en todo el mundo.
Los investigadores se centraron en la extinción masiva del grupo de abejas Xylocopinae, o abejas carpinteras, que se produjo justo entre los periodos Cretácico y Terciario, período que se conoce como el límite KT.

Estudios anteriores habían sugerido una extinción generalizada de las plantas con flores precisamente en el límite KT, y durante mucho tiempo se había asumido que las abejas que dependían de esas plantas habrían corrido la misma suerte. Sin embargo, a diferencia de los dinosaurios, "el registro fósil de las abejas es relativamente pobre, lo que dificulta la confirmación de dicha extinción", comenta Sandra Rehan, profesora de ciencias biológicas en la Universidad de New Hampshire, autora principal del trabajo que se publica esta semana en la revista PLOS ONE.

Rehan y sus colegas superaron la falta de evidencias fósiles de abejas con una técnica llamada filogenética molecular. Así, después de analizar las secuencias de ADN de cuatro "tribus" de 230 especies de abejas carpinteras de todos los continentes, excepto de la Antártida, para conocer a fondo sus relaciones evolutivas, los investigadores comenzaron a descubrir patrones consistentes con una extinción masiva.
Después, combinando los registros fósiles con el análisis de ADN, pudieron introducir el factor tiempo en la ecuación, aprendiendo no sólo las relaciones genéticas de estas abejas, sino también cuánto tiempo hace de episodio que se pretende estudiar. "Los datos nos dijeron que algo importante estaba pasando en cuatro grupos diferentes de abejas al mismo tiempo", afirma Rehan, "y eso sucedía en el mismo momento en el que los dinosaurios se extinguieron".

Crisis mundial de abejas


Si bien gran parte de la obra anterior de Rehan se ha basado en la observación directa del comportamiento de las abejas nativas del noreste de América del Norte, esta investigación ha necesitado de la vertiente informática, pues ha sido preciso volcar y comparar en el ordenador los datos genómicos para aclarar las similitudes y diferencias entre las distintas especies de abejas según su evolución temporal.

Al casar las observaciones de campo con los datos genómicos, comenta Rehan, se obtiene un panorama más completo de las conductas de estas abejas a través del tiempo. "Si se pudiera contar toda su historia, tal vez la gente se preocuparía más por la protección de las abejas". En efecto, los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones que pueden arrojar luz ante la preocupación actual por la pérdida en la diversidad de las abejas, una criatura fundamental para la agricultura y la biodiversidad. "La descripción de su extinción y los efectos de la disminución de abejas en el pasado puede ayudarnos a entender el declive de estas polinizadoras hoy en día, y la crisis mundial de las abejas en estos momentos", explica Rehan.

Fuente: abc.com

martes, 22 de octubre de 2013

Descubren el fósil de un mosquito repleto de sangre de hace 46 millones de años


Desde la aparición en los cines de «Parque Jurásico», muchos han fantaseado con las posibilidades de clonar diferentes especies de dinosaurios a partir de la sangre encontrada en antiguos mosquitos atrapados en ámbar. Algunos científicos afirmaron haber encontrado insectos fosilizados con su última cena en su abdomen, pero estos descubrimientos resultaron ser erróneos o estar contaminados.

Hasta ahora, porque un grupo de investigadores del Museo Smithsonian de Historia Natural (Washington), ha encontrado por fin un mosquito repleto de sangre preservada en una roca de pizarra de 46 millones de años en el noroeste de Montana.

En realidad, el hallazgo, descrito en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, fue hecho hace tres décadas por un cazador de fósiles aficionado, un graduado en geología que guardó la pieza y prácticamente se olvidó de ella hasta que hace poco fue reconocida por un bioquímico jubilado llamado Dale Greenwalt, que recogía fósiles para el Smithsonian. La muestra se encuentra atrapada en piedra, no ámbar, y, por desgracia para los que ya soñaban con tener un T. rex como mascota, no es lo suficientemente antigua como para contener los restos de un dinosaurio. Pero sí es la primera vez que se ha encontrado un mosquito fosilizado con sangre en su vientre.

«Cuando vi este espécimen en particular inmediatamente me di cuenta, era obvio que era diferente», dice Greenwalt. Sospechaba que el oscuro y opaco abdomen del mosquito, atrapado en un trozo de pizarra, podía contener sangre de hace 46 millones de años. El personal de laboratorio del museo utilizó una serie de técnicas para analizar la muestra de cerca, incluyendo espectroscopía de rayos X. «Lo primero que nos encontramos es que el abdomen se encuentra lleno de hierro, que es lo que se espera de la sangre», dice Greenwalt. Además, el análisis usando un espectrómetro de masas de iones secundarios reveló la presencia de hemo, el compuesto que da a las células rojas de la sangre su color distintivo y les permite transportar oxígeno por todo el cuerpo.

Víctima desconocida

Según los autores, estos resultados sirven como evidencia definitiva de que la sangre se conservó en el interior del insecto. Pero, ¿a quién pertenecía esa sangre? Por el momento, los científicos no tienen forma de saber cuál era la criatura cuya sangre llenó el abdomen del mosquito. Eso es porque el ADN se degrada demasiado rápido para sobrevivir posiblemente 46 millones de años atrapado en piedra (o en ámbar). Una reciente investigación indica que tiene una vida media de aproximadamente 521 años, incluso bajo condiciones ideales.

Esto significa que incluso si milagrosamente hubiéramos adquirido algo de ADN de esa antigua criatura, existen una gran cantidad de problemas técnicos que impiden una clonación similar a la de «Jurassic Park». Montar un genoma completo a partir de fragmentos de ADN es terriblemente complicado y para traerlo a la vida sería necesario colocar ese ADN en un óvulo de una especie viva estrechamente relacionada con la misteriosa criatura, pero desconocemos cuál es.

Los científicos dicen que, aunque «no habrá antiguos seres resucitados deambulando libres gracias a este nuevo hallazgo, el descubrimento es científicamente significativo, ya que ayuda a los científicos a comprender mejor la evolución de los insectos que se alimentan de sangre». Anteriormente, lo más parecido a un mosquito con el estómago repleto de sangre que los científicos habían encontrado era uno con restos del parásito de la malaria dentro de su abdomen. Esto proporcionaba una evidencia indirecta de que los mosquitos se alimentaban de sangre hace 15 o 20 millones de años, pero este nuevo descubrimiento representa la prueba directa más antigua del «comportamiento chupasangre». También muestra por primera vez que moléculas biológicas tales como el hemo pueden sobrevivir como parte del registro fósil.

Fuente:  abc.es

miércoles, 3 de julio de 2013

Hallan feto de dinosaurio en Arequipa, Lo bautizaron como Toñito


El alcalde de la localidad peruana donde ocurrió el hallazgo, precisó que los restos corresponde a un velociraptor y que en el mundo sólo existen dos fósiles de este tipo, en Arequipa y Mongolia.

Trabajadores de la provincia de Castilla, en Arequipa (Perú), hallaron los restos de un feto de dinosaurio, cuando trabajaban en el mejoramiento de las vías.

Tal como informó hace una semana Correo Arequipa, el hallazgo lo realizó el pasado 19 de junio un obrero cuando realizada labores de trabajo en una zanja.

El alcalde de Corire, Manuel Alpaca, precisó que los restos son de un velociraptor y que en el mundo sólo existen dos fósiles de este tipo, en Arequipa y Mongolia.

Alpaca pidió ayuda al gobierno de Ollanta Humala y bautizó al fósil con el nombre de “Toñito”.

La autoridad edil también invitó a estudiosos y científicos para que puedan evaluar las condiciones en las cuales se encuentra dicho fósil.

Fuente: eldinamo.cl

domingo, 19 de mayo de 2013

Encuentran en Canadá fósiles de una nueva especie de dinosaurios


Los paleontólogos descubrieron en Canadá fósiles de dinosaurio con cráneo grueso que habitaba hace 85 millones de años. Se trata de una nueva especie de dinosaurios herbívoros de la familia de los Pachycephalosauria, aseguran los científicos.

David Evans, del Museo Real Ontario, en Toronto (Canadá), y sus colegas lo descubrieron tras realizar excavaciones en la provincia canadiense de Alberta, en un terreno propiedad del granjero Roy Audet. Precisamente en ese lugar se depositaron las rocas que se formaron en el segundo tercio del período Cretácico, hace 85-83 millones de años, durante la denominada Etapa Santoniano, aseguran los científicos.

Los paleontólogos encontraron en este terreno algunos fragmentos de hueso, incluyendo fragmentos del cráneo del dinosaurio Acrotholus audeti. Estos descubrimientos arrojan luz sobre la evolución de esta familia de dinosaurios, escriben los paleontólogos en el artículo publicado en la revista 'Nature Communications'.

El dinosaurio tiene un cráneo muy grueso, cuyo grosor llega a los 11 centímetros. Por su tamaño era relativamente pequeño, pesaba menos de 40 kilos aunque tenía una longitud de dos metros. Los parientes más cercanos de estos dinosaurios habitaban en el territorio de la actual Mongolia, hace 83 millones de años.

El hallazgo de los paleontólogos canadienses indica que todavía se sabe poco sobre cómo funcionaban los ecosistemas del Cretácico. Anteriormente se pensaba que los pequeños dinosaurios con cráneo grueso eran escasos, ya que tenían que competir con las crías de los grandes dinosaurios. Los científicos estiman que en realidad el número de especies de estos dinosaurios es mucho mayor de lo que se pensaba antes

Fuente: http://actualidad.rt.com

domingo, 21 de abril de 2013

Descubren nueva especie de dinosaurio carnívoro en Madagascar


Estos dinosaurios "Dahalokely tokana" pertenecen a un grupo llamado Abelisauridae, y hasta este momento, no hay restos de esos animales entre 165 y 70 millones de años atrás que se hayan podido identificar a nivel de especie en Madagascar.

Esto significa una brecha de 95 millones de años en el registro fósil, que ahora se acorta 20 millones de años con la identificación de Dahalokely, según publica El Mundo, mediante un estudio difundido por Plos One.

Los fósiles de Dahalokely fueron descubiertos en una excavación en 2007 y 2010, cerca de la ciudad de Antsiranana (Diego-Suarez), al norte de Madagascar, recuperando huevos que incluyen vértebras y costillas.

Debido a que esta zona del esqueleto es muy distinta en algunos dinosaurios, el equipo de investigación pudo identificar definitivamente la muestra como una nueva especie.

Así, se detectaron varias características únicas, como la forma de algunas cavidades en el lado en el que estaban las vértebras, a diferencia de las de cualquier otro dinosaurio. Otras especificidades de las vértebras identificadas en Dahalokely le encuadran como un dinosaurio "abelisauridae".

Cuando este género de dinosaurio extinto, llamado Dahalokely, vivía Madagascar estaba conectado a India y las dos masas de tierra fueron aisladas en medio del océano Índico.

La evidencia geológica indica que India y Madagascar se separaron hace de alrededor de 88 millones de años, justo después de que viviera Dahalokely, por lo que esta especie de dinosuario podría potencialmente haber sido ancestral a los animales que vivieron después en Madagascar e India, pero no hay suficiente información todavía para resolver este problema.

Fuentes:ultimahora.com

jueves, 13 de diciembre de 2012

Hallan en China las pulgas «gigantes» del Jurásico


El equipo de André Nel, entomólogo del Museo de Historia Natural de París, encontró nueve fósiles en las provincias chinas de Daohugou, Mongolia Interior y Liaoning, que datan de dos épocas diferentes, el Jurásico medio (hace 165 millones de años) y del Cretácico inferior (entre 145 y 99 millones de años).

En una época en la que la Tierra estaba habitada por dinosaurios y grandes reptiles, el hallazgo prueba que el tamaño de las pulgas también era visiblemente mayor: el cuerpo de las hembras podía medir entre 14 y 20,6 milímetros y el de los machos entre 8 y 14,7 milímetros.

Estas dimensiones contrastan con las de las pulgas actuales, que oscilan entre 0,8 y 5 milímetros, y miden de media 3,5 milímetros.

Los restos encontrados, tanto de hembras como de machos, muestran que tenían un abdomen largo y ancho, una cabeza relativamente pequeña, patas largas y una antena pequeña y compacta, pero carecían de alas.

Su rasgo más sorprendente es su boca (con forma de sifón alargado), con la que perforaban la piel de sus anfitriones, más larga en las hembras que en los machos y visiblemente menor que la de las pulgas de hoy en día.

Conservan también algunos rasgos primitivos, en particular unas patas traseras no aptas para saltar.

Estas características sugieren a los investigadores que las pulgas gigantes evolucionaron a partir de la mosca escorpión, una especie alada que habitó en el Cretácico inferior, que tenía una boca similar para alimentarse del néctar de las flores y que se extinguió con la aparición de insectos modernos como los mosquitos o las hormigas.

"La boca y los genitales de las moscas escorpión macho son muy similares a los de las pulgas gigantes, lo que apoya la teoría de que ambas especies están relacionadas y que las pulgas gigantes son moscas escorpiones que evolucionaron para alimentarse de sangre", explicó Nel a Efe.

Con motivo de esa adaptación, las pulgas perdieron sus alas y disminuyó el tamaño de su antena y de sus ojos.

El descubrimiento ha aportado también nueva información sobre la evolución en la elección de sus víctimas ya que, en un primer momento, estos parásitos podrían haberse alimentado de la sangre de dinosaurios con plumas y con posterioridad pasaron a los mamíferos y las aves.

"El gran tamaño de estas pulgas en comparación con las modernas indica que en un primer momento no debieron alimentarse de pequeños mamíferos, sino de grandes dinosaurios con plumas", indicó Nel.

"A medida que estos grandes dinosaurios se extinguieron, desaparecieron también las pulgas gigantes, mientras que las modernas se desarrollaron probablemente durante el Cretácico tardío, a la par que los mamíferos", añadió el investigador.

Sin embargo, el motivo de que su tamaño se redujese tanto permanece sin resolver.

"Quizá adaptarse para poder saltar fue una mejor solución evolutiva que tener un cuerpo grande", especuló Nel.

El hallazgo de estos fósiles es poco frecuente, ya que los restos de ectoparásitos, insectos que viven sobre la piel de sus víctimas y entre los que figuran las pulgas y piojos, son poco abundantes y difíciles de encontrar, lo que dificulta la investigación de sus orígenes en la era mesozoica.


Fuente:  EFE

jueves, 6 de diciembre de 2012

Hallan restos del dinosaurio que vivió hace 245 millones de años

Los científicos del Museo de Historia Natural de Londres, de la Universidad de Washington, en Seattle, y de la Universidad de Berkeley, en California, hallaron los restos del Nyasasaurus parringtoni, una nueva especie que pobló la Tierra entre 10 y 15 millones de años antes que los dinosaurios que hasta ahora se creían eran los más viejos. El descubrimiento fue dado a conocer en la revista especializada Biology Letters. Según los paleontólogos, el animal caminaba en dos patas, medía entre 2 y 3 metros de largo, incluyendo una larga cola, y pesaba entre 20 y 60 kilogramos.

 El hallazgo indica que pasaron varios millones de años entre los primeros dinosaurios y aquellos que llegaron a dominar la Tierra. “Cubre la brecha entre los que creíamos hasta ahora eran los dinosaurios más viejos y sus parientes más cercanos” , declaró uno de los autores de la investigación, Paul Barrett, paleontólogo del Museo de Historia Natural de Londres. “Había una brecha enorme en los récords de fósiles donde dinosaurios deberían haber estado presentes, y este fósil claramente cubre esa ausencia” , agregó.

Sin embargo, el equipo de investigadores no puede estar completamente seguro que el Nyasasaurus parringtoni sea el dinosaurio más viejo del planeta, debido a que el esqueleto del animal estaba incompleto: sólo se halló un hueso del brazo exterior y seis vértebras.

La evolución temprana de los dinosaurios es difícil de desentrañar debido a que una rica variedad de reptiles estaban proliferando en ese período. De hecho, muchos investigadores hablan de posibles evoluciones paralelas, evoluciones independientes con muchas de las características que se les suponen a los dinosaurios. De todos modos, los investigadores descubrieron algunas características que sin dudas pertenecen a un dinosaurio, en especial la llamada “cresta deltopectoral elongada” , que servía como ancla para los poderosos músculos pectorales.

Sterling Nesbitt, otro de los autores del reporte, y experto de la Universidad de Washington, en Seattle, había encabezado el equipo de paleontólogos que en 2010 reportó haber hallado el dinosaurio más viejo del planeta, un miembro de la familia de los silesauros. Pero ahora perece que esas criaturas compartieron la parte más austral del supercontinente Pangaea, actualmente Sudamérica, Africa, Antártida y Australia, con los Nyasasaurus parringtoni. “Parece que esas criaturas compartían muchas características con el Nyasasaurus parringtoni. Esos animales eran los primeros de este grupo que posteriormente acabarían en los primeros dinosaurios.

El nuevo hallazgo podría ser el momento en el que ambas clases se separaron la una de la otra” , agregó. Barret finalizó el reporte explicando la importancia del hallazgo. Una noticia que indicaría que es posible cerrar la brecha evolutiva, mostrando que los dinosaurios no comenzaron a dominar la Tierra en sus inicios de la forma que lo hicieron más adelante. “Con este estudio empujamos el origen de los dinosaurios más atrás en el tiempo, a una época en que muchos grupos de reptiles estaban evolucionando. Los dinosaurios comenzaron como un grupo muy significativo de reptiles y al cabo de un tiempo en su historia, de repente explotaron y asumieron el control como las criaturas dominantes en vida durante casi 100 millones de años” , concluyó.



Fuente : elcomercio.com

jueves, 17 de mayo de 2012

Dinosaurios tenían artritis

 Una mandíbula de dos metros de un pliosaurio presentó indicios de esta enfermedad degenerativa, se cree fue consecuencia del proceso de envejecimiento del animal

 
El animal jurásico era capaz de desgarrar, con su mandíbula, otros dinosaurios y reptiles marinos. (Foto: Tomada de la Universidad de Bristol )

Científicos de la Universidad de Bristol, Inglaterra, descubrieron indicios de que la artritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones, ya existía en animales hace 150 millones de años.

Tras estudiar una mandíbula fósil de un pliosaurio, un reptil marino de ocho metros de largo con una cabeza similar a la de los cocodrilos, se encontraron señales de la enfermedad degenerativa que había provocado el desplazamiento anormal del maxilar inferior.

Hasta ahora no se había descrito algo parecido en animales del Jurásico, aseguró BBC Mundo.

La mandíbula media cerca de dos metros, con dientes de 20 cm, y era capaz de desgarrar a otros dinosaurios y reptiles marinos. Los huesos fueron hallados en Westbury, al suroeste de Inglaterra y pertenecen al Museo de Bristol.

Judyth Sassoon, investigadora que hizo el descubrimiento, concluyó que el pliosaurio debió vivir con la mandíbula torcida durante una largo tiempo, gracias a las marcas dejadas, al morder, por los dientes de la mandíbula superior.

Hasta ahora se cree que la mandíbula perteneció a una hembra que desarrollo la enfermedad como parte del proceso de envejecimiento. El tamaño del fósil y los huesos soldados del cráneo indican que era un animal maduro.

También se encontraron señales de una fractura en la mandíbula del animal que nunca sanó. Esto sugiere que los huesos se debilitaron y se quebraron, lo que pudo llevar a la muerte al pliosaurio.

Este tipo de enfermedades degenerativas se puede observar en la actualidad en cocodrilos y ballenas, pudiendo sobrevivir durante varios años.

Fuente:eluniversal.com.mx

Hallan los insectos polinizadores más antiguos conocidos hasta hoy

Hace 110 millones de años, en plena era de dinosaurios, un grupo de insectos que transportaba polen quedó atrapado en gotas de resina. Eran cuatro hembras de tisanópteros -o trips-, con el cuerpo recubierto de granos de polen, que se han conservado hasta ahora en una pieza de ámbar de Álava. Se trata de la evidencia de polinización más antigua conocida hasta hoy, y la única del Mesozoico (hace entre 250 y 65 millones de años).

Los expertos Enrique Peñalver y Eduardo Barrón, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME); Xavier Delclòs, del departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona (UB); y Carmen Soriano, del Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón, entre otros, presentan este nuevo hallazgo: cuatro hembras de tisanópteros conservadas en ámbar de Álava desde hace entre 105 y 110 millones de años, con el cuerpo cubierto de polen de gimnospermas.

El fósil principal se digitalizó con holotomografía de sincrotrón en Grenoble (Francia) para conocer la distribución de los granos de polen en el cuerpo, de manera que se generó una película que permitía apreciar en tres dimensiones este diminuto fósil y el polen que transportaba.
Pelos con pequeños anillos seriados

Según el estudio que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), una de las hembras quedó atrapada en la resina cuando transportaba 140 granos, mientras que otra transportaba 137 granos. Estos insectos, de menos de dos milímetros de longitud, presentan en su cuerpo unos pelos con pequeños anillos seriados, que no se habían visto nunca antes, que facilitan la recogida y transporte del polen. Estos pelos son similares a los pelos plumosos del cuerpo de las abejas, que realizan la misma función.

Los investigadores también han encontrado machos, pero sin estos pelos y sin polen. Los insectos se han descrito dentro de un nuevo género cuyo nombre, Gymnopollisthrips, hace referencia a las gimnospermas, al polen y a los trips. A partir del conjunto de fósiles, los expertos han descrito dos especies, G. minor y G. maior.

Este género extinto, Gymnopollisthrips, pertenece a una familia que existe actualmente, la Melanthripidae. Todos los datos, incluido el de la cantidad de granos transportados por cada hembra, indican que los Gymnopollisthrips eran un eficiente polinizador, a la altura de los polinizadores de angiospermas actuales más eficientes.

Las plantas necesitan intercambiar el polen para reproducirse, y los insectos son la vía más eficiente. En la actualidad, existen unas 200.000 especies de animales polinizadores, la mayoría de ellos insectos.

La polinización por insectos ?especialmente mariposas, abejas y moscas? es un proceso que siempre se asocia a las plantas con flores (angiospermas), de las que actualmente hay más de 240.000 especies. Los tisanópteros son unos insectos diminutos, considerados polinizadores poco eficientes durante mucho tiempo, que se alimentan generalmente de tejidos vegetales y polen ?normalmente de angiospermas.
¿Qué tipo de polen transportaban los insectos?

La polinización de gimnospermas por parte de insectos es un fenómeno muy raro. Las gimnospermas actuales, como los pinos, los abetos, las araucarias y las cicas, polinizan a través del viento, que transporta el polen al azar. Hace 110 millones de años, en pleno Cretácico (hace entre 135 y 65 millones de años), los bosques estaban constituidos principalmente por gimnospermas, y las angiospermas eran una minoría.

En ese periodo, las gimnospermas resiníferas produjeron mucha cantidad de resina, que ahora se encuentra fosilizada en forma de ámbar, por ejemplo en las piezas de Álava. El estudio concluye que el polen, perteneciente al grupo Cycadopites, pudo producirlo algún tipo de ginkgo o de cica, que actualmente son grupos relictos.

De los ginkgos, ahora solo sobrevive una especie, el Ginkgo biloba, que se considera un fósil viviente. Los granos de polen de esta especie son muy pequeños, de unas 20 milésimas de milímetro, y debían de tener una superficie con cierta capacidad adherente, según se desprende de los agrupamientos observados en el ámbar. Estos dos rasgos son característicos del polen que precisa de los insectos para dispersarse a otras flores.

Por otra parte, se conocen cicas polinizadas por escarabajos y trips. El único caso conocido de un género de trips que poliniza exclusivamente un grupo de cicas se da en Australia. Pero el hallazgo en ámbar español no está relacionado con estos casos australianos, aunque parezca lo contrario.
La polinización de los insectos del Cretácico

Según los expertos, los pelos anillados para recolectar y transportar el polen no surgieron por una presión de selección evolutiva para la polinización. Respecto a los insectos, la polinización que producían debía de ser accidental, aunque el proceso sí debía de implicar cierta presión selectiva para la planta. El beneficio para los trips únicamente se puede comprender si transportaban polen para alimentar a sus larvas.

Eso sugiere que estas nuevas especies debieron de formar colonias con cierta sociabilidad. Este fenómeno, desde la subsociabilidad hasta la verdadera sociabilidad, se ha descrito en algunas especies de trips actuales. No obstante, los fósiles en ámbar encontrados en el norte de España no aportan ningún dato más sobre las posibles características de las colonias.

Aun así, es más probable que las larvas habitasen en los órganos ovulíferos de algún tipo de ginkgo, donde podrían congregarse y hallar un medio protegido. En los yacimientos españoles de ámbar de esa época se encuentran muchos restos de hojas y órganos ovulíferos de un tipo de ginkgo extinto.
Una revolución en los ecosistemas terrestres

La evolución conjunta de las angiospermas y los insectos supuso un gran éxito y determinó el desplazamiento de las gimnospermas debido a una intensa competencia. Esta revolución en los ecosistemas terrestres estaba en sus inicios cuando se produjo la resina que originó el ámbar en España.

Únicamente el ámbar puede mostrar un comportamiento conservado con tanto detalle tras millones de años, como es esta secuencia del proceso de polinización por insectos.

Este hallazgo indica que los trips pudieron constituir uno de los primeros grupos de insectos polinizadores de la historia geológica, mucho antes de que algunos de ellos pasaran a ser polinizadores de las angiospermas.

Los ejemplares del nuevo estudio publicado en el PNAS pertenecen a la colección del Museo de Ciencias Naturales de Álava. Su investigación ha sido posible gracias al apoyo de la Diputación Foral de Álava y a la financiación de un proyecto de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad.

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es

viernes, 11 de mayo de 2012

Los dinosaurios nos fascinan porque dominaron la Tierra antes que nosotros´

José Luis Sanz en la exposición ´Tyrannosaurus rex´ del Parque de las Ciencias. L.O

El paleontólogo y divulgador José Luis Sanz ha inaugurado los actos de celebración del aniversario del Parque de las Ciencias

J.C.CHAMORRO "Los dinosaurios nos fascinan porque representan el linaje de animales que dominaron la Tierra antes que nosotros". Según el paleontólogo y divulgador José Luis Sanz esta es una de las razones por las que estos reptiles que habitaron el planeta durante 160 millones de años despiertan tanto interés y generan tanta inquietud por conocer más sobre su larga estancia en el planeta. Pero, ¿cómo sabemos todo lo que sabemos de ellos? Sanz ha contestado a esta pregunta ante las más de 500 personas de todas las edades que han asistido a la conferencia, con la que ha arrancado el 17º aniversario del Parque de las Ciencias.

La respuesta está en la gran variedad de registros fósiles que los dinosaurios han dejado en las rocas sedimentarias del Mesozoico: "A través de los diferentes documentos fósiles que existen -huesos, huevos y nidos, coprolitos (excrementos), icnitas (huellas fósiles), gastrolitos y contenido digestivo, marcas de depredación y tejidos y estructuras no esqueléticas- podemos conocer cómo eran y cómo vivían, qué tamaño tenían, sus patrones de comportamiento e incluso a la velocidad a la que se desplazaban", explica el paleontólogo.

Una información que cada es más amplia y exhaustiva gracias a la aplicación de nuevas tecnologías. En este sentido, Sanz ha destacado dos: la utilización de los sistemas de escaneado en rayos X y las tecnologías de realidad aumentada adaptada a la paleontología que permiten reconstruir los esqueletos, determinar la musculatura e incluso saber cuál era su peso aproximado.

En los últimos meses también se han producido descubrimientos que nos ayudan a profundizar aún más en el conocimiento de estos animales. Entre ellos, José Luis Sanz se ha referido a las últimas publicaciones científicas sobre el color del plumaje de tres especies de dinosaurios. Un hallazgo que se ha producido a partir del análisis de los melanosomas que han conservado en el sistema tegumentario (órgano que sirve de protección externa al cuerpo de los animales, con varias capas y anejos como glándulas, escamas, pelo y plumas).

Gracias al desarrollo de la paleontología y de la dinosaurología -la disciplina que estudia este grupo de especies- en España se han descubierto más de una decena de dinosaurios. La mayor parte de los restos fósiles se han encontrado en Aragón, Castilla la Mancha, Valencia, Cataluña y Castilla León. Sanz es el autor del descubrimiento del primer dinosaurio que se nombró en España: el Aragosaurus. Este hallazgo se produjo en 1984 y, desde entonces, esta disciplina "ha experimentado una gran evolución en España con aportaciones científicas muy importantes que desvelan cada vez más datos sobre una de las especies que más fascinan al ser humano".

La evolución de esta disciplina depende en gran medida del "clamor popular y de la fascinación que despiertan estos reptiles en todos los públicos" y para ello es imprescindible contar con la colaboración de los museos que son los que "generan opinión e inquietud científica en los ciudadanos", ha aseverado. Así, se ha referido al valor que tienen propuestas como la exposición ´Tyrannosaurus rex´ que aúnan la fascinación y el rigor científico para que todos los públicos "conozcan mejor a los dinosaurios y valoren la importancia de esta ciencia básica", ha añadido.

José Luis Sanz es Catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid, miembro Correspondiente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Director técnico del Museo Paleontológico de Elche y miembro del consejo científico del Institut Català de Paleontologia (2007 en adelante). También es de numerosos artículos y autor de libros sobre dinosaurios como ´Mitología de los dinosaurios´, ´Dinosaurios, los señores del pasado´ y ´Cazadores de dragones´, entre otros.

Jornada de Puertas Abiertas. Con esta actividad arranca el 17º aniversario del museo que tendrá como eje central la Jornada de Puertas Abiertas este sábado 12 de mayo. La XV Feria de la Ciencia, el concurso fotográfico amateur bajo el lema ´Compartir la ciencia´, música, magia, más de 40 demostraciones científicas realizadas por estudiantes y docentes de toda Andalucía y un programa especial en torno a la botánica son algunas de las propuestas para celebrar el cumpleaños del Parque de las Ciencias. Las puertas del recinto educativo y cultural estarán abiertas de 10.00 a 19.00 horas.

Fuente:laopiniondegranada.es

martes, 27 de marzo de 2012

Hallan cinco huellas de dinosaurio en Sonora

Miden 60 centímetros desde la base hasta la punta y pertenecen a la especie conocida como Agrosaurio o pico de pato

Las primeras huellas de dinosaurio (en la imagen) fueron encontradas en el 2010 (CORTESÍA: René Hernández).

Ejidatarios de la comunidad de Esqueda, al noreste de Sonora, encontraron cinco huellas de dinosaurio que miden casi 60 centímetros de la base a la punta, de acuerdo con el reponsable del proyecto Dinosaurio en Sonora, Rafael Pacheco Rodríguez.

Esqueda es una comunidad ubicada en el municipio de Fronteras, donde antes se han encontrado huellas de los animales prehistóricos, que habitaron esa región hace aproximadamente 70 millones de años, detalló Pacheco Rodríguez.

“Pisaron un suelo blando, cercano a un cuerpo de agua, pero con el paso del tiempo se formó la cantera y quedaron sus pisadas para la posteridad”, apuntó.

El hallazgo de las nuevas huellas ocurrió cuando los ejidatarios realizaban sus labores de trabajo sobre trozos de piedra laja, de acuerdo con el también académico de la Universidad de Sonora (Unison).

Las nuevas huellas fortalecen el proyecto de investigación sobre restos de fósiles de dinosaurios que impulsa la Unison en coordinación con el Instituto de Ciencias Geológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El comité de investigación del proyecto, conformado por académicos y alumnos de la División de Ingeniería de la Unison, se trasladó a Esqueda para evaluar y orientar los trabajos de excavación, y consideran que hay posibilidades de encontrar más huellas.

En enero de 2010 se iniciaron los trabajos para identificar las primeras nueve huellas de dinosaurios que se encontraron en la zona de Esqueda, ubicada a unos 250 kilómetros al noreste de la capital de Sonora.

Ese hallazgo se realizó en trozos de piedra laja y según los investigadores se trata de la especie conocida como Agrosaurio, identificada también como pico de pato, un herbívoro que caminaba en dos o cuatro patas.

Fuente: elmanana.com.mx

sábado, 17 de marzo de 2012

Hallan dos nuevas especies de pequeños dinosaurios con cuernos

* Uno de ellos medía un metro de largo, tenía una mandíbula en forma de hacha y vivió durante la época cretácica.
* El otro no superaba el medio metro de largo, y también poseía un cuerno.



Un equipo de científicos ha anunciado el hallazgo de dos nuevas especies de dinosaurios a raíz de restos hallados hace años en Alberta (Canadá), según recoge la revista National Geographic. Los investigadores reconocen que no es fácil localizar fósiles de este tipo de animales, que vivieron en el Cretácico y que eran bastante pequeños.

Así, la primera especie, llamada Unescoceratops koppelhusae, ha sido determinada a partir de un fósil hallado en 1995. Medía un metro de largo, tenía una mandícula en forma de hacha y una boca similar a los picos de los loros.

Por su parte, la segunda especie, llamada Gryphoceratops morrisoni, surge de unos huesos recogidos por paleontólogos en la década de los 50. Al unir todos esos restos, que juntos no medían más de medio metro, los científicos han determinado que se trata de otra nueva especie desconocida hasta la fecha, también con cuerno.

Fuente: teinteresa.es

domingo, 27 de noviembre de 2011

Descubren un nido repleto de fósiles de dinosaurios recién nacidos

El nido mide cerca de un metro de diámetro y alberga los restos de 15 ejemplaresKh. Tsogtbaatar

Un equipo de investigadores ha descubierto un nido con los restos fósiles de 15 crías de dinosaurio en su interior que quedaron enterrados por un desprendimiento de tierra cuando todavía estaban vivos, según publica Journal of Paleontology.

El descubrimiento sugiere que los 'bebés dinosuario', del género Protoceratops, fueron criados en el interior del nido y recibieron la atención de sus progenitores en una cueva de la región de Tugrikinshire, Mongolia, donde han sido localizados.

Hasta la fecha un gran número de huevos se habían asociado con otras especies de dinosuarios, como los Oviraptor o ciertos Hadrosaurios -conocidos como dinosaurios de 'pico de pato'-, pero el hallazgo de múltiples ejemplares juveniles en un mismo nido no suele ser habitual.


El responsable de la investigación, David Fastovsky, ha reconocido que no asocia "ninguna otra especie de dinosuario que conserve 15 crías en su nido de esta manera", en declaraciones recogidas por Discovery News.

Tras analizar los restos del descubrimiento, los paleontólogos concluyeron que el nido medía cerca de un metro de diámetro y que era redondo, con forma de cuenco.
Rasgos juveniles

Todos los restos fósiles muestran las características de ejemplares juveniles, como el hocico corto o unos ojos proporcionalmente grandes respecto a la cabeza, y no tenían, por ejemplo, los grandes cuernos que poseían los ejemplares adultos de la especie.

El nido y su contenido implica, según los investigadores, que las crías de Protoceratops permanecieron y crecieron en su nido durante al menos las primeras etapas de su desarrollo, y que fueron atendidos por sus padres, como demuestra la distribución del nido.

El gran número de crías, sin embargo, también sugiere que la mortalidad de ejemplares juveniles era alta, no solo como consecuencia de la depredación, sino también por un entorno potencialmente estresante, aseguran los expertos.

"Las garras de gran tamaño pueden haber sido una manera de asegurar la supervivencia de los animales en ese entorno, incluso aunque contaran con la protección de sus progenitores", concluye Fastovsky.

Fuente:rtve.es

martes, 1 de noviembre de 2011

Grandes dinosaurios migraban cientos de kilómetros en busca de alimento


Científicos de la Universidad de Colorado encontraron que los saurópodos que vivían en Norteamérica a finales del periodo jurásico recorrían hasta 300 kilómetros cada año, siguiendo un recorrido cíclico.

Los dinosaurios saurópodos, los animales de mayor tamaño que han caminado sobre la Tierra, se desplazaban cada año cientos de kilómetros en busca de agua y alimentos, según un estudio publicado en la revista Nature.

Un equipo liderado por Henry Fricke, de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), ha estudiado restos fósiles de dientes de dinosaurio para determinar que los saurópodos, que vivían en Norteamérica a finales del periodo jurásico, recorrían hasta 300 kilómetros cada año, siguiendo un recorrido cíclico.

Ese tipo de vertebrados, que podían alcanzar un tamaño de más de 35 metros de largo, requerían grandes cantidades de agua y alimentos, por lo que los científicos ya conjeturaban que debían trasladarse grandes distancias en busca de nutrientes, aunque no habían podido demostrarlo hasta ahora.

Los investigadores compararon los isótopos de oxígeno en los dientes de dinosaurio con aquellos hallados en muestras de tierra de hace millones de años y comprobaron cómo los saurópodos cambiaban de hábitat de manera estacional.

En las épocas de sequía, esos grandes animales herbívoros abandonaban las tierras bajas donde habitaban para desplazarse a terrenos más elevados donde el agua y los nutrientes eran más abundantes.

"Comprender el comportamiento de los organismos prehistóricos es muy difícil, pero la información geoquímica que se preserva en el registro fósil nos otorga esa oportunidad", comenta Fricke en el estudio.

La investigación se desarrolló a partir de restos de Camarasaurus, un género de dinosaurio saurópodo que vivió hace unos 150 millones de años en Norteamérica.

Fuente: EFE

lunes, 17 de octubre de 2011

Descubren el fósil de un bebé dinosaurio, el mejor conservado de Europa


Un equipo científico internacional ha anunciado el descubrimiento en Alemania del dinosaurio mejor conservado de Europa. Es el fósil de una cría de un año de un dinosaurio bípedo carnívoro que vivió hace 135 millones de años.

El hallazgo es una "sensación científica", ya que las crías de dinosaurio son extremadamente raras y en este ejemplar se han encontrado restos de piel e incluso pelo, asegura Oliver Rauhut, comisario de la Colección de Paleontología y Geología de Baviera y jefe del equipo.

La cría de dinosaurio fue encontrada en una piedra en la excavación de Kelheim, Alemania. El equipo científico ha logrado recuperar el 98% del cuerpo de este dinosaurio fosilizado, cuando otros hallazgos paleontológicos considerados muy completos apenas llegan al 80%.

El ejemplar mide 72 centímetros y pertenece a una especie sin nombre del suborden de los terópodos (Theropoda), igual que el conocido y temible tiranosaurio.

Los ejemplares de este suborden vivieron desde el Triásico superior hasta el Cretácico superior (entre hace 228 y hace 65 millones de años) y se caracterizaban por su alimentación carnívora y su forma bípeda de desplazamiento.

A pesar de que los terópodos se extendieron por todos los continentes, hasta el momento los científicos han encontrado escasos restos fósiles completos de la especie.

Los trabajos del equipo de paleontólogos han durado cerca de dos años y Rauhut espera preservar en Alemania el cuerpo fosilizado de este dinosaurio.

Fuente: rtve.es